Viernes, 18 de septiembre de 2026
AGENDA PÚBLICA UE

El momento de la incertidumbre en Europa: "Las ideas son buenas, pero deben concretarse con dinero y con voluntad política"

Jorge de Diego, redactor en 'Agenda Pública', conversa en Estrasburgo con Adrián Vázquez, del PPE, y Hana Jalloul, Javi López y Jonás Fernández, eurodiputados del S&D, sobre el discurso de Ursula von der Leyen en el debate sobre el estado de la Unión y el futuro de la legislatura europea. Los representantes de las dos grandes fuerzas políticas en la Eurocámara destacan la importancia del próximo presupuesto europeo y analizan la crisis en Ceuta.

Jorge de Diego Hurtado Jorge de Diego Hurtado 18 de septiembre de 2026
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Los eurodiputados conversan con 'Agenda Pública' en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo. | Agenda Pública / Dorothée Parent
Los eurodiputados conversan con 'Agenda Pública' en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo. | Agenda Pública / Dorothée Parent
Con actitud positiva ante la incertidumbre. Así se encontraban los cuatro eurodiputados españoles el miércoles, tras la intervención de Ursula von der Leyen en el debate sobre el estado de la Unión. Con el primer ministro canadiense como testigo de lujo de la jornada, Adrián Vázquez, Jonás Fernández, Javi López y Hana Jalloul desgranan desde Estrasburgo cómo ven el momento europeo y lo que queda de legislatura.

Aunque en algunos puntos detectan falta de ambición, también son conscientes de que los compromisos deben ajustarse tanto a la realidad política de la Cámara como a los recursos disponibles. Como representantes de las dos familias políticas que han articulado durante décadas las mayorías del Parlamento Europeo, acercan posiciones cuando lo consideran necesario, pero no esconden sus diferencias sobre el presupuesto, la migración o la respuesta a la crisis de Ceuta.
 

Los cuatro eurodiputados conversan con Agenda Pública en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


¿Con qué sensaciones afrontaban esta semana y el discurso de Ursula von der Leyen? Da la sensación de que hay un ambiente algo pesimista.

Hana Jalloul (H. J.): Nuestra actitud tiene que ser positiva, sobre todo con todo lo que nos rodea. El discurso de hoy ha sido demasiado generalista, sin muchas medidas concretas. Nos ha faltado más especificidad en algunos asuntos. Por ejemplo, en el tema Israel-Palestina y se tendría que haber hablado de incluir a los hutíes en la lista de organizaciones terroristas. Lo hemos impulsado desde el S&D y ya se está moviendo un poco más en el Consejo. Eso entendimos ayer de la alta representante Kaja Kallas. Con los movimientos de los hutíes en Bab el-Mandeb y lo que implican para el terrorismo, me ha parecido que era algo que se tenía que haber dicho.

"El discurso ha sido demasiado generalista, sin muchas medidas concretas. Nos ha faltado más especificidad en algunos asuntos"
Hana Jalloul - Eurodiputada de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
Es importante que haya hablado de las materias primas críticas y de la necesidad de contar con una agenda permanente en este ámbito, aunque es verdad que no hay asignación económica. Desde luego, no podemos dejarnos embargar por el pesimismo. Y lo de Canadá ha estado muy bien también.

Me parece muy significativo lo que ha dicho sobre China. Es importante en un Parlamento que a veces tiende a adoptar una posición muy de confrontación con Pekín, porque ha hablado de diálogo. También ha citado uno de los grandes éxitos que hemos puesto sobre la mesa: la política comercial y todos los acuerdos comerciales que hemos alcanzado. Los ha nombrado uno a uno, entre ellos el de India, uno de los mayores.

Ha cerrado el discurso con un apoyo total a España ante la crisis de Ceuta.

Adrián Vázquez (A. V.): Estamos prácticamente a mitad de la legislatura. Es el discurso que ya no puede esconder nada, porque ya sabemos cómo funciona el procedimiento legislativo y que no es inmediato atajar un problema a través de un nuevo marco regulatorio. Yo soy más optimista hoy que ayer, pero me sigue pareciendo que le falta ambición. Probablemente no tanto —y no quiero defender a Ursula tampoco— porque ella no pueda llevar propuestas muy directas, sino por la arquitectura institucional y por la situación entre los Estados miembros. Eso también limita que pueda alcanzar el grado de ambición que nosotros le pedimos. Pero ha abordado los grandes retos que tenemos por delante y ha sido concreta en un par de cosas que sí considero un muy buen punto de partida. En términos de seguridad, ha sido concreta: va a lanzar lo que llevamos años pidiendo desde el Partido Popular con este nuevo Consejo Europeo de Seguridad. También ha sido muy clara con Ucrania, algo importante que no podemos soltar.

