Trump detiene a Maduro: lo que dos 'insiders' estadounidenses revelan sobre su impacto político
Donald Trump asegura que Estados Unidos "dirigirá" Venezuela hasta que se produzca una "transición adecuada". El analista estadounidense J. P. Carroll habla con Francis Rooney, quien fue vicepresidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, y Max Meizlish, investigador de la Foundation for Defense of Democracies, para contextualizar el desafío democrático de este movimiento de Trump, la posibilidad de que Venezuela se convierta en "un nuevo Irak" y la complicada situación de la oposición a Maduro.
A la izquierda, el militar panameño Manuel Noriega, detenido en 1989 por EE. UU. A la derecha, el político venezolano Nicolás Maduro, detenido también por EE. UU. en 2026. | United States Air Force y DEA
Apenas llevamos unos días de 2026, pero se siente mucho como 1990, cuando Estados Unidos capturó al líder panameño Manuel Noriega y lo trasladó a Estados Unidos para ser juzgado por cargos federales de narcotráfico. Nicolás Maduro y su asesora más cercana —quien también es su esposa— Cilia Flores, ya no lideran Venezuela tras un "ataque a gran escala" por parte de Estados Unidos, y enfrentarán juicio por diversos cargos federales, incluyendo tráfico de drogas, según indicó el presidente Trump.
La noticia de última hora este fin de semana sobre la captura de Maduro y Flores, parte de la Operación Absolute Resolve, llevaba tiempo gestándose, pero aun así sorprendió al mundo el sábado por la mañana. Poco después de que se informara de la captura de Maduro, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, publicó en X (antes Twitter): "Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han sido acusados en el Distrito Sur de Nueva York. Nicolás Maduro ha sido imputado por conspiración de narcoterrorismo, conspiración de importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos contra Estados Unidos". Añadió: "Pronto enfrentarán toda la fuerza de la justicia estadounidense, en suelo estadounidense y ante tribunales estadounidenses".
"La fiscal general de EE. UU. compartió además la acusación desclasificada, dejando claro que Estados Unidos considera a Maduro un fugitivo de la justicia y no un líder mundial"
Bondi compartió además la acusación desclasificada, dejando claro que Estados Unidos considera a Maduro un fugitivo de la justicia y no un líder mundial. Cabe destacar que Maduro ya no era reconocido como presidente de Venezuela durante el primer mandato de Trump, tampoco durante toda la Administración Biden, y volvió a no ser reconocido durante el segundo mandato de Trump. La Administración Biden aumentó la recompensa por información que condujera a la captura de Maduro a veinticinco millones de dólares, y la segunda Administración Trump posteriormente la elevó a cincuenta millones.
La relación entre Nicolás Maduro y Estados Unidos
Maduro fue imputado en 2020 durante el primer mandato de Trump y acusado de tráfico de drogas, narcoterrorismo y corrupción, entre otros cargos. En aquel momento, el Departamento de Justicia se centró en los supuestos vínculos de Maduro con las FARC, designadas como Organización Terrorista Extranjera, así como en su presunto liderazgo del Cartel de los Soles. Por ello, aunque muchos observadores se sorprendieron por los ataques de Estados Unidos a embarcaciones —presuntamente vinculadas al Tren de Aragua en los últimos meses—,el vínculo entre Maduro y el narcotráfico ha sido un foco de atención de la Administración Trump desde su primer mandato.
En cuanto a los pasos siguientes, el presidente Trump declaró que Estados Unidos "dirigirá el país" hasta que se produzca una "transición adecuada". Además, señaló que la industria petrolera estadounidense está lista para realizar grandes inversiones en Venezuela para reparar la infraestructura del país, afirmando: "Vamos a llevar a nuestras enormes empresas petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, a invertir miles de millones de dólares, arreglar la infraestructura petrolera gravemente dañada y empezar a generar ingresos para el país".
"Esperemos que cualquier estructura gubernamental que se establezca sea igualmente exitosa. Los días por delante y los próximos pasos serán difíciles y riesgosos"
Agenda Públicaconsultó sobre estos hechos al excongresista estadounidense Francis Rooney (FL-19), quien representó al Distrito 19 de Florida de 2017 a 2021 y fue vicepresidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, además de miembro principal del Subcomité del Hemisferio Occidental. Rooney afirmó que "la acción policial de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro y Cilia Flores, vinculados con actividades criminales extensas, parece haber sido exitosa".
Rooney —quien en 2022 fue condecorado como comandante de la Orden de Isabel la Católica— agregó: "Esperemos que cualquier estructura gubernamental que se establezca sea igualmente exitosa". Finalmente, concluyó alertando de que "los días por delante y los próximos pasos serán difíciles y riesgosos".
