Bernardo de Miguel, corresponsal en Bruselas, traslada su atención a Fráncfort, la sede del Banco Central Europeo. España, que "ha optado por no quemar capital político en una batalla que se daba por perdida", perderá un lugar importante en el órgano monetario europeo tras la salida de Luis de Guindos, pero aún quedará una opción de mantener la influencia española en 2027. De lo contrario, "su influencia en la zona euro puede darse un gran batacazo como en 2012".