"Va a lanzar lo que llevamos años pidiendo desde el Partido Popular con este nuevo Consejo Europeo de Seguridad"
Adrián Vázquez - Eurodiputado del Partido Popular Europeo
La presencia del primer ministro canadiense y la propuesta de que Canadá sea un miembro asociado tienen que aterrizarse y pasar por los Estados miembros, algo que creo que todavía no ha ocurrido. Yo estoy a favor. En la protección de los menores en el espacio digital, con este paquete de protección al menor, creo que ha sido muy específica y ha acertado con las nuevas propuestas que ha lanzado. Luego habrá que estudiarlas en detalle. En el ámbito migratorio, que probablemente sea uno de los asuntos que más influyen hoy en nuestras sociedades, estoy a la espera de que sea más específica con ese marco europeo de respuesta de emergencia. Creo que ahí todavía nos falta.

Por resaltar dos elementos más: la electrificación me parece bien, pero el problema que tenemos es más de infraestructura que de producción; veremos cómo lo afrontamos. Y la competitividad, que sí la ha puesto sobre la mesa. Los paquetes ómnibus ya están avanzando y supondrán un ahorro de casi 17.000 millones de euros anuales. En definitiva, ha tocado un poco todo. Me falta algo más de ambición, pero, como decía al principio, soy más optimista hoy que ayer.

Jonás Fernández (J. F.): Yo creo que la palabra no es tanto pesimismo como incertidumbre. Ninguno de los retos que tenemos se ha resuelto desde el año pasado y cada vez hay más desafíos ante los cuales, en términos generales, aun cuando existe cierto instinto para orientar razonablemente bien las políticas, estas no acaban de concretarse. En cuanto al discurso, creo que ha sido más una conferencia que un discurso político propio de un debate sobre el estado de la Unión. Llevamos ya varios discursos, como decía Adrián, y probablemente, a fuerza de prometer planes y programas que no han conseguido aterrizar o de los que se han concretado muy pocas cosas, hoy hemos tenido un discurso más de reflexión que de respuestas ejecutivas.

"Ninguno de los retos que tenemos se ha resuelto desde el año pasado y cada vez hay más desafíos"
Jonás Fernández - Eurodiputado de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
Sobre las medidas que sí ha anunciado tenemos poco que decir: están razonablemente bien, aunque habrá que ver en qué se concretan. Algunas me generan cierta incredulidad. ¿Qué significa exactamente la corporación que ha propuesto para aprovisionarse de materias primas críticas? Hay muchas otras propuestas que parten de un problema de fondo, al que ella ha hecho referencia con razón: con el presupuesto que tenemos, poco más vamos a poder hacer. La Liga Hanseática intenta recortar aún más el presupuesto y el debate sobre los recursos propios continúa pendiente. Todos hablamos de ello en esta casa; [Manfred] Weber lo ha hecho también en su discurso y, por supuesto, Iratxe [García]. Pero seguimos en el debe. Sin un marco general más claro en el que la Comisión pueda desarrollar su trabajo, volvemos a tener un debate con anuncios cuyo desenlace está por ver.

Javi López (J. L.): Es un momento de enorme incertidumbre. Todo el mundo es muy consciente de que probablemente sea el momento de mayores riesgos para Europa y para la integración europea desde su creación. Hay riesgos externos por un contexto geopolítico muy hostil para la Unión: una amenaza muy directa por parte de Rusia, pero también un cambio muy profundo en las relaciones transatlánticas y un contexto geopolítico y económico hostil para nuestros intereses. Y existe una situación interna muy precaria, de debilidad, especialmente por los avances electorales de la extrema derecha, que debilitan el proyecto europeo tal como lo conocíamos. Ese es el contexto en el que nos encontramos, y esa incertidumbre y esos riesgos atraviesan hoy cualquier discusión sobre el futuro de Europa.

