Dos alcaldes frente al desafío de gobernar: "La política municipal es otra realidad"
El Foro Next Gen, una iniciativa de 'Agenda Pública' y TALEÑTO ESPAÑA, ha acogido esta semana en Granada a más de una treintena de líderes políticos y empresariales nacidos en democracia con la mirada puesta en el largo plazo. Tras las sesiones, a puerta cerrada, impulsamos una serie de conversaciones entre algunos de sus protagonistas para compartir con nuestros lectores. Hoy empezamos con Marta Farrés (alcaldesa de Sabadell) y Alberto Escribano (alcalde de Arganda del Rey).
López Plana, Farrés y Escribano conversan en el Foro Next Gen. | Agenda Pública / Álex Cámara
Granada ha acogido esta semana la primera edición del Foro Next Gen, una iniciativa de Agenda Pública y TALEÑTO ESPAÑA, en la que representantes institucionales y directivos empresariales de las generaciones millenial y zeta han compartido diagnósticos sobre algunos de los retos de España para la próxima década. Las sesiones, organizadas en el palacete del Carmen de los Mártires, se han desarrollado a puerta cerrada y siguiendo las reglas Chatam House, facilitando la conversación entre los asistentes.
Algunos de sus protagonistas, como los alcaldes Marta Farrés (PSC) y Alberto Escribano (PP) han compartido sus diagnósticos tras las sesiones en conversaciones especiales que publicaremos durante la próxima semana. Farrés (1981) y Escribano (1989) analizan algunos de los retos a los que se enfrentan desde sus administraciones como la vivienda o la inmigración desde la mirada del poder local de dos ciudades relevantes de Catalunya y la Comunidad de Madrid.
La distancia ideológica entre los alcaldes no les impide tener un diálogo constructivo. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara
¿Está preparada la administración municipal para hacer frente a las consecuencias (danas, olas de calor) del cambio climático?
Alberto Escribano (A. E.): La administración municipal, no. Pero ese no debe ser nuestro papel. Para eso hay organismos y entidades con prestigio y trayectoria, da igual la comunidad autónoma. Son de mucho nivel y tienen que hacerse cargo, porque si cada ayuntamiento tuviera su propio cuerpo de emergencias, al final sería una pérdida de recursos y no podríamos responder.
Cada uno tiene que saber muy bien lo que tiene que hacer.
Marta Farrés (M. F.): En el ámbito de emergencias estoy absolutamente de acuerdo. Pero nosotros, por ejemplo, en Sabadell sí que estamos preparando la ciudad para adaptarnos al cambio climático. Eso sí nos va a tocar.
Una cosa tan simple como que los patios de las escuelas tengan espacios de sombra, por ejemplo, que no nos tocaría tampoco, pero al final lo acabas haciendo y se va replicando en distintos sitios. Nosotros, cuando diseñamos el espacio público, lo hacemos pensando en qué pasa cuando llueve mucho, qué pasa cuando hace mucho sol, qué pasa con los árboles cuando hace mucho viento. Ese cambio a la hora de diseñar las ciudades sí nos toca y se tiene que ir introduciendo poco a poco.
A. E.: En nuestro caso tuvimos en 2019 —en una de las primeras DANA de las que se habló mucho— una riada. Arganda está construida en un barranco, la calle principal se convirtió en un río y aquello lo destrozó todo. La ciudad no estaba pensada para estas lluvias.
Tras aquello, se ha hecho una bocamina —lo llaman "el conducto"—, que parece un túnel de metro. Y, en este caso, lo ha hecho el Canal de Isabel II. Nosotros sería imposible asumir ese coste y esa obra. Hay que prepararse, sí, pero hay inversiones y actuaciones que tienen que corresponder a otras administraciones.
¿Y frente al reto migratorio?
M. F.: La inmigración está y ha venido para quedarse. Lo que hay que hacer es dimensionar bien los servicios públicos para dar apoyo y poder dar respuesta a que somos más.
"A mí, como alcaldesa de una ciudad grande muy cercana al área metropolitana, no me preocupa crecer sin más. Me preocupa crecer sin tener los servicios públicos para asumir ese crecimiento"
Hace poco tuve una discusión sobre esto relacionada con el tema de la vivienda, que va un poco atado. A mí, como alcaldesa de una ciudad grande muy cercana al área metropolitana, no me preocupa crecer sin más. Me preocupa crecer sin tener los servicios públicos para asumir ese crecimiento. Si se hace bien, si tenemos los servicios públicos y diseñamos bien los espacios y cómo lo hacemos, a mí no me da miedo.
