

"En los últimos cuatro años, el crecimiento económico per cápita en España se ha traducido en un aumento de la productividad por hora del 0,7% anual"Es habitual hablar de crecimiento "intensivo" o "extensivo" para referirse a situaciones en las que el crecimiento se materializa principalmente en aumentos de la productividad por hora, en el primer caso, o de las horas trabajadas, en el segundo. En ocasiones se expresa de forma categórica una preferencia por el crecimiento intensivo, considerándolo mejor que el crecimiento extensivo, pero es necesaria una mayor prudencia.
"Los últimos años son el periodo de crecimiento en que el aumento de la productividad por hora representa el mayor porcentaje de avance del PIB per cápita"Por otro lado, el crecimiento de la productividad por hora registrado en estos años (0,7% anual) es mayor que el observado durante la burbuja inmobiliaria (0,4% anual) o en el periodo anterior a la pandemia (0,5%). Solo fue más alto durante la Gran Recesión (2009-2013, cuando creció un 2%), pero se debió a la masiva destrucción de empleo y se acompañó de una caída del PIB per cápita. Hablando de crecimiento intensivo o extensivo, de hecho, los últimos años son el periodo de crecimiento en que el aumento de la productividad por hora representa el mayor porcentaje de avance del PIB per cápita (26%, frente al 21% en 2014-2019 y 18% en 2000-2008).
"Durante estos años, los crecimientos de la productividad solo se tradujeron (muy) parcialmente en mejoras salariales"Es un hecho conocido que la tendencia más o menos paralela que habían seguido la productividad y los salarios durante buena parte del siglo XX en las economías desarrolladas se quebró a partir de los años ochenta de ese siglo. Aunque en la literatura académica hay debate sobre sus causas, lo cierto es que los salarios se "desacoplaron" desde entonces del crecimiento de la productividad y las rentas del trabajo perdieron peso en la renta nacional. España no ha sido una excepción.
"La inversión empresarial ha sido uno de los componentes de la demanda que ha registrado un menor dinamismo en estos años"En primer lugar, la inversión empresarial ha sido uno de los componentes de la demanda que ha registrado un menor dinamismo en estos años. Esto es en cierta medida sorprendente, porque, aunque las empresas contaban con capacidad productiva todavía sin utilizar, ocurre en un contexto de fuerte expansión de la demanda. Además, el sector de sociedades no financieras ha acumulado en estos años recursos, producto de los beneficios obtenidos, que se han dedicado a reducir la deuda o adquirir activos financieros antes que activos productivos. Por eso cabe valorar positivamente iniciativas como el anunciado fondo público soberano España Crece, vinculado a los fondos europeos, en la medida en que puedan servir de marco estratégico estable para un relanzamiento de la inversión hacia sectores especialmente relevantes.

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