Martes, 28 de julio de 2026
ENTREVISTA

Jorge Dezcallar, exdirector del CNI: "Si el régimen iraní sobrevive, querrá buscar la bomba atómica"

El sistema teocrático iraní sobrevive atrapado en una "revolución en marcha" que prioriza la ideología sobre la gestión económica. Ante el colapso de su estrategia militar defensiva, el país afronta una reordenación drástica. Jorge Dezcallar, exdirector del CNI y ex director general de Política Exterior para África y Medio Oriente, disecciona los desenlaces posibles: desde el enroque represivo hasta un golpe militar que instaure un escenario donde nada cambie.

Agenda Pública Agenda Pública 4 de marzo de 2026
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Tropas estadounidenses dan apoyo a la Operation Epic Fury en el mar Arábigo. | Msgt. Kulani Lakanaria /U.S. Navy  / Zuma Press / ContactoPhoto
Tropas estadounidenses dan apoyo a la Operation Epic Fury en el mar Arábigo. | Msgt. Kulani Lakanaria /U.S. Navy / Zuma Press / ContactoPhoto
Cuatro décadas después de la Revolución Islámica, el gran problema de Irán sigue siendo su incapacidad para dejar atrás el legado de Jomeini y convertirse en un Estado funcional que no intimide a sus vecinos. Jorge Dezcallar, reputado diplomático y anteriormente director general de Política Exterior para África y Medio Oriente, disecciona las contradicciones de una teocracia paralizada en una "revolución en marcha", advirtiendo que "con el islamismo no se manejan bien ni la economía ni la política en el siglo XXI".

El estrepitoso fracaso del país en el exterior agrava su crisis doméstica. La llamada Defensa Avanzada, esa costosa red de actores no estatales diseñada para disuadir a Israel de un ataque directo, se ha derrumbado tras la caída de Hamás y el debilitamiento crítico de Hezbolá. Ante este vacío de seguridad, el también ex director general del CNI proyecta una "peligrosa regionalización" de la guerra, exacerbada por el repliegue estadounidense, y donde la enemistad estructural con el mundo sunnita liderado por Arabia Saudí demuestra ser una fractura que "no tiene arreglo".

¿Estamos ante una confrontación contenida o un conflicto que terminará por desbordarse? Con la retirada estratégica de Estados Unidos —y ahora con su regreso— y el reposicionamiento de potencias regionales como Arabia Saudí y Turquía, la zona es un polvorín. Dezcallar profundiza en la "peligrosa regionalización" del conflicto que amenaza con desatar una carrera armamentística sin precedentes y reescribir el orden global.
 

Jorge Dezcallar es un reputado diplomático que cuenta con experiencia como embajador de España en EE. UU., el Vaticano o Marruecos. Foto: Agenda Pública / Ignacio Arregui


Usted fue director general de Política Exterior para África y Medio Oriente en los años inmediatamente posteriores a la Revolución Islámica. ¿Qué rasgos estructurales del sistema nacido con Ruhollah Jomeini siguen intactos hoy?


El sistema teocrático diseñado por Jomeini sigue plenamente en pie. A lo largo de los años, la Guardia Revolucionaria ha ganado fuerza e influencia económica y política. 

En Occidente se tiende a presentar a Irán como un actor imprevisible. Desde su experiencia, ¿cómo puede evolucionar la respuesta militar iraní? 

El problema de Irán es que no ha sido capaz de dejar atrás la revolución de Jomeini y convertirse en un país normal que no dé miedo a sus vecinos. Sigue siendo una "revolución en marcha" que prima la ideología islámica sobre todo lo demás. Y con el islamismo no se manejan bien ni la economía ni la política en el siglo XXI. 

La respuesta militar la estamos viendo y consiste en regionalizar el conflicto, extenderlo con la esperanza de que los países del Golfo, al ver en peligro sus infraestructuras petrolíferas y el ambiente estable que necesitan para seguir haciendo negocios, pidan a Trump que detenga la ofensiva.

Irán ha tejido una red de actores no estatales en la región. ¿Es esta estrategia asimétrica la clave de su influencia frente a potencias militarmente superiores?

