La desigualdad es un concepto multidimensional que se puede aplicar a diferentes realidades y medir de distintas formas. Se puede hablar de desigualdad en riqueza, en renta disponible o en salarios, entre otras variables. La métrica más usada para medirla es el índice de Gini, y aunque existen otras, suelen ir de la mano. En cualquier caso,
el mensaje de los datos disponibles sobre las diferentes dimensiones de la desigualdad es claro: España es de los países más desiguales de la Unión Europea (UE).
"El mensaje de los datos disponibles sobre las diferentes dimensiones de la desigualdad es claro: España es de los países más desiguales de la Unión Europea"
Empecemos por la desigualdad en riqueza neta. Es la dimensión más amplia sobre la que medir la desigualdad, pues engloba las posesiones de los hogares (depósitos, valores representativos de deuda, acciones, seguros de vida, vivienda y otros activos no financieros), descontando lo que se debe (principalmente los préstamos recibidos). Un estudio de la agencia europea para la mejora de las condiciones de vida y trabajo (Eurofound),
de próxima publicación, mide los niveles de desigualdad en riqueza neta entre personas en los veintitrés países de la UE para los que existe información actualizada para 2021.
España es el segundo país más desigual de la UE. Solo Alemania está por encima (Suecia y Dinamarca, no incluidos en esta encuesta, también tendrían mayores niveles de desigualdad en riqueza que España, según otras fuentes). Los datos se muestran en el gráfico abajo, donde los países han sido ordenados de mayor a menor nivel de desigualdad según el
índice de Gini (que tomaría el valor de cien en el caso de máxima desigualdad donde una sola persona posee toda la riqueza del país, y de cero en el caso de máxima igualdad donde todos tienen la misma riqueza).
En España,
el 50% más pobre solo posee el 6% de la riqueza neta total del país, mientras el 5% más rico posee un 43% (comparado con más de un 9% y un 35%, respectivamente, de media en el resto de los países de la UE). Los inmuebles son el principal componente de la riqueza, por lo que
una gran fuente del nivel de desigualdad son las disparidades en el acceso a la vivienda en propiedad, que se han agravado en los últimos años debido a los mayores precios de venta, afectando muy especialmente a los más jóvenes.
Sigamos con la desigualdad en renta disponible, seguramente la dimensión más conocida por la mayor disponibilidad de datos. Si bien la riqueza mide la totalidad del valor de los activos (y pasivos) de los hogares, la renta disponible mide los flujos de ingresos anuales generados por esos activos (ingresos de capital como dividendos o alquileres) y, sobre todo, por el trabajo, teniendo también en cuenta las prestaciones sociales recibidas y los impuestos pagados. Como la riqueza mide un
stock [inventario] y la renta un flujo, la segunda está menos concentrada que la primera.
España también destaca negativamente aquí: es el séptimo país con la mayor desigualdad de renta entre los veintisiete de la UE, como muestra el gráfico, usando los datos más recientes para 2024. Solo Bulgaria, Lituania, Letonia, Italia, Portugal y Grecia eran más desiguales (mientras que en este caso Suecia y Dinamarca son más igualitarios debido a la fuerte redistribución de sus estados del bienestar).
Más allá de estos dos indicadores sobre la riqueza y la renta, la alta desigualdad española se refleja de forma consistente en otras dimensiones:
tenemos una de las clases medias más pequeñas de la UE; tenemos una de las mayores desigualdades salariales entre trabajadores (el quinto país entre los veintisiete de la UE con la mayor disparidad en los ingresos laborales mensuales,
según otro estudio reciente de Eurofound);
tenemos la segunda mayor tasa de pobreza infantil de la UE en 2024.
Cambios cíclicos y políticas públicas
Este problema de desigualdad tiene características estructurales, pues
a pesar de sus oscilaciones a lo largo del tiempo, España se mantiene entre los países más desiguales.
"Los niveles de desigualdad son similares ahora que hace veinte años y España no ha dejado de estar en el pelotón de cabeza en desigualdad"
Por un lado, el nivel de desigualdad en riqueza neta era alrededor de un 20% menor en 2002, antes de aumentar ligeramente entre 2005 y 2008 y muy significativamente hasta 2014, coincidiendo con la crisis financiera. Pero
ya no se ha movido de estos altos niveles entre 2014 y 2021, a pesar de la recuperación económica (según datos de la encuesta financiera de las familias entre 2002 y 2021).
Por otro lado, la desigualdad en renta disponible sí se ve más afectada por cambios en el ciclo económico. La época de su mayor reducción fue entre finales de los años setenta y mediados de los noventa, coincidiendo con la fuerte modernización del país. En las últimas dos décadas ha habido dos subperiodos muy diferenciados: la desigualdad, que ya estaba aumentando en los años inmediatamente anteriores a la crisis financiera de 2008, se disparó durante los años más negros entre 2009 y 2013; desde 2014 a la actualidad, la desigualdad se ha reducido de forma constante a raíz de la mejoría económica (excepto durante la pandemia en 2020). Sin embargo, los niveles de desigualdad son similares ahora que hace veinte años y España no ha dejado de estar en el pelotón de cabeza en desigualdad
.
¿Qué hacer para reducirla? Existen muchas políticas públicas que pueden ayudar, dependiendo de la dimensión sobre la que se quiera incidir. Por ejemplo, políticas para un acceso más equitativo a la vivienda, especialmente entre los jóvenes, lucharían contra la desigualdad en riqueza neta. Medidas que mejoren la capacidad redistributiva del estado del bienestar español (relativamente limitada comparada con otros países europeos), como el ingreso mínimo vital, reducirían la desigualdad de rentas.
Pero el primer paso es entender la urgencia del problema que nos interpela como país.
Sí, tenemos un reto con la desigualdad. No es nuevo y va más allá de ciclos económicos y colores políticos. Es un problema estructural y hay que enfrentarlo con altura de miras y consensos amplios para solucionarlo.
En colaboración con la Fundación "la Caixa"
En colaboración con la Fundación "la Caixa"