Hace unos días, la autonomía estratégica y la soberanía europea digital y de defensa fueron protagonistas en el primer Foro de Paz y Seguridad en Europa, organizado por Prensa Ibérica. Con participación destacada de
Agenda Pública, el primer foro de defensa jamás organizado en Barcelona contó con una amplia presencia institucional, de la gran empresa española del sector, así como de pymes innovadoras. José Vicente de los Mozos, CEO de Indra, definió ser soberanos como "tomar decisiones con [nuestros] socios", en contraposición a "depender de ellos". Silvia Gamo, dirigente de la Fundación Círculo de Tecnologías para la Defensa y la Seguridad, lo resumió así: Ante las amenazas a las que nos enfrentamos, "quien domine la tecnología dominará la seguridad, y tendrá un mayor efecto disuasorio". Ahora mismo, Europa es en gran parte dependiente del exterior, aunque dichas dependencias se pueden reducir de forma importante en el medio plazo.
"Europa es en gran parte dependiente del exterior, aunque dichas dependencias se pueden reducir de forma importante en el medio plazo"
Recientemente, participé en un debate de expertos organizado por la Fundación Konrad Adenauer en España. Uno de los temas de discusión era la creciente cesión de soberanía de los Estados miembros de la UE respecto al ecosistema de gobernanza común. En 2022, el European Council on Foreign Relations y la Stiftung Mercator
afirmaban respecto a dicha soberanía conjunta que "no se trata de construir barreras o retirarse del escenario global, tampoco debe estar en contraposición a la soberanía nacional. Al contrario, se trata de incrementar las capacidades de la UE a la hora de gestionar las complejas interdependencias que caracterizan al mundo de hoy. Ante un emergente nuevo orden mundial,
Europa tiene que poder actuar acorde a sus principios, sin ser víctima de bullying por parte de otros".
La propia Comisión Europea incidía en este último aspecto en un
informe de 2024, dedicado a la "soberanía digital de la UE", de la que asegura que "no solo significa que Europa tiene acceso y puede utilizar una tecnología, también quiere decir que se puede utilizar en línea con los principios básicos y normas del continente". En el citado documento, Jakob Edler, del Instituto Fraunhofer para Sistemas e Innovación de Karlsruhe, habla de una "creciente preocupación" al respecto "en ciencia, tecnología, y en los debates sobre políticas de innovación", y alerta de posibles "interferencias foráneas no deseadas".
La UE "es dependiente" del exterior por "carecer" de determinadas tecnologías, referencias de conocimiento, componentes tecnológicos y materias primas. Tres ejemplos:
El escudo antimisiles europeo Sky Shield
Recientemente, el
Handelsblatt alertaba de "ciudades, infraestructuras críticas e instalaciones militares desprotegidas" ante un posible "ataque aéreo ruso a países de la OTAN, (…) tres años después de la incursión en Ucrania". Representantes del entorno de empresas como Rheinmetall, Hensoldt, MBDA y Diehl confirmaban conversaciones mantenidas alrededor de los planes del nuevo Gobierno alemán relativos a la construcción de un escudo antimisiles europeo. Se habrían producido ya los primeros encargos —las acciones del especialista de radares Hensoldt subían un 20% en la bolsa—. Sin embargo,
el proyecto se enfrenta a retos "que no se pueden solucionar solamente con dinero".
"En general, uno de los grandes problemas europeos es la falta de capacidades de producción"
Fuentes de la OTAN hablan de la necesidad de multiplicar por cinco las capacidades de defensa antiaérea de los países miembros. El ministro alemán de defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, se comprometía a que su país "asuma una parte importante de la carga. (...) Somos conscientes de nuestra responsabilidad, como primera economía europea".
Los sistemas de protección antiaérea modernos se basan en varias capas de actuación, lo que aumenta su complejidad y costes. Solamente en Mayo, el ejército ucraniano habría realizado con éxito unos 89.000 ataques con drones contra objetivos rusos.