"Probablemente sea el momento de mayores riesgos para Europa y para la integración europea desde su creación"
Javi López - Eurodiputado de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
El análisis que hace Von der Leyen, el diagnóstico y la visión que expresa en el discurso son correctos. Estoy satisfecho con la visión que expresa el discurso; es un diagnóstico compartido en términos generales por las fuerzas proeuropeas. El problema es que no viene acompañado de las medidas, los recursos y las decisiones que concreten esa visión ni de la ambición necesaria para convertirla en realidad. Probablemente sea fruto de la correlación de fuerzas internas, porque este discurso no se pronuncia en el vacío: se hace en una Unión que hoy tiene gobiernos muy débiles tanto en Berlín como en París, por razones diferentes, y que está además a las puertas de un gran ciclo electoral en Europa en 2027.

Estoy de acuerdo con los asuntos y con la visión que ha planteado: autonomía estratégica europea, soberanía europea, asumir nuestra seguridad de forma plena y autónoma, industrialización y reindustrialización de Europa, acción climática, diversificación de nuestras alianzas y alianzas con las democracias, electrificación y regulación de la inteligencia artificial. Comparto esa agenda, pero es incompatible con la construcción de mayorías con quienes quieren dividir o debilitar la Unión. Ese es también un gran elefante en la habitación.
 

Los eurodiputados debaten sobre las mayorías proeuropeas y la orientación política de la segunda mitad de la legislatura. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


¿Cómo es ahora mismo la relación entre el Partido Popular Europeo y el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas? Está pendiente la renovación de cargos de medio mandato y quedan algo más de dos años y medio de legislatura.

H. J.: Esas negociaciones las llevan mucho más los jefes de delegación y quienes, dentro de nuestros grupos políticos, negocian determinados puestos: vicepresidencias, comisiones, etcétera. Es muy importante que haya negociación y que cada uno pueda defender aquello que más beneficie a su formación. Pero también creo que habría que desligar un poco lo que queremos conseguir en el Parlamento de algunas agendas personales. Nosotros hemos hecho grandes apuestas. Tenemos aquí, por ejemplo, a Javi, que es nuestro vicepresidente, y estamos encantados. Creo que está haciendo y ha hecho un gran papel. Es una persona fiable, de consenso.

Nuestra jefa ha pronunciado un gran discurso y las principales fuerzas proeuropeas que han participado en la construcción de este Parlamento desde 1948 tienen que estar de acuerdo. No creo que haya ningún problema en general. Todo irá bien.

A. V.: A los ciudadanos europeos y españoles no están interesados en quién ocupa cada posición en este debate. Nuestra responsabilidad es intentar dar soluciones, dentro de nuestras competencias, a las demandas y los retos que tenemos como sociedad, independientemente de quién ocupe cada cargo. La democracia funciona como funciona y las mayorías se consolidan como se consolidan. Hay que trabajar para intentar que tu agenda política se convierta en leyes y propuestas legislativas.

Este Parlamento baja mucho a la tierra al legislador, sobre todo a quienes venimos de países donde las listas o las mayorías se construyen habitualmente de otra forma. Aquí, al final, tienes que llegar a acuerdos y sentarte a la mesa, como estamos hoy, con gente que piensa distinto, para encontrar un término medio. Para eso hacen falta menos líneas rojas. Lo que tenemos que hacer es conseguir mayorías que permitan sacar adelante esos retos. Y, si me preguntas a mí, quienes tenemos a Europa en la cabeza y en el corazón debemos intentar hacerlo con fuerzas proeuropeas.

"En el Parlamento Europeo tienes que llegar a acuerdos y sentarte a la mesa, como estamos hoy, con gente que piensa distinto, para encontrar un término medio"
Adrián Vázquez - Eurodiputado del Partido Popular Europeo
Pero tampoco podemos engañarnos: hay cuestiones que consideramos vitales para que Europa siga sobreviviendo, como la competitividad y la capacidad de mantener un tejido productivo, que a veces resulta muy complicado sacar adelante con otras fuerzas proeuropeas. A partir de ahí, también hay que ser flexibles.

