Puigdemont se ha convertido en una figura política antipática y divisiva. Dejando de lado a los candidatos de Vox y PP (generadores de mucho rechazo entre los catalanes que no los votan), Puigdemont es el líder catalán que hoy genera más rechazo entre los votantes catalanes. El 40,7% de los catalanes le otorgan la peor valoración posible. Como referencia, Salvador Illa solo produce un 11,6% de rechazo general.