Un sistema de defensa antiaéreo tiene que poder eliminar pequeños drones que vuelan lento y a baja altura, rápidos misiles de crucero, pasando por misiles balísticos que vienen de la frontera con el espacio, hasta mísiles hipersónicos de vuelo bajo. A día de hoy, Europa no cuenta con todas las tecnologías necesarias para hacer frente a la suma de estas amenazas, de las que disponen sus adversarios.
En consecuencia, se optará por una política de alianzas estratégicas con socios no europeos. Por ejemplo, mediante la primera fábrica de producción de Patriot fuera de los Estados Unidos, en instalaciones de MBDA en Alemania, permitiendo multiplicar por dos la producción mundial de este sistema de misiles interceptores. Asimismo, Rheinmetall se encuentra en conversaciones con Lockheed Martin para crear una
joint-venture para la producción de misiles. En cuanto a las defensas contra misiles intercontinentales, se habla del sistema israelí Arrow-3.
En contrapartida, Francia
lograba imponer estrictas reglas de
buy European (compre europeo) en los acuerdos conseguidos después de meses de negociación entre representantes de los veintisiete países de la UE, respecto al
European Defence Industry Programme (EDIP). Queda en entredicho si el acuerdo propuesto, que contó con un voto particular de diez países, permitiría las compras, por ejemplo, de los mencionados Patriot producidos en Europa. Las negociaciones seguirán en la siguiente fase entre el Consejo y el Parlamento Europeo.
En general,
uno de los grandes problemas europeos es la falta de capacidades de producción. Con veinte unidades de fuego del sistema antiaéreo Iris-T de Diehl se pueden proteger hasta cuatro grandes ciudades. Según expertos consultados, para proteger al conjunto de ciudades alemanas, se necesitarían entre cincuenta y cien unidades. Sin embargo, la producción actual es de cuatro unidades. Se quiere incrementar a diez. La propia Diehl está trabajando en nuevos productos que podrían sustituir potencialmente a los sistemas Patriot, al menos en parte, en el medio plazo, con el horizonte puesto en 2028, en combinación con los sistemas de radares de Hensoldt, que a su vez necesitará abrir una nueva fábrica para duplicar sus capacidades de producción actuales. Con Indra, España cuenta con un grupo líder en la fabricación de radares aéreos de uso civil.
También en la defensa antidrones se multiplicará la demanda. El jefe de Rheinmetall, Armin Papperger, afirmaba recientemente que la multinacional cuenta con necesidades suplementarias de hasta 1000 sistemas Skyranger, de los cuales Alemania necesitaría entre 200 y 300. Consciente de las limitaciones de producción en el propio país,
Rheinmetall está adaptando sus fábricas en Roma y Zúrich para anticiparse a los incrementos que vienen.
Sistemas de Cloud
En 2027, los ejércitos alemanes (Bundeswehr) quieren pasarse a los servicios de nube de Google. Ante las críticas recibidas, la prensa alemana
hablaba de un ejemplo práctico acerca de las fronteras de la soberanía digital europea. En una reciente entrevista, Frank Leidenberger, jefe de los sistemas de IT de la Bundeswehr, y a su vez CEO de la tecnológica BWI, con sede en Bonn, explicaba el contrato marco de diez años con el que se ha hecho la multinacional estadounidense, uno de los mayores proyectos de digitalización en la historia del Ejército federal, por un importe de centenares de millones de euros. La decisión se tomó como "resultado de un proceso de toma de decisión de varios años, en coordinación con el Ministerio de Defensa y el propio gremio de expertos".