J. L.: La mitad de mandato tiene que servir para pensar en la orientación política general de Europa. No es un debate sobre responsabilidades o cargos, sino sobre qué mayorías pivotan y qué orientación política tendrá Europa durante la segunda parte del mandato. Es evidente que constituye una oportunidad para revitalizar una mayoría proeuropea que ahora es más frágil que al inicio del mandato. Si la discusión, la reflexión y la negociación sobre la mitad de mandato sirven para revitalizar esa mayoría proeuropea y dar continuidad al mandato de la Comisión Europea, bienvenidas sean, porque es también la única forma de garantizar la estabilidad institucional durante lo que queda de legislatura.
 

La conversación aborda la necesidad de acompañar las nuevas prioridades europeas con voluntad política y recursos suficientes. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


Cada uno de ustedes se especializa en temas distintos. Dentro de ellos, ¿cuáles son sus prioridades? 

H. J.: Para empezar, hay que cumplir los compromisos. Hoy la presidenta de la Comisión ha vuelto a citar compromisos, con mucha menos fuerza que en el último discurso que pronunció, sin haber cumplido los objetivos. Ahí me refiero, por ejemplo, a Israel y Palestina.

Ha enviado un mensaje a los grandes grupos de la Cámara: tenéis que poneros de acuerdo, porque no alcanzar un acuerdo sobre asuntos como Oriente Próximo no soluciona nada. No hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en cuestiones centrales, sobre todo en la posición del Parlamento ante Israel y Palestina. Ese era un mensaje claro. Pero es verdad que el año pasado habló de sanciones y del Acuerdo de Asociación UE-Israel y esta vez no ha dicho absolutamente nada. Si en un discurso al principio del mandato o en el del año pasado fija determinados compromisos y no los cumple, lo primero que tiene que hacer es cumplir lo que dice.

Luego, se necesita voluntad política. Por ejemplo, existe una propuesta para crear una corporación europea que se encargue del aprovisionamiento y de constituir reservas de materias críticas. Puedes anunciar un organismo que ya está propuesto y que se quiere poner en marcha antes de que termine el año, pero, si no le das una asignación económica, será muy difícil.

Con la electrificación sucede lo mismo. Es un asunto en el que nadie va a estar en desacuerdo. También hay que hablar de las redes eléctricas y recordar lo que ha pasado en Francia. España ha regulado mucho como Estado miembro, a diferencia de otros países, pero hay que examinar también la regulación europea. Si eso sucede, lo apoyaremos todos. Esta Comisión necesita más voluntad política y más asignación económica para muchos de los proyectos que están sobre la mesa. El discurso general y las ideas son buenos, pero deben concretarse con dinero y con voluntad política.

J. F.: Vuelvo a lo que decía al principio sobre el presupuesto de la Unión y los recursos propios. Uno de los problemas estructurales de estos debates, o de las conversaciones en Bruselas en general, sobre todo desde que hemos empezado a recuperar la política industrial y ciertas ambiciones sectoriales —inteligencia artificial, centros de datos, agenda digital o automoción—, es que observas una agenda de gobierno vinculada a políticas que necesitan financiación sí o sí, y el problema de base es que no la hay. En muchos casos, estas promesas terminan convertidas en planes o estrategias que pueden estar bien o ser discutibles, pero que no implementa la Comisión Europea. Cada Estado miembro las aplica como considera oportuno y, además, la capacidad financiera de cada uno es muy distinta. Eso abre fragmentaciones adicionales en el mercado único, porque hay países que pueden desarrollar esas estrategias con más fuerza que otros. Por tanto, escucho con cierta distancia todo el discurso que se repite año tras año sobre multitud de políticas sectoriales, no porque no comparta el objetivo, que lo comparto, sino porque soy consciente de las dificultades que tendrá la Comisión para hacer algo aunque consiga diseñar un plan.

La negociación del presupuesto para el periodo que comienza en 2028 está siendo bastante complicada. Hay un grupo numeroso de países, con Alemania a la cabeza, que pide recortes adicionales sobre un presupuesto que, en términos nominales, es similar al de la legislatura que termina, pero que cuenta con 750.000 millones de euros menos, correspondientes a la financiación de Next Generation. La capacidad financiera de la Unión en su conjunto, sumando Next Generation, es casi un 40% inferior a la del periodo que termina en 2027. Al mismo tiempo, existe una inflación de propuestas justificadas por la urgencia y la necesidad, pero sin financiación para ejecutarlas. A las peticiones para reducir el presupuesto se añaden las dificultades para crear recursos propios, que, por otra parte, son necesarios para amortizar la deuda de Next Generation.

