

"Los populares españoles se han quedado en fuera de juego y han sido abandonados por la inmensa mayoría de su grupo parlamentario"Ir a por ella no tenía el menor sentido. Los populares españoles se han quedado en fuera de juego y han sido abandonados por la inmensa mayoría de su grupo parlamentario. Una anécdota ocurrida ayer muestra cómo de creer que saldrían con éxito han terminado peleados hasta con su grupo. Durante la reunión del grupo del Partido Popular Europeo, la española Dolors Montserrat tomó la palabra durante casi veinte minutos. Según una fuente que participó en esa reunión, cuando terminó, en lugar de seguir en la reunión, los veintidós españoles del Partido Popular se levantaron y se fueron en señal de desplante. Otra fuente niega esa versión.
"El Parlamento Europeo no es un parlamento nacional con partidos de Gobierno y partidos de oposición. Funciona con un equilibrio delicado en el que populares, liberales, socialistas y ecologistas cooperan y votan juntos muchas veces"El futuro a corto plazo para los populares es un poco ridículo. El próximo miércoles, cuando una mayoría de eurodiputados respalde en sesión plenaria a la nueva Comisión, entre ellos la inmensa mayoría de los miembros del Partido Popular Europeo (son 188 en total), los veintidós españoles votarán en contra, según aseguraron este miércoles. Es un voto nominal y público, por lo que quedarán retratados, votando contra un Gobierno comunitario que entre sus veintisiete miembros tiene a quince de su familia política. Otros partidos europeístas, como los socialistas franceses, votarán en contra. Pero su voto es ideológico, no por intentar tumbar, por motivos nacionales espurios, al comisario designado por Emmanuel Macron.
"Los populares españoles intentaron por las buenas y por las regulares entorpecer esa relación, pero Von der Leyen nunca se alejó de Sánchez"Cuando a finales de 2022 hubo que decidir quién sería el popular que sucedería al socialista italiano David Sassoli, ya fallecido, como presidente de la Eurocámara, todas las miradas se pusieron sobre Esteban González Pons. Es veterano, por entonces no se conocían los negocios de su hijo en las filiales de Gazprom en España y mantenía buenas relaciones con la mayor parte de su grupo. Parecía coser y cantar hasta que Génova, entonces todavía bajo control de Pablo Casado, bloqueó ese nombramiento. La dirección de un partido nacional bloqueando el nombramiento de uno de los suyos para un alto cargo europeo. La respuesta del grupo fue aupar a la maltesa Roberta Metsola.

Recibe nuestro análisis diario en tu correo
Recibe una alerta diaria en tu teléfono