"En los últimos quince años Europa ha confiado plenamente en la superioridad de la tecnología americana, sin planes estratégicos para potenciar la propia industria de IT"
Las críticas recibidas se basaban en la percepción de que la Administración estadounidense pudiera tener acceso a los datos de una empresa americana. Se referían también a valores dispares entre el actual Gobierno del presidente Trump y Europa. Leidenberger se defendía afirmando que los datos estarán en el "cloud privado de la Bundeswehr", protegidos de accesos no autorizados. Se basa en los estándares de seguridad establecidos por la correspondiente oficina federal (BSI). Sin embargo, Luc Mader, responsable del cloud de almacenamiento alemán Luckycloud, recuerda que el software sigue viniendo de Mountain View.
Cualquier feature, patch, update viene de Google.
Mario Zillmann, socio de la consultora Lünendonk, se refería al dilema de "valorar las funcionalidades en relación con el deseo de soberanía digital". Si bien crece la percepción acerca de los riesgos de dependencias respecto al exterior en temas críticos, expertos consultados opinan que
las alternativas europeas "no están aún disponibles".
La Bundeswehr persigue una estrategia
multi-cloud, que permita a la tropa, según sus funciones y capacidades, acceder a distintos servicios de nube. Se prevé que en el futuro una de las soluciones esté basada en tecnología
open source [código abierto], que ofrecería la propia BWI. Además, la nube de Google permitirá el desarrollo de aplicaciones
ad-hoc —por ejemplo en el análisis de datos con IA—, diseñadas por los ingenieros de BWI. Leidenberger defiende las ventajas que ofrece la potencia de Google. Por el momento, el ejército federal utiliza sistemas de la alemana SAP para su administración digital, que a su vez se alojan en las nubes de Amazon Web Services (AWS), Microsoft y la citada Google.
A lo que Zillmann añade que los llamados
hyperscalers como Google y demás invierten ingentes cantidades desde hace años en sus plataformas en la nube, arrojando potencialidades muy significativas. Es algo que Europa no ha hecho.
En los últimos quince años ha confiado plenamente en la superioridad de la tecnología americana, sin planes estratégicos para potenciar la propia industria de IT. Con un principio
buy European, como exigen plataformas como Eurostack, el Estado alemán daría apoyo de repente a dicha industria de IT, pero el "desfase en innovación" no se podría "compensar en pocos años". Siendo uno de los desfases el ya mencionado campo de la IA.
En cuanto a la infraestructura física como servicio hay más alternativas, con proveedores europeos competitivos en espacio de almacenamiento, velocidad de procesadores y capacidad de redes desde la nube. Sin embargo, también los proveedores alemanes utilizan en este campo componentes de otras partes del mundo. "Ante la cuestión de la soberanía digital hay que preguntarse hasta dónde se quiere llegar: ninguna empresa europea ofrece servidores estándar como los de Dell, HP, Lenovo o Fujitsu", afirma un experto en IT.
Tampoco el
open source es la panacea. El propio Leidenberger reconoce que la mayoría de los desarrolladores proceden de Estados Unidos y China. En algunos casos, software de
open source ha sido falsificado con finalidades espurias. "Hay que entender siempre qué software te estás metiendo en el servidor".
Otro riesgo, según Mauder, sería la posible evolución de la legislación en los Estados Unidos, permitiendo potencialmente a la administración estadounidense exigir el acceso a los datos de Google. A lo que Leidenberger responde que el modelo de negocio de la nube se basa en la confianza. Para Martin Wolff, director de la Red Clausewitz de Estudios Estratégicos, es correcto desde el punto de vista militar y estratégico que las empresas alemanas se decidan por proveedores estadounidenses. Crece la presión para encontrar soluciones seguras en el menor tiempo posible, y
"se va a tardar hasta que Europa tenga un competidor de peso que ofrecer". La amenaza de unos
Estados Unidos que se alejaran paulatinamente de Europa "es un riesgo a calcular, pero no el único". Wolff invita a aprender a "gestionar este tipo de contradicciones".
