Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

El Partido Popular español se queda en fuera de juego en Bruselas

Teresa Ribera se convertirá en la integrante de la nueva Comisión Europea con más poder, solo por detrás de la presidenta Ursula von der Leyen. El Parlamento Europeo ratificará su nombramiento con el apoyo de todos los grupos europeístas, salvo el rechazo de la delegación popular española, que, tras sus intentos de bloquear su designación, ha quedado aislada en Bruselas. Idafe Martín, corresponsal en Bruselas, analiza las implicaciones de este revés para el futuro del Partido Popular español.

Idafe Martín Idafe Martín 21 de noviembre de 2024
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El presidente del Partido popular, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, se saludan durante la presentación de Dolors Montserrat como candidata del PP a las elecciones europeas. | David Zorrakino / Europa Press / ContactoPhoto
El presidente del Partido popular, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, se saludan durante la presentación de Dolors Montserrat como candidata del PP a las elecciones europeas. | David Zorrakino / Europa Press / ContactoPhoto
Decía Tarradellas que en política se puede hacer de todo, menos el ridículo. La actuación del Partido Popular en el Parlamento Europeo intentando bloquear el nombramiento de Teresa Ribera como número dos de facto de la próxima Comisión Europea, y de paso poniendo en riesgo todo el Colegio de Comisarios, es inédita en Bruselas. En veinte años no se ha visto un partido que intente hasta el fin boicotear al comisario de su país, menos cuando aspira a un puesto tan potente y cuando se trata de una persona objetivamente muy competente. La BBC colocaba hace apenas dos años a Teresa Ribera como una de las cinco personas más influyentes del mundo en transición energética y lucha contra el cambio climático. Ribera ha sido uno de los pilares europeos en las cumbres del clima, cuando no el gran pilar europeo, desde hace tres lustros. En medios de la burbuja europea de Bruselas, como el online Politico se llegó a escribir en septiembre que Ribera será la comisaria europea con más poder de la historia, de cualquier país. 

"Los populares españoles se han quedado en fuera de juego y han sido abandonados por la inmensa mayoría de su grupo parlamentario"
Ir a por ella no tenía el menor sentido. Los populares españoles se han quedado en fuera de juego y han sido abandonados por la inmensa mayoría de su grupo parlamentario. Una anécdota ocurrida ayer muestra cómo de creer que saldrían con éxito han terminado peleados hasta con su grupo. Durante la reunión del grupo del Partido Popular Europeo, la española Dolors Montserrat tomó la palabra durante casi veinte minutos. Según una fuente que participó en esa reunión, cuando terminó, en lugar de seguir en la reunión, los veintidós españoles del Partido Popular se levantaron y se fueron en señal de desplante. Otra fuente niega esa versión.

Su apuesta no es que fuera arriesgada, es que era suicida. El Parlamento Europeo no es un parlamento nacional con partidos de Gobierno y partidos de oposición. Funciona con un equilibrio delicado en el que populares, liberales, socialistas y ecologistas cooperan y votan juntos muchas veces. Eligen el Gobierno europeo (la Comisión Europea) juntos y lo sostienen, aunque discutan y, llegado el día, apoyen o rechacen sus propuestas legislativas. Solo una parte de la izquierda alternativa y los grupos de ultraderecha se quedan fuera de ese juego. Intentar que esa maquinaria de 720 eurodiputados de más de un centenar de partidos funcione como un parlamento nacional solo entra en la cabeza de personas muy despistadas y peor asesoradas. El Partido Popular nunca tuvo opciones de bloquear el nombramiento de Ribera porque hubiera conllevado un juego de dominó que se hubiera llevado por delante toda la Comisión. Con 22 eurodiputados de 720 y en la oposición en España, era una quimera. En Bruselas no hay quimeras. 

"El Parlamento Europeo no es un parlamento nacional con partidos de Gobierno y partidos de oposición. Funciona con un equilibrio delicado en el que populares, liberales, socialistas y ecologistas cooperan y votan juntos muchas veces"
El futuro a corto plazo para los populares es un poco ridículo. El próximo miércoles, cuando una mayoría de eurodiputados respalde en sesión plenaria a la nueva Comisión, entre ellos la inmensa mayoría de los miembros del Partido Popular Europeo (son 188 en total), los veintidós españoles votarán en contra, según aseguraron este miércoles. Es un voto nominal y público, por lo que quedarán retratados, votando contra un Gobierno comunitario que entre sus veintisiete miembros tiene a quince de su familia política. Otros partidos europeístas, como los socialistas franceses, votarán en contra. Pero su voto es ideológico, no por intentar tumbar, por motivos nacionales espurios, al comisario designado por Emmanuel Macron.

A medio plazo, los populares se verán también en fuera de juego cuando en mayo se celebre en València el congreso del Partido Popular Europeo. ¿Votarán a favor de Manfred Weber, quien les dejó caer, si hay un candidato alternativo? Se supone que los españoles son cercanos a Weber y están más lejos de una posible alternativa, porque de existir será de los eurodiputados del grupo y de los gobiernos conservadores que se niegan a pactar con la ultraderecha. No es la primera vez que el PP, por motivos nacionales o incluso por rencillas internas, hace el ridículo en Bruselas.

"Los populares españoles intentaron por las buenas y por las regulares entorpecer esa relación, pero Von der Leyen nunca se alejó de Sánchez"
Cuando a finales de 2022 hubo que decidir quién sería el popular que sucedería al socialista italiano David Sassoli, ya fallecido, como presidente de la Eurocámara, todas las miradas se pusieron sobre Esteban González Pons. Es veterano, por entonces no se conocían los negocios de su hijo en las filiales de Gazprom en España y mantenía buenas relaciones con la mayor parte de su grupo. Parecía coser y cantar hasta que Génova, entonces todavía bajo control de Pablo Casado, bloqueó ese nombramiento. La dirección de un partido nacional bloqueando el nombramiento de uno de los suyos para un alto cargo europeo. La respuesta del grupo fue aupar a la maltesa Roberta Metsola. 


Durante la pasada legislatura, el Partido Popular vio cómo la Comisión Europea trataba con guante de seda al Gobierno español. Los populares españoles intentaron por las buenas y por las regulares entorpecer esa relación, pero Von der Leyen nunca se alejó de Sánchez. Se suponía que en esta legislatura europea la actitud de los de Feijóo cambiaría para equilibrar esa relación, pero estos días han demostrado que o les importa poco su relación con las autoridades europeas o siguen sin entender bien cómo moverse en Bruselas más allá de su grupo parlamentario.
Idafe Martín
Idafe Martín
Corresponsal en Bruselas
Corresponsal europeo de 'Clarín' y colaborador para otros medios. Columnista en 'El País' y en la Cadena SER. Responsable de la versión española de 'La Matinal Europea'.
Participación