Europa ante una oportunidad histórica: flujo de capitales e impulso a la autonomía estratégica
Mientras el orden global se transforma, la estabilidad y predictibilidad de Europa atraen un nuevo flujo de capitales desde Estados Unidos. Un debate organizado por Agenda Pública en Madrid con expertos de los Ministerios de Economía de Francia y España analiza cómo, para aprovechar esta oportunidad histórica, la UE debe resolver sus problemas de rentabilidad y avanzar en la unión de mercados.
El debate sobre la competitividad y la autonomía estratégica de la UE reunió en Madrid a Dorothée Rouzet (Tesoro francés), Eduardo Aguilar (Ministerio de Economía español) y Miguel Ortiz (CUNEF). | Agenda Pública / Tania Sieira
Europa está experimentando un momento de oportunidad histórica con el reciente flujo de capitales desde Estados Unidos, mientras simultáneamente el orden económico global está ante una de las más profundas transformaciones de los últimos ochenta años. Esta fue la principal conclusión del debate La competitividad de la UE en un orden global cambiante, donde expertos franceses y españoles coincidieron en que la estabilidad y predictibilidad europeas están generando un nuevo atractivo para la inversión internacional en un contexto de alta incertidumbre. Sin embargo, para aprovechar esta ventana de oportunidad, Europa debe resolver urgentemente sus problemas estructurales de rentabilidad y fragmentación de mercados.
El evento, organizado con la colaboración de Agenda Pública, exploró la paradoja de cómo la lentitud europea en la toma de decisiones se ha convertido en un 'valor refugio' para los inversores globales. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
"Estamos viendo, desde principios de abril especialmente, más apetito por Europa, tanto en inversores que se desplazan hacia menos deuda estadounidense y más deuda europea, como en flujos de cartera hacia la economía real", destacó Dorothée Rouzet, economista jefe de la Dirección General del Tesoro en el Ministerio de Economía y Finanzas de Francia, durante el evento organizado con la colaboración de Agenda Pública, en línea con nuestro compromiso hacer de Madrid y a España uno de los centros del debate europeo.
El encuentro, moderado por Miguel Ortiz, profesor de Economía en CUNEF y colaborador frecuente de este medio, puso de manifiesto cómo la UE se encuentra en una encrucijada ante el creciente proteccionismo estadounidense y el aumento de la competencia china. "Estamos viviendo en un panorama económico y geopolítico que está experimentando cambios significativos, impulsado por un resurgimiento de la competencia geopolítica, cadenas de suministro en evolución y un renovado enfoque en la autonomía estratégica", señaló Ortiz al inicio del debate.
"Estamos viviendo en un panorama económico y geopolítico que está experimentando cambios significativos, impulsado por un resurgimiento de la competencia geopolítica, cadenas de suministro en evolución y un renovado enfoque en la autonomía estratégica"
Eduardo Aguilar, director general de Análisis Económico en el Ministerio de Economía español, ofreció una perspectiva histórica para entender el momento actual: "Durante los últimos treinta o cuarenta años, esta era de globalización significó una enorme expansión de los flujos de bienes y servicios, y junto con eso, de capital". En este escenario, dos potencias orientadas a la exportación (la UE y China) contrastaban con EE. UU., "el comprador de todo lo que se mueve en el mundo", mientras el dólar actuaba como principal motor de liquidez.
Sin embargo, este modelo está sufriendo transformaciones aceleradas, según Rouzet: "La ola de aranceles y las medidas lanzadas por EE. UU. en contradicción con las reglas internacionales son un cambio profundo que desafía los órdenes económicos globales como los hemos conocido". Este giro, sumado al posible desacoplamiento entre EE. UU. y China, podría llevar a "una reconfiguración profunda de la cadena de valor global".
Frente a esta situación, Europa tiene una ventaja inesperada. Rouzet destacó que los inversores están reconsiderando a Europa porque "la estabilidad y la previsibilidad, incluso si vienen con un poco de lentitud en la toma de decisiones, tienen sus virtudes". No obstante, para capitalizar esta tendencia, Europa necesita reformas internas urgentes.