A. E.:En mi caso vengo de una ciudad que lleva desde los años 2000 conviviendo con una tasa de inmigración que está probablemente entre las más altas de toda la Comunidad de Madrid. Con un flujo muy grande desde Rumanía: en Arganda, en el año 2000, de 40.000 habitantes que tendría entonces, 14.000 venían de Rumanía.
Es verdad que en esos años no había tanta polémica ni tanta discusión como ahora. La ciudad lo entendió: está todo el mundo integrado y no ha habido problemas. De hecho, venía la gente a trabajar; hoy en día tienen sus empresas; sus hijos prácticamente son ya de nuestra generación y han venido al colegio con nosotros. Es decir, gente totalmente integrada.
El problema, como dice Marta, es que, al estar tan cerca de Madrid, la presión ha sido brutal. Hubo un hecho que lo marcó todo: cuando llegó el metro. A partir de ahí, lo bueno es evidente, pero también tuvimos una llegada de gente enorme. Se acabó el suelo y ahora se habla mucho de vivienda, pero los trámites urbanísticos o aprobar un plan general son eternos.
Es verdad que lo hablamos y que todos los políticos lo hablan, pero eso luego no se lleva a la práctica: no se traduce en una modificación real de leyes.
Al hablar de inmigración, la alcaldesa de Sabadell se focaliza en la gestión de los servicios públicos. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara
¿Y en materia de vivienda?
M. F.: Para mí es el principal problema de exclusión social que tengo ahora mismo en mi municipio. El problema es la vivienda y tenemos que hacer todo lo que se nos ocurra, en todas partes y con todo el mundo. No hay una sola solución cuando el problema es tan complejo.
Aquí tienen que jugar todas las administraciones con todos los recursos, también la parte privada. Hacer más vivienda pública, pero que también entre el privado; construir vivienda de protección oficial; intentar meter más alquiler, pero también compra. Por ejemplo, en Catalunya ahora apostamos mucho por políticas de alquiler. Yo soy de las que defiende que también tenemos que volver a recuperar la compra.
Hay que diversificar todo lo que se nos ocurra e intentar solucionarlo por muchas vías, porque no va a haber una varita mágica: no existe una única solución ni una única política pública que lo arregle. Tienen que ser muchas políticas públicas a la vez.
A. E.: No sé cómo se arregla el problema de la vivienda. Estamos viendo que no lo sabe prácticamente nadie. Lo que sí sé es que, como en otros tantos debates, en España no se aborda de una forma seria, sino que todo se politiza en el mal sentido. Es normal que se politice, porque somos políticos, pero cualquier solución que propone uno, el de enfrente al final la echa abajo.
"Como en otros tantos debates, en España no se aborda de una forma seria el tema de la vivienda, sino que todo se politiza en el mal sentido"
Por otro lado, se ha destrozado el mercado del alquiler. Se habla de este tema también por el miedo que se ha contagiado. No lo veo como un problema real, tal y como se plantea muchas veces. Y a lo mejor aquí voy un poco en contra de lo que dice mi partido: cuando hablamos de la ocupación o de los inquilinos que no pagan, claro que existe y es un problema. Quien lo sufre puede ver destrozadas sus posibilidades de vida, sobre todo si es una persona jubilada que no puede hacer frente a pagos. Pero eso ha provocado una psicosis colectiva: que nadie saque vivienda al alquiler, que esté todo parado y que, por miedo, nadie actúe. Eso nos está perjudicando a todos. En Arganda se está construyendo mucho, pero en cuanto acabemos de construir todo lo que hay ahora mismo en obra y en suelo urbano, no hay más.
M. F.: Y rehabilitar. Es muy importante rehabilitar. Siempre pensamos en construcción nueva. Yo vengo de una ciudad que todavía puede crecer, pero tenemos que rehabilitar parte del parque de vivienda que no se está utilizando, o que se está utilizando pero el que vive allí se quiere cambiar porque el edificio no está bien.
Por eso te digo: hay que jugar a todo, a obra nueva y a rehabilitación. Y aun así no sé si lo conseguiremos, porque es muy complicado.