"La capacidad financiera de la Unión en su conjunto, sumando Next Generation, es casi un 40% inferior a la del periodo que termina en 2027"
Jonás Fernández - Eurodiputado de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
Hasta que alguien se tome esto en serio —y creo que se lo están tomando, aunque seguimos sin resultados—, será difícil avanzar. Quiero destacar el trabajo de António Costa durante este verano y en los últimos meses, visitando todas las capitales e intentando alcanzar un acuerdo. Está haciendo un esfuerzo muy notable desde la Presidencia del Consejo Europeo. Hasta que esto no se resuelva, podremos hablar de muchas estrategias y planes; ojalá se cumplan, pero existe una inflación de propuestas vinculadas a las necesidades sin ningún sustento real.

A. V.: Estando de acuerdo en parte con lo que dice Jonás, creo que la delegación de soberanía debe ir acompañada de una transferencia presupuestaria. No considero que sea el momento de abrir el melón de los recursos propios por una razón muy sencilla: estamos en un momento en el que podemos romper el cántaro y, dentro de un año, quizá los presupuestos los negocien Bardella o Alternativa para Alemania. Debemos asegurar cuanto antes, aunque sea, un acuerdo de mínimos sobre el presupuesto. Le doy la razón en que no tenemos capacidad para desarrollar muchas de las propuestas que trae la Comisión, pero, si exigimos demasiado y alargamos o complicamos la negociación, lo del próximo año puede ser infinitamente peor.

J. F.: Yo no estoy en el plano de las exigencias, sino en el de la constatación de una realidad. La propuesta de la Comisión para el marco financiero es más o menos la misma que la de la legislatura anterior, lo que supone un recorte de casi el 40% si descontamos Next Generation. Esos son los datos. Por otra parte, tenemos la deuda de Next Generation, que hay que empezar a amortizar. Si contamos con casi el mismo presupuesto y debemos comenzar a amortizar esa deuda, creo que deberíamos dejar algunos debates para otro momento. Estamos trasladando a la opinión pública que vamos a responder a sus necesidades y, en muchos casos, no podremos hacerlo. Por tanto, creo que es mejor no prometer cosas que están fuera de nuestro alcance.

J. L.: El presupuesto representa las herramientas que tiene Europa para actuar. Si queremos que Europa se haga cargo de su seguridad y tenga una verdadera política industrial, no podemos mantener un presupuesto raquítico. Si ajustamos esas ambiciones a los recursos actuales, como mínimo terminaremos desmantelando la política agrícola común y la política de cohesión. Eso produciría un daño político gigantesco, porque son partidas muy sensibles que queremos proteger. Si queremos protegerlas, podemos olvidarnos de nuevos recursos para las otras dos prioridades, que además compartimos: la política industrial y la seguridad. Hoy se ha dicho durante el debate: no se puede hacer más con menos. Europa tiene ahora más necesidades porque afronta más riesgos y amenazas, pero se le pide actuar con menos recursos. Eso solo generará frustración y contradicciones.
 

El debate sobre el presupuesto europeo enfrenta las nuevas ambiciones de la Unión con unos recursos que los eurodiputados consideran insuficientes. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


¿En qué medida la crisis de Ceuta ha afectado a la agenda europea? Toca muchos asuntos sensibles: inmigración, amenazas híbridas, relaciones exteriores, menores...

H. J.: Hemos sufrido una crisis que ha afectado a nuestra soberanía. Entraron 70.000 personas y alrededor del 95% regresó a Marruecos en menos de setenta y dos horas. Eso no lo puedes hacer si no te llevas bien con Marruecos. Nosotros tenemos convenios de retorno con Marruecos que funcionan bien y también otras políticas que tienden a no mencionarse, en materia de terrorismo y delincuencia. Además, entre 2024 y 2025, la inmigración irregular se redujo un 42%. Es cierto que ahora ha ocurrido lo que ha ocurrido, pero un porcentaje muy elevado de quienes entraron regresó a Marruecos en un tiempo récord.