Análisis de datos e IA para la lucha antiterrorista y la defensa de la democracia
El Gobierno federal alemán está tomando en consideración el uso generalizado del software de Palantir para los cuerpos y fuerzas de seguridad federales. Con la ayuda de la IA, el software americano indaga a lo largo y ancho de distintas bases de datos, para encontrar referencias cruzadas que de otro modo pasarían inadvertidas, y es considerado por expertos consultados como
el mejor software disponible en este campo a escala global, al menos a día de hoy.
"Alemania, y otros países de la región, han entendido que no serán capaces de absorber los grandes incrementos de producción necesarios para cubrir toda la demanda que se está generando"
La radio pública
Deutschlandfunk ha
dedicado recientemente amplios reportajes a Palantir, y a su fundador, el magnate estadounidense de origen alemán Peter Thiel. En
El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien, los Palantir son bolas de cristal indestructible que permiten ver y comunicarse a distancia, incluso presenciar eventos del pasado. Solo aquellos con "gran fuerza mental y de voluntad" pueden usarlas.
Las policías regionales de Hesse —Thiel nació en Fráncfort— y de Baviera están satisfechas con el producto, que se usa en Alemania desde 2017. El contrato marco firmado por el Gobierno del Estado libre de Baviera en 2022 permite su extensión a otros Länder, así como a la Administración federal. Algo que no ha pasado inadvertido al nuevo ministro del Interior en Berlín, Alexander Dobrindt, bávaro de la conservadora CSU, el mismo partido de gobierno que en Múnich, además de apoyo central a la CDU del Canciller federal Friedrich Merz. Sin embargo, la prensa económica alemana
destaca la posible confrontación con los socios de gobierno del SPD (socialdemócratas), que rechazarían "estrictamente" su uso. El portavoz del SPD en el Bundestag, Sebastian Fiedler, hablaba de una serie de "aspectos problemáticos".
En 2023, en una entrevista republicada por la propia Palantir,
l'Obs consideraba a la empresa como "próxima a la CIA". Su CEO, Alex Karp,
acentuaba el "gran rol" que juega su producto en el contraespionaje. "Si desarrollamos estas herramientas, lo hacemos al servicio de la paz. Si la gente se da cuenta de que sus acciones tendrán consecuencias, habrá menos guerras, menos terrorismo". En Europa su software es utilizado, entre otros, en países como el Reino Unido, Francia o Dinamarca, más allá de las mencionadas regiones de Alemania. Palantir
obtenía su primer contrato en España en 2023, y fue uno de los patrocinadores destacados de la última edición de FEINDEF.
El ministro del interior de Hesse, Roman Poseck, destacaba los éxitos conseguidos por la policía gracias a Palantir, al impedir atentados islamistas en 2018, en los recientes éxitos contra la mafia que hace explotar cajeros automáticos en varios países de la Europa Central, así como en la detención de los presuntos conspiradores golpistas del grupo de los "Reichsbürger", alrededor del llamado Prinz Reuß. A lo que el presidente de la Alianza de funcionarios de la policía criminal en Alemania (BDK), Dirk Peglow, añadía que "teniendo en cuenta la situación de amenaza actual, no podemos permitirnos más retrasos" en la implantación de dichas herramientas. "El desarrollo de un software de análisis propio, de prestaciones comparables, llevaría años. Un tiempo del que no disponemos". También el jefe del Sindicato de la policía federal, Heiko Teggatz, hablaba de las ventajas de un aplicativo que "mejoraría claramente la eficiencia" del Cuerpo a nivel federal.
El contrato de coalición entre partidos prevé la adquisición de software para la investigación y análisis de datos, incluyendo internet y datos biométricos, así como la utilización de la IA, "para determinados usos", siempre teniendo en cuenta "lo dispuesto en la Constitución y en el derecho", así como la "soberanía digital". En el Gobierno anterior, liderado por Olaf Scholz, se optó por dar apoyo a iniciativas propias, independientes de Palantir. A lo que Fiedler añade que "existen empresas preparadas y con las competencias adecuadas para desarrollar productos de altas prestaciones en un tiempo razonable". También Peglow piensa que en el medio plazo será necesaria "una solución europea". Hasta ahora, varias empresas alemanas lo han probado, sin éxito.