Es lo que Irán llama Defensa Avanzada, una red de "amigos" que disuadiera a Israel de atacarlo abiertamente. Pero ahora esa defensa avanzada se ha derrumbado en buena medida (Hamás, Siria) o se ha debilitado (Hezbolá) y no funciona.

"Veremos qué hacen ahora las debilitadas milicias de Hezbolá, que habían dicho que el asesinato de Jamenei sería una «línea roja», y qué hacen los hutíes"
Muchos iraníes resienten el dinero que cuesta esa estrategia inútil que podría haberse usado para hacer frente a las sanciones (en buena parte por financiar a esos grupos) y los muchos problemas económicos que enfrenta. Veremos qué hacen ahora las debilitadas milicias de Hezbolá, que habían dicho que el asesinato de Jamenei sería una "línea roja", y qué hacen los hutíes, que mantienen sus capacidades prácticamente intactas y que podrían atacar la navegación por el otro estrecho de Bab el Mandeb.
 

Jorge Dezcallar es autor de 'El anticuario de Teherán' (Editorial Península, 2018).


¿Cómo interpreta la rivalidad entre Irán y Arabia Saudí? ¿Es una pugna religiosa, geopolítica o una lucha por la arquitectura del orden regional?

La pugna es entre el líder del mundo sunnita (Arabia Saudí) y el líder del mundo chiíta (Irán). Esa enemistad no tiene arreglo. Irán desconfía de Arabia por su cercanía a los EE. UU., aunque el año pasado, por mediación de China, se logró un acercamiento entre ambos países que ahora habrá saltado por los aires con los ataques iraníes a las infraestructuras petroleras saudíes.

El programa nuclear iraní ha sido durante años el epicentro de la tensión internacional. ¿Cree que el objetivo último de Teherán es la disuasión, el prestigio o la negociación permanente?

Irán siempre ha dicho que su objetivo no es dotarse del arma nuclear. El mismo Jamenei lo repetía con frecuencia.

"Las últimas negociaciones con Washington con mediación de Omán fracasaron porque desde EE. UU. se insiste en negar a Irán el derecho a enriquecer uranio en ningún grado"
Pero eso no explica que tenga 400 kg de uranio enriquecido al 60% (que al parecer se salvó de los bombardeos de la Guerra de Doce días de junio del año pasado) cuando con el 5% le bastaría para los objetivos médicos a los que dice querer dedicarlo. El problema es que Irán carece de credibilidad y eso, unido a su no reconocimiento del Estado de Israel (lo llama la "entidad sionista"), lo convierte en un peligro existencial para Jerusalén. Estoy seguro de que, si el régimen iraní sobrevive a los ataques actuales, tendrá la tentación de buscar la bomba. Es consciente de que, si la logra, podrá ser tan intocable como Corea del Norte. Pero eso Israel nunca lo permitirá. Y EE. UU. tampoco. Las últimas negociaciones con Washington con mediación de Omán fracasaron porque desde EE. UU. se insiste en negar a Irán el derecho a enriquecer uranio en ningún grado, y eso para Teherán es una línea roja.
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El diplomático Rafael Dezcallar (derecha) en conversación con el director y editor de 'Agenda Pública', Marc López Plana (izquierda). | Agenda Pública / Tania Sieira
Desde hace varias semanas, la Guardia Revolucionaria iraní lleva preparando intervenciones a barcos en el estrecho de Ormuz.
Desde hace varias semanas, la Guardia Revolucionaria iraní lleva preparando intervenciones a barcos en el estrecho de Ormuz. | Sepahnews / Zuma Press / ContactoPhoto

Como dice, Israel considera a Irán una amenaza existencial. ¿Estamos ante una confrontación contenida o ante un conflicto que inevitablemente terminará por desbordarse?

Una amenaza existencial porque está juramentado a acabar con la "entidad sionista" y también una amenaza estratégica, porque si se hiciera con el arma nuclear, no solo debilitaría su posición como único país que dispone de ella en la zona, sino que provocaría una carrera de armamentos porque también otros países (Turquía, Arabia Saudí, Egipto) querrían tenerla.

