A principios de junio,
el Consejo de la Unión Europea hizo una serie de recomendaciones a todos los países de la UE en materia de políticas económicas, sociales, de empleo, estructurales y presupuestarias. Entre las seis
recomendaciones a España, en una se pide a nuestro país que tome medidas contra la pobreza infantil.
Que, entre los amplios temas abarcados en estas recomendaciones, se señale que la pobreza infantil es uno de los principales retos estratégicos en nuestro país confirma la magnitud del problema. Porque, como ya se analizó en
otro artículo en Agenda Pública,
España lleva años estancada en unas tasas de pobreza infantil muy elevadas.
En la recomendación se hace hincapié en que la pobreza infantil es un reto estructural importante para la equidad social. La mayor parte de los niños en esta situación tienen un nivel de renta muy por debajo de la media. Esta falta de equidad se puede medir analizando
la mediana relativa de la brecha de riesgo de pobreza.
Este indicador puede parecer algo enrevesado, pero es útil porque nos da una idea de cómo de pobres son los menores de edad que están por debajo del umbral de la pobreza.
Con este indicador se expresa como un porcentaje la cantidad de renta que haría falta para dejar de estar en riesgo de pobreza. Una mediana relativa alta significa que hay una gran brecha en el nivel de renta por debajo de la pobreza. A pesar de que, a lo largo del tiempo, la situación ha mejorado en España, el porcentaje sigue siendo alto si se compara con la situación en otros países. En 2024, España tenía un porcentaje del 32%, el segundo más alto de toda la UE, muy por encima de la media europea (23%).
La desigualdad en casa
Ante esta situación, ¿qué medidas se deben priorizar? Una de las medidas que las instituciones europeas recomiendan a España para erradicar la pobreza infantil es asegurar el acceso a servicios básicos como la vivienda.
El acceso a una vivienda digna y asequible es uno de los grandes retos en nuestro país. De este problema se ha hablado mucho respecto a cómo afecta a la población en general y a los jóvenes en particular. Se ha hablado menos de cómo impacta la falta de vivienda asequible a la población con menos de 18 años. En
un reciente informe de la agencia de la UE Eurofound, analizamos la situación de la infancia en Europa. Los datos del informe muestran que
el ámbito de la vivienda es donde la infancia en España tiene más problemas en comparación con otros países.
Un claro ejemplo de esto es el coste de la vivienda. Esto se puede medir analizando
la sobrecarga del coste de la vivienda. Este indicador mide el porcentaje de niños que viven en un hogar en el que los gastos en vivienda representan más del 40% de la renta disponible en dicho hogar (descontando las desgravaciones por vivienda). El año pasado, España estuvo entre los tres países de la UE con la peor situación, con uno de cada diez niños viviendo en hogares con sobrecarga de costes de vivienda.
"El año pasado, España estuvo entre los tres países de la UE con la peor situación, con uno de cada diez niños viviendo en hogares con sobrecarga de costes de vivienda"
Si analizamos los datos más en detalle centrándonos en el nivel socioeconómico, vemos que
más de un cuarto (26,8%) de niños en situación de pobreza o exclusión social vivían en hogares con problemas para pagar la vivienda en España. Este porcentaje es el cuarto peor dato en la UE y está muy por encima de la media europea. En el caso de los niños que no están en riesgo de pobreza o exclusión social, tan solo el 1,5% vivían en hogares con problemas con los gastos de vivienda, por debajo de la media europea.
Puede parecer obvio que, a menos renta, mayores problemas con el coste de la vivienda. Lo notable es la enorme diferencia que hay en España entre la situación de los niños en situación de riesgo de pobreza o exclusión social y aquellos niños que no estaban en esta situación. Como se puede apreciar en el siguiente gráfico,
nuestro país estuvo en 2024 entre los cuatro países en los que más desigualdad existe a la hora de poder pagar los gastos de una vivienda.
El problema de la pobreza energética
Las desigualdades también están por encima de la media europea en el caso de la pobreza energética. Esto se puede medir analizando el porcentaje de
hogares que no pueden permitirse mantener una temperatura suficientemente cálida durante los meses fríos. Este es un indicador muy a tener en cuenta en el caso español. Nuestro país tuvo en 2024 la segunda cifra más alta de toda la UE si nos centramos en el porcentaje de niños que viven en hogares con este problema.
Este porcentaje tan alto es el resultado de tener también
el mayor deterioro de la situación a lo largo de la última década junto con Francia. Ambos países experimentaron el mayor incremento en toda la UE en el porcentaje de niños en hogares con problemas de pobreza energética. Lo que diferencia a estos dos países es que en España las desigualdades entre quienes sufren esto son mucho mayores que en Francia. Mientras que en Francia las diferencias según estatus AROPE están ligeramente por encima de la media en la UE, en 2024 fuimos el quinto país con mayores desigualdades en la situación de aquellos que padecen pobreza y exclusión social y quienes no.
Con lo cual tenemos una combinación de deterioro general de la situación a lo largo del tiempo, junto con un incremento de las desigualdades según estatus socioeconómico. Como se puede ver en el gráfico de abajo,
en la UE la tendencia es inversa, ya que se han reducido las diferencias según el riesgo de pobreza a lo largo del tiempo.
Tenemos, por lo tanto, que la vivienda es uno de los pilares sobre los que se debe basar cualquier medida que busque erradicar la pobreza infantil en nuestro país. Para mejorar la oferta de vivienda,
el Consejo de la Unión Europea recomienda finalizar la reforma de la Ley del Suelo, reducir los plazos para tramitar permisos, eliminar obstáculos administrativos y aumentar la mano de obra en la construcción. También se recomienda ampliar la oferta de viviendas sociales y asequibles. Este último aspecto es clave para reducir las enormes desigualdades por nivel de renta que encontramos en la asequibilidad de la vivienda y la pobreza energética en los hogares.
En colaboración con la Fundación "la Caixa"
En colaboración con la Fundación "la Caixa"