Martes, 28 de julio de 2026
AMÉRICA LATINA

¿Por qué ganó Milei?

"Las elecciones legislativas del domingo en Argentina brindaron a Javier Milei y su partido, La Libertad Avanza (LLA), un impulso mayor al previsto: al lograr más del 40% de los votos a nivel nacional, amplían su representación" y reformulan el equilibrio del Congreso. El politólogo argentino Maximiliano Campos Ríos aborda un análisis de las razones del sorpresivo éxito libertario.

Maximiliano Campos Ríos Maximiliano Campos Ríos 28 de octubre de 2025
Añadir AgendaPública en Google
Javier Milei y su partido La Libertad Avanza se han impuesto en las elecciones legislativas. | Gage Skidmore
Javier Milei y su partido La Libertad Avanza se han impuesto en las elecciones legislativas. | Gage Skidmore
El sistema argentino renueva cada dos años la mitad de la Cámara de Diputados (257 miembros totales) y un tercio del Senado (72 miembros totales). En consecuencia, estos comicios se interpretan como una medida del apoyo al Gobierno en ejercicio. Para los del pasado domingo, Milei planteó explícitamente que la elección funcionaba como un plebiscito a su gestión, y la tensión aumentó porque Estados Unidos vinculó parte de su respaldo financiero a una demostración de apoyo electoral dentro del Congreso.

"Milei usó la polarización a su favor, centrando la campaña en un enfrentamiento entre su proyecto y el kirchnerismo"
El resultado se explica por un conjunto de factores que se potenciaron entre sí. Un primer elemento fue la polarización. Milei consiguió centrar la campaña en un enfrentamiento
entre su proyecto y el kirchnerismo, y esa confrontación orientó el voto de quienes buscaban evitar que el peronismo recuperara centralidad. De ese modo, LLA concentró apoyos que podrían haberse dirigido a fuerzas provinciales o alternativas. En las provincias de Santa Fe y Córdoba, donde se esperaba una disputa más repartida con sectores ligados a los gobernadores, LLA obtuvo resultados amplios. En el caso de la provincia de Buenos Aires —el territorio con mayor peso electoral del país—, Milei obtuvo una ventaja que sorprendió, dado que en las elecciones provinciales de hace apenas dos meses el peronismo había mostrado una fortaleza que parecía imposible de revertir. La traducción de esos números al plano nacional consolidó la imagen de triunfo general y le otorgó impulso político al presidente.

Por otro lado, el estado de la oposición también ayuda a entender el escenario. El peronismo presenta una fuerte problemática lucha interna, además de grandes dificultades para formular una propuesta atractiva a aquellos votantes que apuestan por la renovación. Los espacios de centro, por su parte, tampoco lograron presentar un horizonte convincente. El Gobierno fue percibido por muchos como la opción con una dirección definida, mientras que sus rivales aparecían enredados en discusiones sin una respuesta clara a los problemas actuales.

La economía y la futura gobernabilidad

En el plano económico también se observan elementos para comprender el voto. Aunque el ajuste aplicado por la administración de Milei es severo y acaba por repercutir en la vida diaria, la inflación bajó sensiblemente desde el inicio de su gestión en diciembre de 2023. La variación acumulada interanual en ese momento era del 211,4%, mientras que la actual anualizada a septiembre es de 31,8%. Parte de la ciudadanía interpretó que existe un rumbo distinto al de los años anteriores y que merece continuidad, lectura que funcionó como recompensa política, al menos en esta instancia. A esto se suma que el respaldo financiero de Estados Unidos y el apoyo explícito de Donald Trump reforzaron la idea de que el país podía estabilizarse. Sin embargo, al mismo tiempo aparecen inquietudes: el desempleo aumenta como preocupación principal y mantener el tipo de cambio sin modificaciones para frenar los precios requiere dólares, algo que puede sostenerse durante un tiempo si hay crédito externo, pero que vuelve incierto el mediano plazo. El dilema consiste en comprobar si la bajada de la inflación podrá consolidarse sin deteriorar aún más el empleo ni depender indefinidamente del apoyo internacional.

Los cambios en la organización electoral también ofrecieron ventajas a LLA. En esta elección se utilizó por primera vez la Boleta Única de Papel y varias provincias eligieron desdoblar sus comicios locales este año. Con un escenario concentrado entre dos polos, muchos votantes privilegiaron una alternativa que consideraron más competitiva. La participación fue cercana al 68%, la cifra más baja para una cita electoral nacional desde la restauración de la democracia, lo que puede indicar tanto desinterés como baja movilización de segmentos específicos del electorado.

"Milei y su partido no controlan ninguna cámara, pero su triunfo reduce la capacidad de bloqueo de la oposición y el Gobierno puede negociar con ventaja"
Con todos estos elementos en juego, la composición del Congreso queda reconfigurada: LLA crece en la Cámara con 93 escaños —sin contar posibles aliados— y crece en el Senado hasta llegar a veinte bancas. No controla ninguna cámara, pero el avance reduce la capacidad de bloqueo de la oposición y le concede al Gobierno mejores condiciones de negociación. Argentina tiene un sistema donde las leyes centrales requieren acuerdos, por lo que la obtención de más asientos no implica un poder automático, aunque sí una posición negociadora más cómoda.


El resultado muestra que una parte considerable del electorado aceptó el mensaje oficial de urgencia y cambio, y el desafío que viene es convertir ese respaldo en mejoras visibles en la vida cotidiana. Si la inflación continúa bajando sin que aumente la desocupación y sin que el financiamiento externo se agote, el Gobierno podrá sostener la expectativa que hoy lo acompaña. Pero si esos equilibrios acaban por romperse, es posible que la confianza mostrada en esta elección se vea debilitada con rapidez en un escenario de alta volatilidad.
Maximiliano Campos Ríos
Maximiliano Campos Ríos
Director de la Maestría en Administración Pública en la Universidad de Buenos Aires
Licenciado en Ciencia Política por la UBA. Realizó estudios de posgrado en la Universidad de Delaware (Beca Fulbright) y en la Universidad de Georgetown, ambas en EE. UU. Es profesor e investigador en varias universidades de Argentina y de América Latina.
Participación