En cuanto al desbordamiento, el conflicto ya se está desbordando a los países del Golfo, incluso a Chipre. ¡Y acaba de empezar! Reino Unido, Canadá, Alemania, Francia o Grecia, entre otros, ya han anunciado su disposición a implicarse. 

¿Qué papel juega el estrecho de Ormuz en la estrategia iraní?

A Irán no le interesa cerrar Ormuz porque sus exportaciones (3,5 millones de barriles diarios) salen en su mayoría por Ormuz y porque el 80% de esa cantidad va a China, que ya le ha dicho que no se le ocurra cerrarlo. Pero Irán lo cerrará si se siente perdido. Minarlo es fácil porque es muy estrecho (35 km) y los canales por los que circulan los barcos son aún mucho más estrechos. Lo que pasa es que la simple amenaza de minarlos hace que los fletes y los seguros se disparen y las navieras decidan buscar otras rutas, con el consiguiente encarecimiento de los portes y el repunte de la inflación. El destinado llevaría tiempo y riesgos para los que lo hagan bajo fuego enemigo.

[NdR: Pocas horas después de la entrevista, se dio a conocer la noticia de que Irán cerraba el estrecho de Ormuz, amenazando con incendiar cualquier barco que intente atravesar sus aguas].


Tras las primaveras árabes y el repliegue relativo de Estados Unidos, ¿había ganado Irán margen de maniobra en Oriente Medio? Parece que se profundiza en la regionalización.

De momento, asistimos a una peligrosa regionalización del conflicto, al tiempo que la retirada norteamericana y también rusa exigen una reordenación estratégica cuyo liderazgo disputaban Israel, Turquía, Arabia Saudí e Irán.

"Israel se anuncia como la potencia dominadora y eso es difícil que lo acepten los turcos y los saudíes. Y tampoco lo hará Irán, que es un viejo imperio"
EE. UU. se había retirado porque su prioridad es China, ya que la guerra de Ucrania le distraía, y también porque había cumplido los cuatro objetivos que tenía en Oriente Medio: asegurar el flujo de petróleo, en precio y calidad suficiente (ahora EE. UU. es el principal productor mundial y tiene excedente de producción); proteger a Israel (que se protege solo, con las armas y el dinero que anualmente le envía Washington); evitar la entrada de Rusia (que logró entrar, pero ahora ha salido con la caída de la dictadura de los Assad); y evitar el Estado Islámico y la expansión del terrorismo islamista (algo que también ha conseguido en parte).


En el contexto actual, Israel se anuncia como la potencia dominadora y eso es difícil que lo acepten los turcos y los saudíes. Y tampoco lo hará Irán, que es un viejo imperio acostumbrado a tener gran influencia en todo el Oriente Medio.

¿Cómo se reorganizará la gobernanza en Irán? ¿Qué importancia tendrá esta sobre la evolución del conflicto? 

Eso es imposible de saber a estas alturas. Existen grandes posibilidades de que el régimen se mantenga, se enroque y aumente la represión, en la medida en que mantenga la lealtad del ejército y, sobre todo, de la poderosa Guardia Revolucionaria iraní. 

Pero también puede colapsar porque los manifestantes consiguen el apoyo de las Fuerzas Armadas y entonces no está claro quién gobernaría porque la oposición está muy dividida, perseguida o en el exilio. 

"Como decimos los diplomáticos, es una de esas situaciones en las que todas las opciones están abiertas.  Lo que no se ve en el horizonte es una democracia"
O podría haber un golpe de Estado de algún general que quisiera salvar el pellejo y los privilegios que hoy tienen los militares si ve que el régimen se hunde. Sería un escenario lampedusiano donde todo cambiaría para que nada cambie, quizás más nacionalismo y menos islamismo con la misma dictadura y la misma corrupción.


También, la intervención extranjera podría decapitar al régimen y sus instituciones y caer el país en un caos tipo Libia. Aunque es muy pronto todavía para saber lo que puede pasar. Como decimos los diplomáticos, es una de esas situaciones en las que todas las opciones están abiertas. Lo que no se ve en el horizonte es una democracia. Al menos por ahora.

Muchas gracias.

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