

¿Será el próximo verano el último de paz en la UE? El popular Bild Zeitung ha expuesto la tesis del historiador militar Sönke Neitzel, que analiza en su último libro, Bundeswehr, la necesidad de rearme de los ejércitos alemanes, hacia una Zeitenwende que les permita defenderse de los conflictos que se avecinan. Neitzel se muestra muy preocupado por el anuncio de importantes maniobras rusas para el próximo otoño en Bielorrusia, siguiendo un patrón que recordaría los movimientos previos al inicio de la invasión de Ucrania en 2022.
"Los estados de la OTAN están mucho más cerca de un conflicto armado con Rusia de lo que piensan muchos responsables [políticos]"El Handelsblatt abría portada con una entrevista al presidente del consejo de Airbus, René Obermann, que se mostraba "convencido" que "los estados de la OTAN están mucho más cerca de un conflicto armado con Rusia de lo que piensan muchos responsables [políticos]". Obermann apostaba por el estrecho corredor de Suwalki, de solo sesenta y cinco km, que separa a Bielorrusia del exclave ruso de Kaliningrado, cruzando territorio de la UE en la frontera entre Lituania y Polonia. En Max y desde la serie Przesmyk, la ficción polaca especula con ese escenario.
A este panorama hay que añadirle una cuestionable solidaridad transatlántica. Después de las filtraciones del llamado Signalgate, Deutsche Welle se preguntaba "¿por qué ese odio hacia Europa?" Incluso en España han llegado los planes de la Comisión Europea, que invita a los ciudadanos de todos los países de la UE a prepararse para cortes de suministro y problemas logísticos en caso de conflicto. Nuestro país es territorio de frontera y el CESEDEN informa de una seria amenaza que podría estarse preparando en el Sahel. A lo que habría que añadirle potenciales injerencias exteriores en la región, con vistas a Europa.
En 1990, la Bundeswehr contaba con más de 400.000 soldados. A finales de 2023, sus efectivos eran de 181.200. A Alemania le faltan por lo menos 20.000 soldados en el corto plazo. Existen dudas acerca de reinstaurar el servicio militar, incluso ampliarlo a las mujeres. Dinamarca lo hará en breve. "No tenemos suficientes cuarteles, ni formadores", afirma Falko Droßmann, presidente de la comisión de defensa del SPD, para añadir que también faltan armas. "Tu país te necesita" sería el eslogan de la verde Sara Nanni, que piensa en una nueva narrativa para los jóvenes —no solo los que van a cumplir dieciocho años, también los que son un poco mayores— , destacando las oportunidades que ofrece un servicio civil o militar.
"A Alemania le faltan por lo menos 20.000 soldados en el corto plazo"En la Allgäu-Kaserne en el sur de Baviera, el Sargento primero Paul —la Bundeswehr pide mantener anónimo su apellido— cuenta que si las cosas se ponen feas, en un plazo de setenta y dos horas "material y personal tienen que estar listos y preparados para salir". Su Batallón de suministros 8 es clave para la logística del ejército alemán en caso de conflicto. La Zeitenwende ha llegado a este cuartel; han recibido nueva maquinaria y vehículos, algunos de ellos blindados, también para transportes pesados. Los soldados tienen que probarlos y recibir la correspondiente formación para una correcta operación, que incluya estar preparados para actuar en zona de conflicto. "Sin una logística que funcione, nada es posible" en un ejército. Pertenecen a los 20.000 soldados, hombres y mujeres, de la 10.ª división acorazada, con sede también en Baviera y presente en Lituania, cuyo General, Jörg See, destaca la "celeridad en el despliegue" para cumplir con el mandato disuasorio, y en caso de necesidad, defensivo, recibido junto con los socios de la Alianza. Esta división se ha reagrupado y ha recibido nuevas dotaciones de material. Llegarán más entregas. Nuevos tanques ya han sido encargados. El suboficial mayor Florian destaca la alegría de recibir a "nuevos camaradas"; "tenemos mucho material nuevo y necesitamos a la gente que lo opere". "Sin nuevos soldados no hay Zeitenwende que valga", destaca la BR.
La guerra en Ucrania ha demostrado que las armas de los conflictos de mañana no son necesariamente las de hoy. Es el caso del crecimiento exponencial en la utilización de drones y UAV. Muchos de ellos fruto de la innovación tecnológica en empresas emergentes que no tienen por qué tener un origen necesariamente relacionado con la gran industria. "Alemania no utiliza correctamente su potencial", advierte la profesora Rafaela Kraus, de la Universidad de la Bundeswehr. Solamente poniendo más dinero en el sistema no se soluciona nada. "Debemos tener en cuenta los problemas estructurales y culturales en los ejércitos, y en la innovación en defensa". Las empresas tradicionales del sector gozarían de ventajas múltiples, en detrimento de empresas jóvenes e innovadoras.