El presidente siempre ha sido claro: no hay ninguna prueba fehaciente de que Marruecos tenga algo que ver con todo esto. Los informes policiales indican que, antes del 30 de julio y de la entrada masiva de personas en España, había unas 180.000 personas comunicándose a través de las redes. Eso no demuestra a ciencia cierta que Marruecos estuviera detrás. Es un país con el que también tenemos que llevarnos bien, aunque tanto nosotros como ellos debamos reforzar nuestras fronteras. Si no fuera así, el comisario Magnus Brunner no habría seguido ayer esa línea, ni la presidenta de la Comisión habría dicho hoy que hay que destinar más recursos, que es lo que llevamos pidiendo desde hace mucho tiempo. Ceuta es la frontera sur de la Unión, afecta a la migración y el asilo y constituye un problema europeo. Esto no significa que no haya actores particulares que se hayan beneficiado de lo ocurrido. Ya hemos visto mensajes de Donald Trump y Elon Musk. Pero, por lo que a nosotros respecta, Marruecos es nuestro vecino y estamos obligados a mantener una buena relación.

"Ceuta es la frontera sur de la Unión, afecta a la migración y el asilo y constituye un problema europeo"
Hana Jalloul - Eurodiputada de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
Ya hemos tenido otras crisis, como las de 2020 y 2021, que también hemos resuelto. Trabajamos juntos no solo en política migratoria, sino también en seguridad, inteligencia y terrorismo. Marruecos es un país que también sufre la presión migratoria y actúa como contención para el resto de Europa. Lo que hay que hacer es colaborar económicamente y comprender que la externalización de las fronteras no es una solución y que las migraciones son imparables. Hay que gestionarlas mediante una política integral. También debemos entender que necesitamos migrantes económicos y una migración legal, segura y ordenada, además de trabajar con los países de origen y tránsito. Muchos intentarán instrumentalizar la migración. Ya ocurrió en Bielorrusia. Forma parte de las guerras híbridas y es uno de los grandes problemas que tenemos.

A. V.: En general, cuando alguien está en un agujero y, para salir de él, en vez de ir hacia arriba decide seguir cavando, yo suelo avisar. Luego, que cada uno haga lo que quiera. Vengo precisamente de un debate con Laura Ballarín sobre la desinformación. Allí nos preguntaban por este asunto y los dos coincidíamos en que, obviamente, hay que atajar la desinformación en las redes sociales, pero que los primeros responsables de no generarla son quienes se dirigen a la opinión pública.

Toda la información es clara. Tengo aquí, ordenados cronológicamente, los mensajes que se enviaron y los informes policiales. Acabamos de escuchar algo que no es cierto sobre dónde se organizaron los grupos de WhatsApp con 180.000 personas. Intentar vender la historia de que Marruecos no tiene nada que ver... Si alguien puede vender libros con eso, adelante, pero la gente no es tonta. Además, aunque las encuestas tampoco determinen la verdad, el 89% de los españoles, según 40dB., piensa que Marruecos está en el origen de esto.

Marruecos no es solo una cuestión migratoria. Lo ocurrido en Ceuta es un problema de seguridad, un conflicto híbrido en el que, por una razón u otra, como ha sucedido tantas veces durante los últimos veinte años, se ha intentado generar una presión explícita a cambio de algo que desconozco. Es un problema europeo. Frontex podía haber estado allí desde el principio, previa petición del Estado miembro. El comisario europeo de Interior podría haber estado allí en agosto, pero ningún ministro quiso acompañarlo y, por tanto, no pudo acudir. Se podría haber dado una respuesta mucho más inmediata con la utilización del Ejército y no se quiso. Se me escapa por qué, pero, evidentemente, las cosas se han hecho mal. No creo que debamos tratarlo como un asunto nacional, sino como un asunto europeo. Bielorrusia hizo exactamente lo mismo durante los primeros compases de la agresión rusa a Ucrania.

"No creo que debamos tratarlo como un asunto nacional, sino como un asunto europeo"
Adrián Vázquez - Eurodiputado del Partido Popular Europeo
Que el debate se haya convertido en una batalla campal en España ha llevado a que los europeos vuelvan a verlo como un asunto español, cuando es una cuestión pura y netamente europea en términos de seguridad y nos afecta a todos.

Seguimos sin saber qué se va a hacer con los miles de menores marroquíes que continúan instalados en Ceuta. Hoy mismo, en el Congreso, se ha preguntado al señor Sánchez a la salida del hemiciclo qué ocurrirá con esos menores y su respuesta ha sido: "Pregúntele al señor Vivas".