En Barcelona, José Vicente de los Mozos habló de los productos que se están desarrollando en la división de IndraMind. Sin duda, el software de análisis con IA ofrece una oportunidad en el medio plazo para el talento español, para conseguir que, en palabras de Peglow, "nuestros Cuerpos cuenten con las mejores herramientas disponibles".
Riesgos y oportunidades para España
En la reciente edición de FEINDEF en Madrid, Indra anunciaba un acuerdo estratégico sobre vehículos blindados con Rheinmetall. Ángel Escribano, presidente ejecutivo del Grupo, calificaba el acuerdo de "paso significativo" para "reforzar las capacidades de fabricación y digitalización de vehículos militares en España", añadiendo que "este es un ejemplo de lo que los europeos podemos lograr cuando trabajamos juntos". Con REM SAU, Rheinmetall ya cuenta con presencia en España. La
nota de prensa conjunta recordaba que Indra está realizando importantes inversiones, incluyendo instalaciones específicas para la "integración, transformación o producción de vehículos blindados". Pocas semanas más tarde, Infodefensa
anunciaba un fortalecimiento de la alianza hispanoalemana, en la apuesta entre ambos socios para adquirir la italiana Iveco Defence Vehicles, proveedora entre otros de la Infantería de Marina española, y con vehículos en servicio en el Ejército de Tierra desde hace más de dos décadas.
"España, como cuarta economía europea y país de larga tradición industrial y tecnológica, está en la encrucijada de captar una parte significativa de dichos incrementos de producción"
Con Julio Gala, director general de la Fundación FEINDEF, hablábamos informalmente poco después del certamen acerca del éxito de convocatoria de esta edición 2025, que duplicó superficie y pabellones respecto a la anterior. Expertos del sector comentaban que habían venido incluso fabricantes extranjeros, interesados en la posibilidad de adquirir materiales raros a través de España. En un foro de expertos al que tuve el honor de asistir recientemente, organizado por la Universidad Francisco de Vitoria (UFV), nos
contaban que los próximos tanques que adquiera Polonia serán construidos en Corea del Sur. De una licitación de 180 tanques Hyundai Rotem, 117 se producirán en el país asiático, y sesenta y tres se terminarán en una planta de nueva construcción en la propia Polonia, en alianza con Polish Armaments Group (PGZ).
Otro ejemplo de la velocidad vertiginosa con la que la Europa Central y del Este quieren rearmarse, convencidos sus servicios de inteligencia de la verosimilitud de un posible ataque ruso en años venideros. A ello se añaden ambiciosas obras en infraestructuras críticas, en la logística, en los puentes de las autopistas, en los ejes ferroviarios, en material rodante, en la planificación de emergencias y protección civil, incluso en simuladores aéreos… sin olvidar los planes de construcción de búnkeres aprovechando las redes de metro en las grandes ciudades… y sin mencionar la necesidad de servidores físicos, nubes e inversiones en ciberseguridad.
Alemania, y otros países de la región, han entendido que no serán capaces de absorber los grandes incrementos de producción necesarios para cubrir toda la demanda que se está generando. También porque Alemania afronta un problema crónico de falta de mano de obra en amplios sectores productivos.
Entretanto, el NZZ de Zürich alertaba sobre un informe del Instituto de Economía Global de Kiel, según el que a nivel operativo los 55.000 millones invertidos por el Ministerio de Defensa alemán entre 2023 y 2025 aún no se traducen en un incremento de la capacidad de ataque, o una mejora en los equipos y materiales de la Bundeswehr. La defensa es un sector que tiene sus ritmos, indicaban representantes del sector en el foro de Barcelona. Mucho de lo que han invertido los alemanes tiene plazos de entrega largos, o bien se ha enviado directamente a Ucrania. También es necesaria una "mejora en los procesos de licitación y adjudicación", ahora mismo "lentos e ineficaces", con plazos de entrega que con frecuencia superan los tres años, afirman desde Kiel.
