Tras el
episodio de migración masiva en Ceuta, siguen abiertas muchas preguntas.
Agenda Pública ha recurrido a
destacados analistas para conocer
sus opiniones sobre
cómo y por qué ocurrió, qué significa para
la relación de España con Marruecos y por qué tantas
teorías de la conspiración arraigaron en internet después de lo sucedido. Esta es una historia sobre migración, geopolítica y desinformación. Esto es lo que los analistas compartieron con nosotros.
Riccardo Fabiani, director de proyecto para el Norte de África en International Crisis Group:
A estas alturas, hay
pruebas suficientes para afirmar que Marruecos estuvo implicado en la crisis de Ceuta, aunque resulta difícil determinar con exactitud qué ocurrió. Sabemos que la llegada masiva
se organizó en internet a través de grupos y que parece haber sido
en gran medida espontánea. Al mismo tiempo, las
fuerzas de seguridad marroquíes casi con toda seguridad sabían que esto iba a ocurrir, ya que
monitorizan las conversaciones en internet. También contamos con
testimonios de migrantes que dijeron haber sido "animados" por las fuerzas de seguridad a dirigirse hacia Ceuta, y tenemos vídeos de policías que permanecen pasivos mientras los migrantes bajan de camiones o hacen cola para ir a Ceuta. Por último, está el
precedente de 2021, cuando una crisis similar fue casi con toda seguridad dirigida por Marruecos.
"Solo podemos hacer suposiciones, pero creo que la crisis fue facilitada por Marruecos, no fabricada por Rabat, y aprovechada para enviar un mensaje a España"
"Solo podemos hacer suposiciones, pero creo que la crisis fue facilitada por Marruecos, no fabricada por Rabat, y aprovechada para enviar un mensaje a España. El mensaje podría haber tenido que ver con el
estatus no resuelto de Ceuta, como recordatorio de que
Marruecos la considera territorio ocupado, y también como una forma de responder a las incitaciones de numerosos responsables
políticos e intelectuales estadounidenses e israelíes de derechas que pidieron a Marruecos que actuara sobre Ceuta para
"castigar" a Madrid por su
apoyo a los palestinos y por su posición durante la guerra de Irán. Pero, de nuevo, se trata de una hipótesis y no tenemos forma de demostrarla.
Aunque, por supuesto, no está justificado creer que Estados Unidos e Israel estuvieron implicados en la crisis, sí es
razonable asumir que Marruecos pudo querer hacer un "favor" a sus aliados, dadas las numerosas llamadas a la acción lanzadas por figuras de la derecha estadounidense e israelí. Independientemente de lo que ocurriera, el simple hecho de que estemos discutiendo esta posibilidad demuestra
hasta qué punto esta Administración estadounidense es impredecible y cuál es la percepción global sobre el abanico de acciones que podría estar dispuesta a llevar a cabo.
Intissar Fakir, investigadora sénior en Middle East Institute:
Aún no podemos señalar una única explicación. Los factores parecen ser una
combinación de difíciles condiciones económicas,
desinformación circulando en redes sociales y, posiblemente,
redes de contrabando que facilitaron los movimientos. Lo que todavía no está resuelto es si las autoridades fronterizas marroquíes se vieron realmente desbordadas por un movimiento masivo de personas sin precedentes en un periodo extremadamente corto o si, por el contrario, se apartaron deliberadamente y permitieron el movimiento. Estas dos posibilidades conducen a conclusiones distintas. Si se trata de un
fallo operativo sin precedentes, tenemos que hablar de la resiliencia de Marruecos y de si el país está alcanzando los límites de su sistema de gestión fronteriza. Si fue deliberado, debemos hablar de los incentivos para utilizar la migración como
instrumento de presión política en la política exterior.
Esto vuelve a mostrar hasta qué punto la migración es central en la
relación bilateral. La atención se ha centrado en reducir las tendencias de migración irregular y en cómo aumenta la capacidad de presión de Marruecos a medida que crece su papel en el control fronterizo. Así que, tanto si fue intencionado como si se trató de un fallo, obliga a España y a Europa a afrontar las
implicaciones de externalizar la gestión de las fronteras.
Sabina Henneberg, investigadora sénior en The Washington Institute for Near East Policy:
Las
teorías de la conspiración son, por supuesto, difíciles de explicar, pero en este caso pueden haber convergido varios factores. La
sentencia del Tribunal Supremo español relativa a los migrantes que cruzan por mar y las tensiones entre Estados Unidos y España podrían constituir una coincidencia que haya contribuido a alimentar las acusaciones sobre una
implicación estadounidense e israelí en el aumento de las llegadas. Sin embargo, las otras tendencias señaladas por observadores en redes sociales, como los artículos publicados por
Rubin y el informe sobre el proyecto de ley de asignaciones presupuestarias de
Díaz-Balart, probablemente reflejan la evolución a más largo plazo de las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos, vinculada, por supuesto, a la relación de Marruecos con Israel, más que una manipulación directa de una crisis migratoria. Por último, esta situación parece haber sido alimentada por la
desinformación sobre la migración hacia Ceuta difundida en redes sociales, así que no resulta necesariamente sorprendente que las teorías de la conspiración sobre la implicación de Estados Unidos e Israel también se propaguen a través de estos medios.
David May, director de investigación y analista sénior en Foundation for Defense of Democracies:
Los
israelíes y sus partidarios aprovecharon con entusiasmo la oportunidad que les brindó la crisis de Ceuta para destacar la hipocresía de España al criticar a Israel mientras Madrid mantiene posesiones coloniales. Esto se produjo después de años en los que Pedro Sánchez y otros ministros españoles han librado una
guerra diplomática contra Israel y han vilipendiado al Estado judío por supuestas vulneraciones de los derechos humanos. Dado que Israel se benefició de la inestabilidad y aparentemente se regocijó con ella, los
teóricos de la conspiración —e incluso un ministro español— sugirieron que Jerusalén había tenido algo que ver. Este pensamiento fantasioso se apoya en
clásicos tropos antisemitas sobre la malicia judía y la
influencia encubierta, al sostener que Israel puede y querría manipular a decenas de miles de jóvenes marroquíes para que irrumpieran en una posesión española. Los conspiracionistas se aferran a cualquier indicio para convertir a Israel en chivo expiatorio, en lugar de
afrontar las políticas españolas y las realidades geopolíticas que realmente condujeron a la crisis de Ceuta.
Federico Santi, analista sénior para Europa en Eurasia Group:
La falta de recursos y de atención por parte española probablemente desempeñó un papel. Resulta difícil imaginar una llegada de esta magnitud sin la
aquiescencia, si no la participación activa, de las
autoridades marroquíes, que solo intervinieron muy tardíamente. Las primeras pruebas anecdóticas parecen respaldarlo. Como tal, el último episodio de una serie de acontecimientos similares muestra hasta qué punto España está expuesta y supeditada a este tipo de
tácticas de presión, ya probadas, así como el aislamiento de España dentro de la propia UE. España no está sola en esto: hemos visto una dinámica similar en
Túnez, en relación con
Italia, y en
Turquía, en relación con
Grecia. De manera más general, las divisiones internas dentro de la UE y los intereses electorales a corto plazo siguen impidiendo que la Unión adopte un enfoque más estratégico sobre la migración y que utilice de forma más eficaz su peso económico y diplomático sobre los países vecinos para que controlen con mayor eficacia la inmigración irregular, con los costes humanos que esto conlleva.