H. J.: Estoy totalmente en desacuerdo. En cuanto a lo que ha dicho el presidente del Gobierno, se ha mencionado la figura del representante jurídico de los menores. Por eso muchos siguen en España: aunque se trabaja en su filiación y en la posibilidad de devolverlos a sus familias, primero hay que identificarlos y necesitan esa representación jurídica. Esa es la razón de la respuesta del presidente del Gobierno. No tenemos ningún problema con el señor Vivas; siempre hemos mantenido una buena relación. Yo fui secretaria de Estado de Migraciones, afronté dos crisis y el trato siempre fue muy cordial. Es un hombre bastante educado.

J. L.: Más allá de lo ocurrido este verano en Ceuta, para España la relación con Marruecos es más que política exterior: es una relación de seguridad nacional. Lo es por la gestión de nuestras fronteras y de la migración, porque afecta a nuestra soberanía y porque está atravesada por la lucha contra el terrorismo. Es una relación fundamental que debe basarse tanto en la cooperación como en la exigencia.

En segundo lugar, esa relación se desarrolla en el marco europeo. Debemos tomar buena nota de las señales que envían el resto de las capitales y las instituciones europeas. Durante este pleno y en las últimas semanas, las capitales, por su sensibilidad ante la migración, y las instituciones europeas han recordado a España lo importante que es para todos mantener con Marruecos una relación basada en la cooperación y en la exigencia.

"Para España la relación con Marruecos es más que política exterior: es una relación de seguridad nacional"
Javi López - Eurodiputado de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas"
Si uno escucha lo que han dicho Bruselas y las capitales, queda claro que debemos gestionar de forma eficaz una frontera que es española y europea. Espero, obviamente, que nuestros socios no avalen ninguna lógica de confrontación. Hay que ser muy claros al respecto. Y, para buscar su apoyo y su ayuda ante algo que afecta a nuestra soberanía, haríamos bien en generar entre todos consensos internos suficientes, porque eso permite dar una respuesta organizada y efectiva a situaciones concretas.
 

Los eurodiputados analizan la crisis de Ceuta como un desafío que combina migración, seguridad y relaciones con Marruecos. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


A la luz de lo debatido hoy sobre el estado de la Unión, os pediría que cada uno señalara un avance que le gustaría ver antes de que termine la legislatura y un riesgo que le preocupe especialmente.

A. V.: Voy a ir un poco a mi nicho: el paquete de protección del menor. Von der Leyen ha presentado una propuesta concreta y muy específica. Es algo que llevamos pidiendo prácticamente todos los grupos durante toda la legislatura, que ya esperábamos antes del verano y que muestra por fin que la Unión Europea se está tomando en serio la protección de los menores. También supone un contrapeso frente a las grandes tecnológicas y las empresas digitales que monetizan mediante mecanismos adictivos dirigidos a nuestros menores y también a los adultos, porque nos ocurre a todos. No solo creo que vaya a salir adelante: sé que va a ocurrir. Creo que concitará un consenso muy amplio en esta Cámara y que es absolutamente necesario para nuestra sociedad.

"Por fin la Unión Europea se está tomando en serio la protección de los menores"
Adrián Vázquez - Eurodiputado del Partido Popular Europeo
Respecto a las inquietudes, me ha gustado mucho lo que ha comentado Jonás sobre las expectativas y el presupuesto. El problema que estamos teniendo últimamente es que vendemos cosas a las que la Unión Europea no puede llegar. Intento rebajar las expectativas. Los Estados miembros tienen la mayor responsabilidad en esto: muchas veces utilizan las instituciones como chivo expiatorio y, cuando se producen éxitos de las propias instituciones, se ponen la medalla. Es algo natural y humano, casi normal. Pero me da miedo que generemos expectativas y después no podamos cumplir lo prometido porque no tenemos los medios, la capacidad o las competencias para hacerlo. Es una cuestión de siempre. Perdonadme y muchísimas gracias.

H. J.: Para nosotros es importante, sobre todo en lo que a mí respecta, la corporación europea de materias primas críticas, que debe contar con una asignación económica. También tenemos que seguir invirtiendo en los acuerdos comerciales. El centro de todo esto puede resumirse en la autonomía estratégica, y eso pasa por cumplir lo que se ha anunciado en materia de defensa y comercio.

