Martes, 28 de julio de 2026
AGENDA PÚBLICA UE

Mercosur: la prueba de fuego de una Europa adulta

En los que parecen ser los últimos pasos para la aprobación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, el eurodiputado socialista Javi López ve esta oportunidad como la prueba para "demostrar si (la UE) puede actuar como un actor autónomo o resignarse a ser una potencia menor". Con esta alianza, el vicepresidente del Parlamento Europeo cree que "Europa encuentra resiliencia y fiabilidad mientras que Mercosur encuentra oportunidades y modernización" en un acercamiento para el que "España ha jugado un papel clave".

Javi López Javi López 25 de septiembre de 2025
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Este acuerdo comercial tiene un potencial de mejora económica para las dos regiones. | Unsplash / Kanchanara
Este acuerdo comercial tiene un potencial de mejora económica para las dos regiones. | Unsplash / Kanchanara
Tras un tormentoso verano, Europa se juega su credibilidad en la aprobación del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur. Lo cierto es que, durante demasiado tiempo, la política europea hacia la región ha oscilado entre la retórica vacía y una fraternidad amable, como si fuera un capítulo secundario de la agenda exterior. Hoy, sin embargo, en medio de la tormenta geopolítica, esa relación se convierte en la prueba de fuego de la madurez estratégica de la Unión Europea: demostrar si puede actuar como un actor autónomo, capaz de digerir los costes de sus decisiones, o resignarse a ser una potencia menor arrastrada por la corriente de otros.

El acuerdo con Mercosur, recientemente aprobado por la Comisión Europea y a la espera de la luz verde del Consejo y Parlamento, no es simplemente un tratado comercial largamente aplazado: es un mensaje político. Europa y América Latina deciden no aceptar el destino que otros les asignan, el de periferias resignadas mientras la escena central del sistema internacional la ocupan la competencia estadounidense y la ambición china. Es una afirmación de autonomía compartida, una negativa a convertirse en tablero de juego o vasallos de potencias ajenas.
 

"Este acuerdo ayuda a empujar el mundo hacia una lógica distinta a la de la ley del más fuerte que hoy se impone:va hacia el comercio regulado, mutuamente beneficioso"
La apuesta va más allá de los aranceles y las cuotas. Es la tentativa de empujar el mundo hacia una lógica distinta a la de la ley del más fuerte que hoy se impone: la del comercio regulado, mutuamente beneficioso, previsible, donde no haya ganadores absolutos ni decisiones unilaterales disfrazadas de acuerdos. En un momento en que la tentación de volver a la ley de la selva se expande, Europa y América Latina proponen un orden guiado por normas, instituciones y una noción de interdependencia que no humilla, sino que fortalece.


La complementariedad entre ambas regiones refuerza el sentido de la apuesta. Europa necesita canales estables de acceso a materias primas críticas y tierras raras, vitales para su transición verde y digital; América Latina, en cambio, demanda transferencia tecnológica, diversificación productiva e inversiones que permitan un desarrollo más equilibrado. Es un intercambio que no parte de la imposición ni paternalismo, sino de la coincidencia de intereses estratégicos: Europa encuentra resiliencia y fiabilidad, Mercosur encuentra oportunidades y modernización.

"En el debate nacional español este papel se percibe poco, eclipsado por la crispación cotidiana, como si el país no fuera consciente de que aquí reside también su capacidad de influencia internacional"
No se hubiera llegado hasta aquí, la última milla, sin la posición proactiva de España. Conviene recordarlo sin falsa modestia. Ha sido España la que, una y otra vez, ha empujado dentro de la Unión a favor del acuerdo, la que ha sabido tender puentes y desbloquear resistencias que parecían inamovibles. Sin ese empeño, la negociación seguiría empantanada en el laberinto europeo. Y, sin embargo, en el debate nacional español este papel se percibe poco, eclipsado por la crispación cotidiana, como si el país no fuera consciente de que aquí reside también su capacidad de influencia internacional y una oportunidad económica de primer orden. España no solo ha jugado un papel clave: tiene en sus manos la ocasión de demostrar que su peso no se limita al Mediterráneo, sino que puede moldear la agenda global de Europa.


La secuencia es elocuente: al nuevo acuerdo de Asociación con Mercosur se suma a la modernización del Acuerdo Global con México, que provocará una asociación reforzada con un G-20 latinoamericano, y la cumbre UE-CELAC de Santa Marta, Colombia, en noviembre. No son hitos aislados, sino la posibilidad de elevar la relación birregional a otro nivel, de dotarla de institucionalidad estable y de construir un frente común que sea un instrumento real de autonomía.
 

El acuerdo UE-Mercosur es, en suma, la metáfora del momento europeo: aceptar las turbulencias de hoy para conquistar la autonomía de mañana, abandonar el cómodo vasallaje y apostar por una relación adulta capaz de desafiar la lógica binaria que las grandes potencias tratan de imponer. En un mundo que oscila entre la fuerza y la norma, entre la imposición y el pacto, Europa debe demostrar de qué lado está. Y esta vez no hay excusas: o probamos que somos capaces de pensar y actuar estratégicamente, o mostraremos que somos un viejo continente dependiente incapaz de asumir las riendas de su destino.

Javi López
Javi López
Vicepresidente del Parlamento Europeo
Eurodiputado del PSC - PSOE desde el 2014, hoy, ejerce como vicepresidente del Parlamento Europeo. Es Licenciado en Derecho y ha sido Profesor Visitante de Historia de la UE en Blanquerna - Universitat Ramon Llull.
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