

"Europa observa desde la barrera un acontecimiento que redefinirá su seguridad energética y su posición en Oriente Medio"Mientras miles de iraníes protestan en más de noventa ciudades, Europa observa desde la barrera un acontecimiento que redefinirá su seguridad energética y su posición en Oriente Medio. Porque si Irán cae, no caerá solo: podría arrastrar consigo el triángulo estratégico China-Rusia-Irán que desafía el orden liberal.
"Para Europa, el desmoronamiento del orden regional liderado por Irán representa riesgos y oportunidades, pero la UE carece de herramientas para capitalizarlas"Para Europa, el desmoronamiento del orden regional liderado por Irán representa riesgos y oportunidades, pero la UE carece de herramientas para capitalizarlas. Los europeos fueron excluidos de negociaciones sobre el programa nuclear antes del bombardeo de junio de 2025 y no fueron informados previamente de los ataques israelíes. Como señaló el analista Claude Moniquet, esto refleja "el deterioro de la relación" con Israel, que ya no considera a Reino Unido o a los principales países europeos como "socios fiables", debido al "menguante poder militar europeo".
"La preocupación europea inmediata es la seguridad interna. Irán podría responder con actos de terrorismo en territorio europeo"La preocupación europea inmediata es la seguridad interna. Irán podría responder con actos de terrorismo en territorio europeo mediante células de Hezbolá o células iraníes, amenazando comunidades judías, intereses diplomáticos y comerciales israelíes.
"La irrelevancia de Europa en la región MENA no es un fracaso: es una limitación que debe aceptarse, canalizando energías hacia donde Europa sí tiene poder efectivo"Pero hay una verdad incómoda que Europa debe confrontar. Bruselas es irrelevante en la región MENA y quizá no debería pretender serlo. La historia demuestra que la presencia militar europea en la región genera más costos políticos internos que beneficios estratégicos. La intervención francesa en Libia, la participación española en Irak, los esfuerzos diplomáticos fallidos en Siria, el acuerdo nuclear iraní (JCPOA) que Washington descartó unilateralmente: todos estos episodios muestran que Europa carece de capacidad de ejecución en una zona donde solo importan la fuerza bruta y las alianzas bilaterales con potencias hegemónicas. Una Europa que gasta decenas de miles de millones en defensa pero sigue siendo incapaz de frenar a Rusia en Ucrania, que no puede garantizar la seguridad de sus fronteras mediterráneas, que carece de una política de defensa verdaderamente integrada, no tiene el lujo de jugar a potencia regional en Oriente Medio. La irrelevancia de Europa en la región no es un fracaso: es una limitación que debe aceptarse, canalizando energías hacia donde Europa sí tiene poder efectivo.
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