"La ola de aranceles y las medidas lanzadas por EE. UU. en contradicción con las reglas internacionales son un cambio profundo que desafía los órdenes económicos globales como los hemos conocido"
Aguilar identificó como problema fundamental la baja rentabilidad del capital europeo: "Mi evaluación de las debilidades de inversión que hemos visto en la Unión Europea durante la última década es que la rentabilidad del capital ha disminuido mucho. Necesitamos ser más atractivos y nuestro capital más rentable para que la inversión venga aquí, de lo contrario, seguiremos viendo enormes flujos de inversión europeos yendo a EE. UU."
Ambos expertos coincidieron en la necesidad de profundizar la integración europea, particularly en el mercado único y la unión de mercados de capitales. "Es una fruta madura", señaló Aguilar, aunque reconoció las dificultades: "Es difícil porque hay enormes diferencias culturales y políticas en la Unión Europea". Rouzet enfatizó que Europa debe "demostrar que somos capaces de movernos y hacer la reforma interna que necesitamos para impulsar nuestra propia competitividad", destacando la importancia de completar el mercado único en servicios y simplificar regulaciones.
Eduardo Aguilar, director general de Análisis Económico del Ministerio de Economía español, advirtió que para capitalizar el nuevo flujo de inversión, Europa debe resolver urgentemente su 'baja rentabilidad del capital'. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
El debate sobre la autonomía estratégica y la política industrial europea generó posturas complementarias. "Apostar por sectores es como apostar en la lotería del Euromillones", advirtió Aguilar, señalando la dificultad de seleccionar ganadores desde la política pública. Rouzet matizó esta visión defendiendo un enfoque equilibrado: "Hay dos niveles de política industrial: el apoyo general a la investigación, al talento, al entorno empresarial, y las políticas industriales verticales donde apoyas ciertos sectores estratégicos y/o emergentes".
La economista francesa argumentó que Europa debe ser selectiva en sus apuestas sectoriales: "Hay algunas áreas de industrias verdes donde, como europeos, sí tenemos ventaja comparativa o un fuerte potencial, especialmente aquellas cercanas a industrias donde somos buenos tradicionalmente, incluyendo aviones, transporte ferroviario y energía eólica".
"Se trata simplemente de crear el clima y el entorno empresarial para asegurar que la próxima ola de innovación ocurra en la UE"
Uno de los debates más sugerentes fue sobre el papel del euro en el sistema monetario internacional. Rouzet planteó si la pérdida de confianza en el dólar "nos llevará hacia un orden un poco más multipolar, con un papel mayor para el euro", reconociendo aún así que se trataría probablemente de cambios incrementales. Aguilar se mostró escéptico sobre un cambio radical: "Para que la Eurozona sea un proveedor de activos seguros, primero necesitas cambiar la mentalidad de que eres una potencia exportadora. Necesitas tener déficits por cuenta corriente, o al menos no tener un superávit muy alto". Este cambio de mentalidad, según el economista español, sería "probablemente mayor en la Unión Europea que cualquier cosa que haya sucedido".
Dorothée Rouzet, economista jefe del Tesoro francés, subrayó durante su intervención que 'la estabilidad y la previsibilidad' de Europa se han convertido en una virtud que atrae el capital internacional. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira
Durante el turno de preguntas, varias intervenciones señalaron la necesidad de aprender de la continuidad estratégica china frente a los frecuentes cambios de rumbo europeos. Rouzet defendió que, pese a las apariencias, Europa ha mantenido sus grandes prioridades: "La dirección general se mantiene, especialmente en el ámbito de la transición ecológica y de las tecnologías verdes. El hecho de que quizás cambiemos un poco en los márgenes, pero en general, nos mantenemos en nuestro curso en términos de las grandes prioridades estratégicas, es importante".
El evento concluyó con una reflexión de Aguilar que resumió el desafío europeo: "Se trata simplemente de crear el clima y el entorno empresarial para asegurar que la próxima ola de innovación ocurra en la UE". Un objetivo que definirá, en gran medida, el futuro papel de Europa en el cambiante orden económico global y su capacidad para aprovechar el actual flujo de capitales como catalizador de su renovada autonomía estratégica.