Viernes, 31 de julio de 2026
UNIÓN EUROPEA SOCIAL

España registra en 2024 la segunda mayor tasa de pobreza infantil de la UE

España sigue a la cola de la UE en pobreza infantil, una anomalía que persiste pese al crecimiento económico, advierte Daniel Molinuevo, Research Manager en la agencia europea Eurofound. El experto reclama una mayor acción a nivel europeo y anima a la ciudadanía a participar en la consulta sobre los nuevos presupuestos comunitarios para asegurar que habrá presupuesto destinado a erradicar la pobreza infantil.

Daniel Molinuevo Daniel Molinuevo 2 de mayo de 2025
Añadir AgendaPública en Google
Un niño en el sector V de la Cañada Real, a 11 de enero de 2025, en Madrid (España). | Ricardo Rubio / Europa Press / ContactoPhoto
Un niño en el sector V de la Cañada Real, a 11 de enero de 2025, en Madrid (España). | Ricardo Rubio / Europa Press / ContactoPhoto
Un año más, la pobreza infantil mantiene sus altas cifras en España. En 2024, más de un tercio (34,6%) de los menores de dieciocho años en nuestro país se encontraban en situación de pobreza o exclusión social. La media europea fue ese año mucho menor que la española, con menos de una cuarta parte (24,2%) de la población infantil en la UE en esta situación.

"En 2024, más de un tercio (34,6%) de los menores de dieciocho años en nuestro país se encontraban en situación de pobreza o exclusión social. Por encima de la media europea del 24,2%"
Esto significa que un año más somos el segundo país de la UE con la tasa de pobreza más alta. Solo Bulgaria tuvo una tasa de pobreza infantil más alta que la nuestra en 2024. Mientras que en la UE a lo largo de los últimos diez años la tasa de pobreza infantil ha disminuido, en España el porcentaje es casi idéntico al que había en 2015. Nuestro país está en una situación anómala de estancamiento en altas tasas de pobreza infantil. Anómala, porque en casi todos los países en los que antes había altas tasas de pobreza infantil, la situación ha mejorado a lo largo del tiempo. Valga como ejemplo el caso de Portugal. Nuestros vecinos portugueses tenían en 2015 una tasa de pobreza infantil del 31,2%, muy parecida a la nuestra. En 2024, en cambio, la pobreza infantil tan solo afectaba a uno de cada cinco niños en Portugal, con una tasa del 20,7%, por debajo de la media europea.

España no es el único país que en 2024 tenía aún una tasa de pobreza elevada. Bulgaria (35,1%), Rumanía (33,8%), Grecia (27,9%) e Italia (27,1%) también tuvieron el año pasado tasas muy altas. Pero en el caso de todos los demás países con las tasas más altas, en los últimos diez años ha habido una reducción drástica de la pobreza infantil. Es decir, si bien la situación es aún grave en esos países, hace diez años era mucho peor. En Rumanía, por ejemplo, la tasa de pobreza infantil en 2015 estaba algo por encima de la mitad de la población infantil, mientras que en 2024 afectaba a un tercio. Este país durante muchos años tuvo las tasas más altas de toda la UE, mientras que ahora está en tercer puesto, detrás de España.
 
 

¿De qué hablamos cuando hablamos de pobreza infantil?


Pero, ¿por qué persiste tanto la pobreza infantil, aun cuando la economía ha crecido en los últimos años y se ha creado un Ministerio de Juventud e Infancia? Es importante analizar por separado los tres componentes de la pobreza infantil, ya que cada uno ha evolucionado de distinto modo a lo largo del tiempo. Uno ha mejorado, otro se ha mantenido más o menos igual, y el tercero ha empeorado.

"En España hemos pasado de estar por debajo de la media europea en la tasa de carencia material y social severa en 2015 a tener (11,2%) el dato más alto desde entonces en 2024"
Empezando por el que ha mejorado, tenemos que el porcentaje de niños que vive en hogares con baja intensidad de empleo ha disminuido en España en los últimos diez años. En 2015, la situación en nuestro país era peor que la media europea. En los últimos dos años esto ha cambiado. En 2024, la media en la UE fue 7,4%, mientras que en España era 6,7%.

El segundo componente de la pobreza infantil es el riesgo de pobreza económica. En la UE, el porcentaje ha bajado a lo largo del tiempo hasta una tasa de 19,3% en 2024. En España se ha estancado, con la cifra más alta (29,2%) de toda la UE en 2024.

Por último, tenemos la tasa de carencia material y social severa. Este indicador se calcula en función de si en el hogar se puede hacer frente a gastos como pagar la calefacción y otras facturas. También tiene en cuenta otros aspectos a nivel individual, como poder permitirse comprar ropa y tener una alimentación adecuada. En la UE, la media ha bajado del 11,8% en 2015 al 7,9% en 2024. En este tiempo, en España ha ocurrido lo contrario. Hemos pasado de estar por debajo de la media europea en 2015 a tener (11,2%) el dato más alto desde entonces en 2024. Solo Rumania, Bulgaria, Grecia y Hungría tuvieron porcentajes más altos en 2024.