"Europa compra un 70% de sus sistemas de defensa y armamento fuera de la UE"Ralf Ketzel, CEO de KNDS en Alemania, desearía efectos más resolutivos en la política, también en la concesión de licitaciones. Michael Schöllhorn, CEO de Airbus Defence and Space, desearía el establecimiento de "un marco común de defensa como objetivo de toda la sociedad", así como seguridad en la planificación de presupuestos, con disponibilidad en el largo plazo. Asimismo, en relación con sistemas muy innovadores, en especial los no tripulados, "tenemos que cambiar la lógica de desarrollo y contratación pública". Schöllhorn aboga por una mayor consolidación en los sistemas de armamento a escala continental, con una mayor inversión en una menor cantidad de sistemas de defensa, que consiga una mayor escalabilidad. A día de hoy, Europa "compra un 70 % de sus sistemas de defensa y armamento fuera de la UE". "Existe un amplio margen para incrementar las [propias] capacidades", incluyendo el mantenimiento del vínculo con los Estados Unidos. Sin embargo, "para los sistemas importantes, y en especial aquellos en los que concurren nudos de comunicación y datos, Europa tiene que ser menos dependiente [del exterior]".
"Antes de verano […] el Gobierno pondrá en marcha un gran plan nacional para el desarrollo e impulso de la tecnología y la industria de la seguridad y defensa españolas", anunciaba Sánchez en el Congreso. Un plan que "concentrará el grueso de la inversión adicional exigida para cumplir con nuestros socios europeos", y que será canalizada "a través de programas de colaboración público-privada para crear un nuevo salto tecnológico e industrial en España", recogía La Vanguardia.
En 2015 nacía la primera Estrategia Industrial de Defensa en España (EID 2015). En 2023, se establecían "tres grandes corredores industriales"; el corredor Norte, que agrupaba 167 sedes de empresas, el corredor Sur, con 124 sedes, y el corredor Centro-Mediterráneo, con 394 sedes. A ellos se añadía el llamado corredor de La Plata. Más allá de las Islas, Ceuta y Melilla, el mapa industrial de defensa español presentaba un gran vacío. Catalunya quedaba completamente ausente de la estrategia nacional.

Los tres corredores industriales de Defensa en España. Fuente: Ministerio de Defensa (2023).
En defensa.com, Luis Martínez Gavilán resaltaba los beneficios de los corredores de defensa en su forma de agrupar regiones, no solamente en el ámbito económico —financiación, inversión y distribución de riqueza—, sino también "en muchos más factores": "Las regiones industriales de defensa son motores de innovación y desarrollo tecnológico", no solamente en lo militar. También impulsan la economía al "crear empleos altamente cualificados" y fomentar la colaboración público-privada. La diversificación de la producción entre varias regiones "garantiza una mayor resiliencia" y mitiga "los riesgos asociados con la dependencia de un solo proveedor o tecnología". Asimismo, las regiones industriales de defensa "no solo están relacionadas con la guerra". Manteniendo "una capacidad de disuasión creíble", los países pueden "evitar conflictos potenciales" y fomentar la paz.
"Catalunya debe marcar goles para ese equipo llamado España. Desde la humildad. También en el ámbito de la seguridad y la defensa"Además, Martínez Gavilán aportaba un dato fundamental que explica la ausencia catalana de la Estrategia de 2023: "la proximidad de las instalaciones industriales a las bases militares y a los centros de mando, así a como a puntos cardinales estratégicos, permite una respuesta rápida y eficaz ante emergencias y situaciones de crisis. Esto se traduce en una mayor capacidad de despliegue y en la capacidad de adaptarse rápidamente a las necesidades cambiantes del campo de batalla o zona de conflicto". A diferencia de Baviera en Alemania, Catalunya carece de las instalaciones militares y efectivos que le correspondería tener, en relación con su peso en población (16,8 %) y su PIB. Durante muchos años, una parte relevante de la sociedad catalana quiso vivir en un mundo constructivista paralelo, en el que los ejércitos y la defensa formaban parte del pasado. La cruda realidad geopolítica actual ha supuesto un despertar en el que incluso una parte del independentismo apoya el rearme español en el Congreso. Los barómetros muestran ese despertar en el conjunto de la sociedad catalana: con solo un 40%, la encuesta CEO de Marzo arrojó el peor dato para los independentistas desde 2011. Un dato significativo.