En cualquier caso, se necesitará incrementar y acelerar la producción. Y los países más seguros, confiables y deseables para conseguir esos contratos adicionales se encuentran en el seno de la UE.
España, como cuarta economía europea y país de larga tradición industrial y tecnológica, en sectores como el automovilístico, el logístico y ferroviario, así como en la economía digital o en la tecnología aeroespacial, está en la encrucijada de captar una parte significativa de dichos incrementos de producción. Ya sea a través de empresas propias, a través de alianzas estratégicas con compañías europeas, así como captando inversiones de la gran industria de defensa, con especial hincapié en países que se dotarán de fuentes de financiación y capacidades de endeudamiento adicionales, como es el caso de Alemania. Raül Blanco, director ejecutivo de Estrategia de SAPA, destacaba la importancia de las alianzas, así como de la participación en grandes proyectos europeos, en contraposición a las fusiones transfronterizas. Luis Furnells, presidente de OESÍA, defendía el modelo de acuerdos estratégicos entre compañías. "Estamos ‘fusionados tecnológicamente’ con todos" por la vía de dichos acuerdos. Según Furnells, es imprescindible poder "incrementar las capacidades para nuestros ejércitos", y a su vez, ello sirve para exportar. Es consecuencia, la industria de defensa debe tener
proximidad física a las Fuerzas Armadas.
"Las inversiones en seguridad y defensa, que deben realizarse en el seno de la UE, son un balón potencial de oxígeno para la industria"
En
Wirtschaft vor Acht, el programa de economía de la televisión pública ARD, el veterano Markus Gürne alertaba sobre los problemas que se avecinan si dejamos pasar ese tren de largo. El balance comercial entre Alemania y China muestra cifras y tendencias preocupantes. Por octavo año consecutivo, en 2024 subían las exportaciones chinas —esta vez un 7,1%—, arrojando una cifra de más de tres billones de Euros, mientras bajaban las alemanas. Los chinos exportan en magnitudes del orden del doble de las que proceden de Alemania. Además,
el avance chino crece y se consolida, con medios de los que no dispone Europa: China es "un país más grande y poblado, rico en materias primas y que en algunos ámbitos ha conseguido el liderazgo tecnológico".
Además, China está siendo especialmente competitiva en ámbitos en los que la industria alemana era, y en parte sigue siendo, líder. Las sobrecapacidades de las empresas chinas les permiten hacer descuentos que dan como resultado precios ruinosos para la industria alemana y europea. Además, los expertos vaticinan que la política de aranceles de los Estados Unidos conllevará una llegada mayor de productos chinos a Europa, con precios muy rebajados.
La industria del automóvil y el sector químico estarían entre las más afectadas. Unas industrias, por cierto, claves también para España.
La industria alemana, y por ende europea, debe mantenerse fuerte en su alta calidad y estándares, así como en productos de nicho. Para poder recuperar y mantener el liderazgo tecnológico, es necesario invertir masivamente en innovación tecnológica, mientras se mejora la competitividad, también en los costes energéticos y en la deconstrucción de los excesos burocráticos.
Como dije a los asistentes del foro en Barcelona, en la encrucijada en la que nos encontramos, las inversiones en seguridad y defensa, que deben realizarse en el seno de la UE, son un balón potencial de oxígeno para la industria, en un sector que crea puestos de trabajo de alto valor añadido, mientras genera innovación tecnológica que más adelante se puede aplicar en parte a usos civiles. En suma,
una oportunidad que España no debe dejar pasar de largo. A ello se refería el citado Jakob Edler en su informe a la CE de 2024.