 

Así pues, para erradicar la pobreza infantil hay que implementar políticas más efectivas centradas en las carencias materiales y en el riesgo de pobreza económica.

El caso irlandés


Uno de los instrumentos principales en nuestro país para combatir la pobreza infantil es el Complemento de Ayuda para la Infancia. Como señala un reciente informe de la Plataforma de Infancia, no todas las familias que tienen derecho a esta prestación la han solicitado, lo cual reduce el impacto de este complemento sobre la pobreza infantil. Como remedio, en ese informe se propone separar este complemento del ingreso mínimo vital (IMV). En la misma línea, desde Unicef España se ha recomendado desligar operativamente el complemento de ayuda para la infancia de los requisitos del IMV. Ambas organizaciones, así como la ministra de Juventud e Infancia, han propuesto también la creación de una prestación universal de crianza.

"No todas las familias que tienen derecho al complemento de ayuda para la infancia la han solicitado, lo cual reduce el impacto de este complemento sobre la pobreza infantil"
Es interesante ver la experiencia de otros países que ofrecen este tipo de prestaciones universales de un modo eficiente, ya que España es uno de los países donde las transferencias sociales reducen menos el riesgo de pobreza. Uno de los países europeos donde estas transferencias reducen más el riesgo de pobreza infantil es Irlanda. En este país se ha reducido la pobreza infantil de una tasa del 24,3% en 2023 a tener el año pasado 20,6%, lo que supone una de las mayores bajadas en la UE. Desde finales del año pasado, en Irlanda hay un pago de 280 euros por cada recién nacido para ayudar con los gastos asociados con el nacimiento. Este pago se añade a un beneficio mensual de 140 euros que ya se paga desde hace tiempo a todas las familias, desde el nacimiento hasta la mayoría de edad. Ambos pagos se reciben automáticamente, con lo que no es necesario hacer ningún tipo de solicitud.

Como se ha comentado en la sección anterior, la carencia material y social severa es el aspecto de la pobreza infantil que más ha empeorado en España a lo largo del tiempo. Aquí también es interesante ver qué se está haciendo en Irlanda, donde ha habido mejoras sustanciales. Como ejemplo de apoyo material, es interesante el ejemplo del Baby Bundle en Irlanda. Esta cesta de juguetes y otros productos para recién nacidos se proporcionará a todas la familias, basándose en los resultados de una fase piloto.

Mirando hacia Europa


De seguir esta tendencia de pobreza y carencias materiales en España, difícilmente se podrán alcanzar los objetivos marcados para la reducción de la pobreza infantil en 2030. Y más en un contexto de posibles aranceles con un impacto negativo en la economía.

Por si fuera poco, varios de los fondos europeos que se han utilizado hasta ahora, muy posiblemente se centren más en el futuro en otras prioridades. La Comisión Europea ha propuesto hace poco reorientar el gasto de los fondos de cohesión a áreas como defensa.

Además de eso, y después de pedir varias veces un aumento del presupuesto dedicado a la lucha contra la pobreza infantil, el Parlamento Europeo no incluyó esta petición en su informe acerca del futuro del Fondo Social Europeo.

Para revertir esta tendencia de posible reducción de gasto social europeo, es importante que gobiernos, asociaciones y la ciudadanía expresen sus prioridades para el próximo presupuesto de la UE. La consulta sobre el presupuesto está abierta hasta el día 6 de Mayo, y se puede participar en ella en esta página web.

"Es importante que gobiernos, asociaciones y la ciudadanía expresen sus prioridades para el próximo presupuesto de la UE"
Existen también en los próximos meses otras oportunidades a nivel que el Gobierno de para cambiar esta situación. La nueva Comisión Europea prevé en su programa de trabajo la revisión del Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, que es la piedra angular de la política social de la Unión Europea.

Uno de los principios de dicho pilar es la asistencia y apoyo a los niños, haciéndose mención al derecho a la protección contra la pobreza. Además de esto, el año que viene se creará la primera estrategia europea contra la pobreza. También se revisará en 2026 la Garantía Infantil Europea, que es la iniciativa principal para garantizar que los niños en riesgo de pobreza y exclusión social tengan acceso a servicios básicos, como la asistencia sanitaria y la educación.

Estas tres iniciativas constituyen una buena oportunidad para hacer hincapié en la importancia de las prestaciones universales vinculadas a la infancia, y en la necesidad de que haya fondos europeos disponibles para ponerlas en práctica.
Daniel Molinuevo
Daniel Molinuevo
Research Manager en la agencia de la UE Eurofound
Es también miembro del Consejo Asesor de la estrategia de juventud e infancia Young Ireland. Ha coordinado los estudios de la fase preparatoria final de la Garantía Infantil en España y en otros países de la UE.
Participación