Lo que me da miedo es que dejemos de trabajar en el derecho internacional y el derecho internacional marítimo. Me preocupa que nos olvidemos del derecho internacional y que no se siga trabajando en ello. Hablo de lo que ocurre en Gaza, de la solución de los dos Estados, Israel y Palestina, de la actuación en el Líbano y del terrorismo de los hutíes. Tenemos que seguir trabajando en todo ello porque también debemos ser un actor de paz y tener influencia política. Si queremos tenerla, debemos seguir invirtiendo en nuestra política exterior.

Tampoco se ha hablado mucho del Servicio Europeo de Acción Exterior. Nosotros apostamos mucho por él. No se ha mencionado hoy y creo que debemos ponerlo también sobre la mesa. Me da pena que no se haya citado, porque forma parte de aquello en lo que tenemos que seguir invirtiendo. También me preocupa que no se vaya a hacer.
 

La recta final de la conversación pone el foco en autonomía estratégica, política exterior, vivienda y mercado único. Foto: Agenda Pública / Dorothée Parent


Francia y Alemania están ahí, con sus propuestas de reforma del Servicio Europeo de Acción Exterior.

H. J.: Nuestros embajadores en el exterior son nuestros ojos fuera y hacen un gran trabajo. No puedes aspirar a tener influencia política en lugares en los que no estás presente, porque la realidad es otra. Ya tenemos bastantes problemas con diputados que votan sobre asuntos que no han visto o no conocen. ¿Cómo vamos a hablar, por ejemplo, del Global Gateway en África sin estar presentes a través de nuestras embajadas y sin comprobar si sus proyectos se ejecutan?

J. L.: Lo que espero que se haga es avanzar en la asociación con Canadá como muestra de un nuevo impulso en nuestra relación con las democracias y con las potencias medias del mundo frente a Trump y Putin. Ese es el símbolo.

Y mi miedo es que nuestra política de vivienda se quede corta. Se ha anunciado un paquete de vivienda, una de las mayores preocupaciones de los europeos. Necesitamos acciones ambiciosas y contundentes: regular los pisos turísticos, limitar la especulación inmobiliaria y facilitar y financiar la política de vivienda y la construcción de vivienda nueva por parte de las administraciones públicas. Es absolutamente necesaria en Europa.

J. F.: Me uno a los buenos propósitos de mis colegas. Empieza a apuntarse la implementación del plan One Europe, One Market, porque el mercado único tiene problemas serios. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo publicaron el año pasado informes en los que estimaban los costes de la fricción comercial dentro del mercado único. Calculan unos aranceles en la sombra de entre el 40% y el 60% para los bienes y de entre el 100% y el 110% para los servicios. Son cifras insoportables. Cuando nos quejamos, con razón, de los aranceles negociados, por ejemplo, con Estados Unidos, debemos recordar que soportamos costes internos sustancialmente más altos que los que afrontan las empresas europeas cuando venden fuera de la propia Unión.

Eso exige implementar las recomendaciones de Letta y buena parte de las de Draghi vinculadas al mercado único. Hablamos de telecomunicaciones, sector digital, energía, banca y finanzas. Siguen siendo mercados muy fragmentados y no hay forma de recuperar la competitividad de la economía europea si no sacamos adelante esa agenda.

"¿Cómo vamos a hablar, por ejemplo, del Global Gateway en África sin estar presentes a través de nuestras embajadas y sin comprobar si sus proyectos se ejecutan?"
Hana Jalloul - Eurodiputada de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas
Lo que no querría que ocurriera, en línea con mi intervención anterior, es que Europa, sus instituciones o sus mayorías políticas —veremos qué ocurre en las elecciones del próximo curso— terminen consolidando una posición sobre la inmigración que me parece inhumana y disparatada. Lo vimos esta primavera con la votación del Reglamento de Retorno, en la que el PP y la extrema derecha sumaron mayoría. No querría que esa senda de irresponsabilidad en el diseño de las políticas migratorias nos condujera a escenarios que, en gran medida, ya se adivinan.

Muchas gracias a todos.
Jorge de Diego Hurtado
Jorge de Diego Hurtado
Redactor en 'Agenda Pública'
Politólogo y analista electoral. Cuenta con experiencia en consultoría en Bruselas y actualmente es redactor en 'Agenda Pública'. También es cofundador de 'El Tablero Político'.
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