Alberto Núñez Feijóo
Presidente del Partido Popular
Alberto Núñez Feijóo ha escenificado un nuevo giro estratégico al pasar de la colaboración al enfrentamiento con el Gobierno en la crisis de los aranceles estadounidenses. El líder del PP, que el lunes mostraba disposición a un acuerdo nacional, encontró en el supuesto trato preferencial a Catalunya la excusa perfecta para desmarcarse. Con esta maniobra,
Feijóo intenta mantener un difícil equilibrio: no aparecer como aliado de Pedro Sánchez, pero tampoco como defensor de las medidas proteccionistas de Trump, que perjudican seriamente a la economía española.
Mientras Sánchez busca alternativas comerciales en Asia, Feijóo viaja a Bruselas para reunirse con
Ursula von der Leyen, en un intento de legitimar su posición. Esta relación con Von der Leyen —debilitada por el peligro que supuso para la Comisión el
intento de bloqueo sobre Teresa Ribera— es utilizada ahora por Feijóo como contrapeso diplomático al Gobierno. Sin embargo,
esta visita resulta paradójica cuando la propia presidenta de la Comisión está coordinando una respuesta europea unificada frente a los aranceles americanos, mientras el líder popular rechaza participar en una estrategia nacional común por motivos alegadamente territoriales.
La situación ilustra precisamente lo que advertía el director de
Agenda Pública, Marc López Plana, quien reivindica la necesidad de que
"PP y PSOE hablen más y sobreactúen menos", especialmente en temas de Estado como la respuesta a la política comercial de Trump. Como señala López Plana, ambos partidos "representan las dos principales familias políticas que articulan la convivencia entre españoles" y
su entendimiento resulta fundamental para defender los intereses de España en el marco europeo, más allá de las diferencias partidistas.