El alcalde argandeño lamenta que haya debates que no se den con más vocación constructiva. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara
Los dos son metropolitanos. ¿Creen que tiene que haber un gobierno metropolitano en Madrid o en Barcelona?
A. E.: Yo ahí soy muy de identidad de mi ciudad. Arganda ha crecido mucho, ha superado los 60.000 habitantes, pero sigue teniendo mucho alma de pueblo, una identidad y una historia muy fuerte.
Si entendemos "metropolitano" como, por ejemplo, que podamos ir de Arganda a Alcalá con una carretera que nos una directamente y no necesitemos pasar por la Puerta del Sol, por decirlo así, entonces sí. Pero eso es un cambio de concepción: planificación metropolitana. Me da igual si hablamos de carreteras o de líneas de autobús interurbano. Ahora no nos unen entre pueblos de al lado; todo es radial hacia la capital. Si es así, yo estoy de acuerdo.
M. F.:No nos hace falta una gobernanza por arriba. Estoy de acuerdo en que lo que se necesita es repartir el pastel de forma diferente. Entendiendo que las capitales son muy importantes: en mi caso, que estoy cerca de Barcelona, quiero que a Barcelona le vaya bien, pero no todo pasa por Barcelona. Cada vez pasa más por esas ciudades de alrededor.
"La solución ya no viene por la centralidad sino por conectar más entre municipios, de forma más transversal, y menos con un esquema radial centrado en la capital"
Eso significa que siempre se ha estado invirtiendo, en términos prácticos, en las grandes capitales para conectarlas bien. Y ahora la solución ya no viene solo por ahí: viene por conectar más entre municipios, de forma más transversal, y menos con un esquema radial centrado en la capital.
Eso quiere decir que tienen que cambiar las inversiones. Y, además, viniendo de una comunidad autónoma como Catalunya, que como vayamos muy hacia allá nos quedamos sin Govern. Es más una cuestión de cambiar el concepto que de generar nuevas estructuras de gobernanza.
Los dos alcaldes y Marc López Plana conversan en el palacete Carmen de los Mártires (Granada). Foto: Agenda Pública / Álex Cámara
¿Cómo le afecta a la política local el clima político nacional?
A. E.:He sido diputado en la Asamblea. No es nacional, pero tiene mucho foco nacional, especialmente en Madrid. Desde que soy alcalde me he desideologizado mucho, porque te das cuenta de que los problemas los tienes que arreglar y no los arreglas, la mayoría de las veces, con ideología.
"Visto desde fuera, con distancia, entiendes que lo que se está hablando viene bien para Twitter, pero no está ayudando en nada a la gente"
Visto desde fuera, con distancia, entiendes que lo que se está hablando viene bien para Twitter, pero no está ayudando en nada a la gente. Eso, aparte de polarizar la sociedad, también hace que la gente vea la política con desapego. Ser alcalde te cambia mucho.
M. F.:Yo siempre digo que me entiendo más con un alcalde por ser alcalde que por ser de partidos distintos. Eso une muchísimo.
La política municipal es otra realidad. Ahí es donde te encuentras los problemas de verdad y donde tienes que dar soluciones de verdad: donde te la juegas. Yo considero que si los políticos locales tuviéramos los instrumentos para arreglar las cosas, la gente volvería a confiar más en la política, porque la política municipal es tremendamente útil y, sinceramente, es donde más se transforma.
Después, el contexto te afecta: los debates nacionales en una ciudad grande como la mía, te acaban llegando. Pero si eres capaz de enfocarlo desde la utilidad, se nota. Los alcaldes sabemos que nuestra principal vocación es resolver problemas y eso une un montón.
A. E. G.: En el Foro Next Gen ha surgido el ejemplo de las tasa de basuras. Ha generado problemas graves, en mi opinión, en todos los ayuntamientos, porque cada uno la ha implantado de una forma. Se van a echar abajo un montón.
Donde gobierna el PP la ha recurrido el PSOE; donde gobierna el PSOE la ha recurrido el PP. Hemos hecho un mejunje. Cuando hubiera sido más fácil hacerla desde arriba. Hay políticas que sí se tienen que hacer así. Si al final es para todos, es para todos, pero no podemos estar así. Y creo que ese es un ejemplo perfecto.