Martes, 28 de julio de 2026
EUROPA DEL SUR

España e Italia: el eje de poder geopolítico del sur de Europa

El 'Corriere della Sera' ha mencionado estos días una reunión 'secreta' entre Sánchez y Meloni para hablar del gasto en defensa y otros temas. El geógrafo Josep Vicent Boira defiende la creación de un 'eje hispano-italiano' para reequilibrar la política europea. A través de la cooperación en logística, transporte y seguridad en el Mediterráneo argumenta que ambos países tienen la oportunidad de fortalecer el sur y acelerar la integración.

Josep Vicent Boira Maiques Josep Vicent Boira Maiques 11 de junio de 2025
Añadir AgendaPública en Google
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni se reunen en Roma, en abril de 2023. | Domenico Cippitelli / Zuma Press / ContactoPhoto
Pedro Sánchez y Giorgia Meloni se reunen en Roma, en abril de 2023. | Domenico Cippitelli / Zuma Press / ContactoPhoto
Conozco bien Italia. He vivido y trabajado allí. Tengo muchos amigos, especialmente en sus universidades, de norte a sur. Soy un ardiente defensor del país, de su sociedad, de su cultura y de su visión de la vida. Roma es posiblemente la mejor ciudad del mundo, por su pasado, por su vitalidad, por su significación a escala europea. Y aunque en política, reconozco que muchas veces me desorientan sus "imaginativas" posiciones, creo sinceramente que hay elementos materiales suficientes sobre la mesa y unas coordenadas geopolíticas de calado para que se dé una colaboración decidida en la región del Mediterráneo occidental entre España e Italia.

"España e Italia (y por qué no, Portugal) deberían elevar su relación comercial y logística a una agenda de trabajos en común en el seno de la Unión Europea"
Déjenme que comience esta reflexión por algo que les puede parecer banal: la primera autopista ferroviaria de la península Ibérica, una conexión en tren de mercancías sin paradas entre el puerto de València y la estación de Abroñigal (Madrid), lleva en sus semirremolques un nombre: "Trans Italia". Esta conexión (nacida de una alianza entre esta compañía italiana y Tramesa) permite subir al tren y descargar en destino, el propio semirremolque del camión para que una cabeza tractora, al final del trayecto, lo recoja y lo distribuya en su última milla. Ya se apunta a que el destino final de esta pionera autopista ferroviaria (que permite ahorrar 16.000 toneladas/año de emisiones de CO₂ a la atmósfera y unos 10.000 camiones por nuestras saturadas autovías) prosiga hasta un puerto portugués del océano Atlántico, conformando un paso del Estrecho "seco". De esta manera, un camión que quiera viajar de Italia (digamos Salerno, Savona o Livorno) a España y Portugal podría hacerlo sin tener que pisar un solo kilómetro de carretera en su trayecto principal. Primero viajará en barco y luego en tren. ¿Es casual esta relación? ¿Lo es que entre España e Italia se haya estado trabajando desde 1997 en las llamadas "autopistas del mar", en colaboración con el armador Grimaldi? En 1997, Trans Italia inició su colaboración con este armador en la ruta Salerno-Barcelona, trasladada posteriormente al puerto de València. Hoy, las conexiones marítimas del Grimaldi incluyen varias rutas semanales desde los puertos de Salerno, Civitavecchia, Livorno, Savona, Palermo y Catania hacia la capital valenciana.

En este sentido, España e Italia (y por qué no, Portugal) deberían elevar su relación comercial y logística a una agenda de trabajos en común en el seno de la Unión Europea y con dos objetivos fundamentales: hacer ver que el sur existe (sobre todo ante alianzas septentrionales) y, en segundo lugar, que, dentro del sur, el Mediterráneo Occidental es un mar sensible y estratégico para Europa (y para África) y, por tanto, materia de cooperación. Y podríamos empezar a colaborar por lo sencillo: ampararse en el proyecto del Corredor Mediterráneo de la Red Transeuropea de Transportes (TEN-T) donde la potencia combinada de los dos países es determinante. 

