Ante la dificultad de luchar contra la desinformación —en el nivel micro y macro—, Beatriz Gallardo propone tres medidas clave: la difusión de discursos afirmativos, categorizar las discusiones por hechos contrastados y realidades opinables, y, finalmente, a largo plazo, mejorar la educación ciudadana y el desarrollo del razonamiento crítico.