Como ya hemos dicho en anteriores ocasiones, Catalunya debe marcar goles para ese equipo llamado España. Desde la humildad. También en el ámbito de la seguridad y la defensa. Para que ello sea posible, no se puede empezar la casa por el tejado. Lo primero y más urgente es asegurar una mayor presencia militar, de todo tipo, junto con capacidades de reclutamiento para jóvenes catalanes — y que viven en Catalunya — , conscientes, como en Alemania, que "nuestro país les necesita". Sin duda, dentro de ese 2 % inicial del PIB — con posibles incrementos adicionales en el medio plazo — las políticas de recursos humanos de los ejércitos jugarán un rol fundamental. A lo que expertos en defensa consultados indican que los centros de reclutamiento deben estar situados cerca de los núcleos poblacionales principales, y en ese sentido, preferentemente en el Área metropolitana de Barcelona.
¿Es ampliable el batallón del regimiento Barcelona 63, ubicado en el Cuartel del Bruc, a otras instalaciones cercanas? ¿Podría trasladarse a Catalunya — quizás en el entorno del aeropuerto de Reus — la brigada VI de paracaidistas Almogávares, de nombre y tradición catalanas, hoy ubicada en Madrid? ¿Son relevantes para la Armada las costas, puertos y potencial catalán en la industria logística? ¿Podría ubicarse en el infrautilizado aeropuerto de Alguaire, en Lleida, una base para la construcción y evaluación de drones y UAV? Quizás estas y muchas otras cuestiones sean fundamentales para los encargados de diseñar el nuevo Plan de defensa anunciado desde la Presidencia del Gobierno.
Incluso la gran industria automovilística alemana se estaría planteando volver a fabricar vehículos militares propios. Die Welt se hacía eco de las declaraciones del presidente del Consejo de Volkswagen, Oliver Blume: "Ya lo hicimos en el pasado […] Si existe la opción de construir vehículos militares en el futuro, tenemos que estudiarlo con atención". Unas reflexiones que pueden resultar interesantes en el contexto español.
Sin duda, Catalunya cuenta no solamente con una presencia destacada de inversiones del grupo Volkswagen, sino también con un know-how especializado en la industria de automoción, así como ferroviaria y logística. Es, por lo tanto, un hub privilegiado de conocimiento y trabajadores especializados, que pueden ponerse al servicio de la industria de seguridad y defensa.
"El camino para salvaguardar la paz es mostrar fortaleza"Escocia, Gales y la misma Baviera demuestran la importancia en la adopción por parte de las Fuerzas armadas de los símbolos regionales. En el Reino Unido y en Alemania, países que cuentan en su seno con nacionalidades de fuerte personalidad, cultura e historia propias, esas muestras de sensibilidad y de respeto hacia la diversidad han sido claves en la desactivación de sueños independentistas, y en el fortalecimiento de la unidad nacional.
En España, ya lo hacen, entre otros, los efectivos de la Policía Nacional adscritos a Galicia. Si las sedes judiciales, incluidos los Tribunales Superiores de Justicia, muestran los colores de la enseña de la correspondiente comunidad autónoma, bien podrían los cuarteles y comandancias de los ejércitos izar dichas banderas, al lado de la bandera de España. Ello sería una muestra más del compromiso de las instituciones de nuestro país con el respeto a la diversidad recogida en la Constitución. Además, como en Escocia y Baviera, sería un poderoso argumento a favor de la unidad, que saldría reforzada.
Recientemente, el Rey Felipe visitaba la Brigada Aragón I, unidad del Ejército de Tierra que "destaca por su contribución en misiones de mantenimiento de la paz y por su apoyo a la población civil en diversas operaciones nacionales e internacionales", según resaltaba el comunicado de la Casa Real. En el Cuartel del Bruc se hospeda la Brigada Barcelona 63, cuyos efectivos participaron recientemente en la misión UNIFIL de Naciones Unidas en el Líbano. Qué bonito sería recibir en Barcelona a Su Majestad, en un cuartel engalanado con banderas españolas y catalanas, como reconocimiento a la contribución de los soldados barceloneses, y en definitiva, como símbolo de un mayor compromiso catalán en la defensa de nuestros valores cívicos y democráticos, nuestro régimen de libertades, nuestro Estado de derecho, nuestra España, y de esa Europa que tanto nos ha costado construir.
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