"La proyección española en Marruecos podría tener su correspondencia con las relaciones italianas con Argelia y Libia, trabajando por una fachada transmagrebí"
El Corredor Mediterráneo es el único de los nueve ejes de desarrollo multimodal, logístico y productivo de la red TEN-T de la UE que conecta el Mediterráneo con el este de Europa, pues comienza en Algeciras y finaliza en Lviv (Ucrania). Vistas en conjunto, España e Italia disponen del 69% de los nodos urbanos de este corredor, el 67% de sus aeropuertos, el 72% de sus puertos marítimos, el 60% de sus puertos interiores y el 70% de sus terminales intermodales. ¿No bastarían estos datos para comenzar a hablar de cómo articular una política de transportes y una logística sostenible en esta porción del Mediterráneo? ¿Sería posible, al tiempo, articular una política de seguridad integral en el sur europeo? La proyección española en Marruecos podría tener su correspondencia con las relaciones italianas con Argelia y Libia, trabajando por una fachada transmagrebí (con las dificultades inherentes a países interesantes pero complejos como Argelia o Túnez) que replique la cooperación transmediterránea septentrional dentro de la UE. Una auténtica política circunmediterránea. 

No podemos negar los obstáculos y las dificultades. Los diferentes enfoques sobre política inmigratoria, muy distantes, y el papel que ambos países deben jugar en la "gobernanza" del flanco sur de la OTAN (que ha generado tensiones en Roma) pueden afectar a los intentos de cooperación. Por ello, propongo comenzar por los temas que ya nos unen: la posición determinante de ambos países en el capítulo de transporte y logística, en la política portuaria, en un transporte más sostenible y en los flujos comerciales existentes de corto radio entre ambas penínsulas mediante sus respectivas fachadas marítimas. Ambos países podrían establecer una alianza inicial en aquellos puntos que nos unen para conseguir también fondos europeos de mejora de infraestructuras en el nuevo marco del uso dual (civil y militar) de las mismas y en el reforzamiento de la política de seguridad propia. Hoy, el mapa de dónde han ido a parar los muchos millones de euros dedicados en las últimas convocatorias de este tipo de fondos está claramente desequilibrado hacia los países de la frontera septentrional y oriental de la Unión Europea. 

En una Europa de las regiones, un foro macrorregional donde Andalucía, Murcia, la Comunitat Valenciana, les Balears y Catalunya tuvieran su contrapartida en Piamonte, Liguria, Toscana, Lacio, Campania, Cerdeña, Calabria y Sicilia permitiría intercambiar experiencias de todo tipo, reforzando la relación histórica y cultural, turística y de servicios de esta gran área. Además, podría ser un revulsivo para que regiones de Francia (Occitania y    Provenza-Alpes-Costa Azul) pudieran sumarse a la experiencia. Estas relaciones se muestran en un dato anecdótico: posiblemente, los italianos residentes en València, por poner mi ciudad, son la colonia más numerosa de cuantas la habitan: por algo será.

"Propongo un Corredor Mediterráneo multimodal de la red TEN-T de la UE, que anime a una cooperación reforzada entre España e Italia"
España e Italia deberían ser las primeras interesadas en apostar por una posible estrategia macrorregional del Mediterráneo Occidental, que se sumaría así a las estrategias europeas ya lanzadas para la región del Báltico (2009), del Danubio (2010), del Adriático y el Jónico (2014) y de la Región Alpina (2015). Esta estrategia macrorregional sería un marco integrado, aprobado por el Consejo Europeo, y que podría contar con el apoyo de los Fondos Estructurales y de inversión de la UE, entre otros, para abordar los desafíos comunes a los que se enfrenta un área geográfica definida en relación con los Estados miembros y terceros países.  

La Via Augusta del imperio romano unió Hispania con Roma. Hoy, deberíamos explorar, pese a las dificultades, un nuevo proyecto de semejante ambición. Propongo que sea el Corredor Mediterráneo multimodal de la red TEN-T de la UE, que anime a una cooperación reforzada entre España e Italia y que contribuya al logro de la cohesión económica, social y territorial del Mediterráneo occidental como región clave en un nuevo orden geopolítico global. 
Josep Vicent Boira Maiques
Josep Vicent Boira Maiques
Doctor en Geografía por la Universidad de València y Catedrático del Departamento de Geografía.
Premio Extraordinario de Licenciatura en 1986 y de Doctorado en 1992. Ha ampliado sus estudios en universidades italianas y ha sido profesor invitado en Estados Unidos y Roma. Coordinador del Gobierno de España para el desarrollo del Corredor Mediterráneo de la red TEN-T (ADIF-Ministerio de Transportes).
Participación