Durante las últimas semanas, la cobertura informativa en España
se ha centrado en buena medida en el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero,
investigado por presunto blanqueo de capitales y presunto tráfico de influencias, entre otros delitos. En EE. UU., mientras tanto, apenas ha habido cobertura de este caso y, en todo caso, parece que
la reputación de España atraviesa un momento positivo en Washington D. C.
Un terremoto político y judicial de dimensiones transatlánticas
Para ser claros,
el expresidente Zapatero es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Como estadounidense y como columnista en Washington D. C., no tengo opinión sobre este asunto. No soy abogado. No estoy ni a favor ni en contra del PSOE, ni a favor ni en contra del PP ni de ningún otro partido político español. España es una sociedad abierta y democrática, y estoy seguro de que
su sistema judicial abordará este asunto de manera justa e imparcial.
Dicho esto, esta investigación contiene
un detalle interesante desde una perspectiva estadounidense: como se ha informado recientemente en otros medios, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS, por sus siglas en inglés) ayudó a las autoridades españolas en su investigación sobre el expresidente Zapatero. Según
informó Reuters en mayo, Homeland Security Investigations (HSI)
colaboró con la Policía Nacional española en una investigación que posteriormente derivó en la imputación de Zapatero.
"La profunda relación bilateral sigue funcionando en los niveles técnicos entre ambos países"
Según Kevin Hulbert, ex alto cargo de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), "a pesar de las claras diferencias políticas en los niveles más altos de gobierno,
que han provocado algunos cruces de declaraciones sobre los niveles de gasto en defensa y la implicación militar estadounidense con Irán, es positivo ver que la profunda relación bilateral sigue funcionando en los niveles técnicos entre ambos países [EE. UU. y España], con intercambio de información entre organismos policiales y de inteligencia", explicó a
Agenda Pública al ser preguntado por este asunto.
"EE. UU. siempre está preocupado por el blanqueo internacional de capitales, por lo que
no sorprende que EE. UU. y España hayan trabajado de forma colaborativa en este caso reciente para apoyar una investigación de la Policía Nacional", añadió Hulbert, que también formó parte del Consejo Asesor de Inteligencia del presidente durante el primer mandato de Trump.
El exagente de la CIA Bjorn Beam —que formó parte del equipo del informe diario presidencial durante el primer mandato de Trump— compartió
una perspectiva diferente con Agenda Pública: "HSI [Homeland Security Investigations] ha ampliado de forma constante su alcance global y sus prioridades se han vuelto más políticamente orientadas bajo esta Administración [la de Trump]".
Beam, actualmente jefe de investigación tecnológica y geopolítica en Arcano Partners, añadió: "Con independencia del fondo del caso,
ese patrón hace que cualquier decisión de entregar pruebas a un tribunal extranjero merezca un escrutinio adicional".
Mientras tanto, en Washington…
Mientras la investigación sobre Zapatero domina la cobertura informativa en España,
los esfuerzos diplomáticos del país parecen estar siendo cada vez mejor recibidos en la capital estadounidense. En mayo, la embajadora española Ángeles Moreno Bau fue invitada por el America First Policy Institute (AFPI) a participar en una mesa redonda durante su North American Summit.
"La embajadora Bau hizo una excelente contribución al North American Summit de AFPI en mayo", declaró a
Agenda Pública el contralmirante
Peter J. Brown, retirado de la Guardia Costera de EE. UU. e investigador sénior en seguridad del hemisferio occidental y asuntos marítimos en el America First Policy Institute.
"La presencia de la embajadora reforzó la importancia y la vitalidad de las relaciones transatlánticas para la seguridad, la estabilidad y la prosperidad"
"Su presencia reforzó la importancia y la vitalidad de las relaciones transatlánticas para la seguridad, la estabilidad y la prosperidad de las democracias, sociedades y economías del hemisferio occidental. Como ponente,
explicó con claridad las conexiones culturales, lingüísticas, familiares y comerciales duraderas entre España y los países de América Latina, así como los beneficios que esas conexiones aportan a Europa y las Américas", añadió Brown.
"Su disposición a participar, pese a algunas diferencias políticas sustanciales entre las administraciones de Trump y Sánchez, es prueba tanto de
la importancia del diálogo y la diplomacia como de sus cualidades personales de liderazgo", afirmó Brown, que fue asesor de Seguridad Nacional durante la primera Administración Trump.
Recientemente, la embajadora Ángeles Moreno Bau fue invitada a
una ceremonia de corte de cinta con motivo de la reapertura de Columbus Circle, en Washington D. C. A medida que nos acercamos al Mundial de fútbol —coorganizado por EE. UU., México y Canadá—, cabe esperar
mayores esfuerzos de diplomacia pública centrados en promover la participación de España en el torneo.
El camino por delante
Ocurra lo que ocurra con la investigación sobre el expresidente Zapatero, parece poco probable que
tenga un impacto notable en la relación entre EE. UU. y España. La relación entre EE. UU. y España es sólida y duradera.
Ojalá el Mundial sirva para
reforzar aún más esos vínculos históricos entre ambos países. Puede que no seamos campeones del mundo como nuestros amigos españoles, pero aquí, en EE. UU., nos encanta ver un gran partido y pasarlo bien con nuestros amigos. Por mi parte, espero que en el futuro podamos hablar más de
soccer y menos de esto; perdón, de fútbol.