Por su parte, Max Meizlish, investigador de la Foundation for Defense of Democracies, declaró a Agenda Pública: "Estados Unidos debería usar su influencia económica para apoyar a los actores democráticos en Venezuela mientras evita que las redes de corrupción y represión se reconstituyan en el post-Maduro. Esto es especialmente importante en el sector petrolero, donde la privatización de la empresa estatal requerirá límites claros para que funcionarios vinculados al régimen y sus aliados no se conviertan en una nueva clase de oligarcas políticamente poderosos".
"EE. UU. debe promover una recuperación basada en reglas y orientada al mercado, que brinde a la gente un camino propio, transparente y democrático"
Meizlish —quien fue anteriormente parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EE. UU.— añadió: "En esencia, Estados Unidos debe promover una recuperación basada en reglas y orientada al mercado, que brinde a la gente un camino propio, transparente y democrático".
Está claro que el presidente Trump busca evitar la situación en la que Estados Unidos se encontró tras la invasión de Irak en 2003, cuando la política de Desbaazificación de la Autoridad Provisional de la Coalición generó caos y la presencia estadounidense se prolongó años. Esto también explica por qué la operación se planteó como una acción específica en apoyo a un asunto legal —las acusaciones contra Maduro y Flores— y no como una guerra para provocar un cambio de régimen. Además, Trump mencionó que la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez debía cooperar con Estados Unidos, afirmando que "realmente no tiene elección".
Más tarde, Rodríguez adoptó un tono desafiante en un discurso televisado: "Si hay algo que el pueblo venezolano sabe con claridad, es que nunca volveremos a ser esclavos". Sin embargo, añadió que desea "relaciones respetuosas" con Estados Unidos, lo que evidencia el reconocimiento de la compleja situación actual.
La oposición a Maduro y el futuro de Venezuela
Muchos analistas se sorprendieron por las declaraciones de Trump sobre María Corina Machado, afirmando que "no tiene el apoyo" para liderar Venezuela. Cabe recordar que cuando la Administración Trump reconoció a Juan Guaidó como presidente en 2019, esto no provocó que Maduro dejara efectivamente la presidencia, aunque su Gobierno dejó de ser reconocido. Esta vez, la Casa Blanca parece actuar de manera distinta, comunicándose con Rodríguez para evitar un escenario similar al de Irak. Los comentarios de ambos dejan claro que la situación sigue siendo tensa y que no se trata de abandonar a la oposición democrática, sino de asegurar una transición duradera.
Finalmente, la salida de Maduro del poder es algo que muchos venezolanos han esperado durante años. Aunque no soy venezolano, tres generaciones de mi familia vivieron en Venezuela, incluido mi abuelo peruano —aunque soy estadounidense, la mitad de mi familia es de Perú—. En resumen, he conocido y sido amigo de personas de Venezuela toda mi vida, es un país cuya política he seguido de cerca y al que deseo lo mejor.
"Venezuela ha enfrentado dificultades económicas durante muchos años bajo Maduro. En octubre de 2025, la inflación anual rozaba el 270%"
Venezuela ha enfrentado dificultades económicas durante muchos años bajo Maduro. En octubre de 2025, la inflación anual alcanzaba aproximadamente el 270%. Además, la inseguridad alimentaria ha sido un problema persistente, con un 80% de la población viviendo en pobreza.
Parece claro que la mayoría de venezolanos y venezolano-estadounidenses están satisfechos con la captura de Maduro y Flores. Aunque quedan preguntas sobre el futuro del país, por ahora existe un optimismo cauteloso sobre lo que vendrá.
Recuerdo que el 13 de mayo de 2019 fui testigo de la alegría de venezolanos y venezolano-estadounidenses cuando los manifestantes —que estaban dentro de la Embajada de Venezuela en Washington D. C., invitados por el personal del régimen que se retiraba— fueron expulsados tras el reconocimiento de Guaidó por parte de la Administración Trump. Se escuchaban vítores de "¡Se van, se van, se van, se van!" mientras salían los últimos manifestantes.
Y ahora, son Maduro y Flores quienes "¡Se van!".
J. P. Carroll
Analista en Washington D. C. y columinsta de 'Agenda Pública'
MBA Internacional de IE Business School. Máster en Estudios Profesionales (MPS) en Relaciones Públicas y Comunicaciones Corporativas de la Universidad de Georgetown. Es el exdirector adjunto de Medios Hispanos del Comité Nacional Republicano (RNC). J.P. vive en el área de Washington, D. C.