

Es el diplomático de nacionalidad española con más rango en la Organización del Tratado Atlántico Norte y combina su posición de vicesecretario general adjunto con la de Representante especial de la Alianza para la Vecindad Sur, incluyendo regiones como Oriente Medio, el norte de África y el Sahel. Hablamos con él en un momento clave y previamente a la reunión ministerial de los países Aliados que empieza hoy en Bruselas y en la que participarán, entre otros, José Manuel Albares (España) o Marco Rubio (EE. UU.). Colomina señala que "se escuchan y se leen cosas, pero nosotros nos regimos por lo que a nosotros nos dicen, no por lo que se pueda escuchar o se pueda leer" en relación con el compromiso de la nueva Administración Trump con la OTAN y concluye: "Realmente ha sido muy sostenido el compromiso que nos han manifestado" en "todas las reuniones que hemos tenido a puerta cerrada, desde con el presidente Trump" o "el secretario de Estado Rubio".
Colomina advierte sobre el debate, el aumento de la inversión y el gasto en defensa, que "en los últimos años" se ha evolucionado de "un concepto de defensa colectiva a un concepto de seguridad colectiva, que tiene muchísimas más implicaciones, en particular para la ciudadanía". "Nos hemos alejado ya de la defensa convencional, que eso lo hacían los militares y los cuerpos de seguridad, de manera muy clara. Ahora hay que incorporar elementos como la resiliencia, como el híbrido, como el ciber. Por eso se habla cada día más de unos enfoques de sociedad, el whole-of-society approach". Y advierte: "Hay que estar mejor preparados para cualquier incidencia, militar, civil, una catástrofe natural".
¿Qué significa la vecindad sur desde el punto de vista de la OTAN?
La vecindad sur para nosotros es la región del Mediterráneo, Oriente Medio, el Golfo y el Sahel. Se define en cierto modo por los socios que tenemos en la región. Los siete socios mediterráneos que van desde Mauritania hasta Israel y, por tanto, cubren la zona mediterránea y Oriente Medio, y los cuatro socios que tenemos en el Golfo. A eso, se añade Irak. Mauritania es un socio saheliano y ello, sumado a la enorme fragilidad de esa subregión, nos lleva a incorporar plenamente el Sahel en nuestra definición de vecindad sur.
¿Se puede tener la percepción de que la OTAN en estos momentos está mirando mucho más al este que al sur?
Precisamente, yo creo que eso es lo que ha cambiado desde la pasada Cumbre de Washington. La OTAN es una organización que tradicionalmente ha mirado al este y que se creó para mirar al este. Ha costado que la organización empezara a mirar a otras regiones y a priorizar otras regiones, no solo el sur.
A lo largo de los años, ha habido varios países que han puesto mucho interés en que así fuera, en particular España, Italia y Portugal. Y ese trabajo terminó dando sus frutos en las decisiones que primero se tomaron en Vilna, donde se lanzó una reflexión profunda sobre las oportunidades y los retos que veían en el sur y la forma de afrontarlos por parte de la OTAN. Con el tiempo, esa reflexión dio lugar a un plan de acción que se negoció entre los treinta y dos aliados y luego fue aprobado por los jefes de Estado y Gobierno en Washington, tras lo cual me nombraron representante especial.
"La prioridad de la OTAN seguirá siendo el apoyo a Ucrania y el frente este, pero ahora los aliados han acordado que el sur sea también una prioridad"
Todo esto quiere decir que, por supuesto, la prioridad de la organización seguirá siendo el apoyo a Ucrania y el frente Este, pero que ahora los aliados han acordado que el sur sea también una prioridad. Es difícil decir cuál es la principal, cuál es la segunda, cuál es la tercera. Yo no entro en eso. Es simplemente otra prioridad que se ha aprobado, que está en la mesa del Consejo y en la cual estamos trabajando seriamente desde la adopción del plan de acción y mi propio nombramiento.
Desde nuestro punto de vista, tiene mucha importancia que sea un español quien se haga cargo de la vecindad del sur. ¿Aporta usted una visión española?
Por supuesto. No creo que cuando se produjo el nombramiento, el secretario general tuviera particularmente en cuenta mi nacionalidad, sino más bien el cargo y la función que yo ya ejercía en la casa, puesto que ya estaba muy en contacto con el trabajo que hacemos con nuestros socios. Pero es evidente que aporto una visión española, de la que además estoy muy orgulloso.
España es un aliado comprometido que aporta mucho a nuestra defensa colectiva, con muy importantes despliegues en el frente Este, y al tiempo ha sido uno de los países que tradicionalmente más ha empujado por la dimensión Sur de la Alianza. Y además, lo ha hecho de manera permanente, a lo largo de las últimas décadas. Es realmente una política de Estado.
"Lo que aporta un español es un conocimiento mayor de lo que ocurre en el sur, una mejor comprensión de los retos que vemos en la región y de cómo afrontarlos"
Lo que aporta un español, en mi humilde opinión, es un conocimiento mayor de lo que ocurre en el sur, una mejor comprensión de los retos que vemos en la región y de cómo afrontarlos. No digo que otros de mis colegas de otras nacionalidades no pudieran hacerlo, pero somos un país que está particularmente bien posicionado para jugar un rol que muchas veces implica mediar, otras veces ejercer presión, y en ocasiones simplemente quedar en un segundo plano porque la situación lo requiere.
España, que tradicionalmente ha jugado ese papel, está muy presente en general en el sur, con un importante despliegue de embajadas. Podría, por tanto, decirse que en este caso la nacionalidad es un valor añadido, y que para un diplomático español ya con una cierta experiencia, como era mi caso, era quizás algo menos complicado afrontar una tarea como esta.
La conversación tuvo lugar en los estudios situados en el cuartel general de la OTAN en Bruselas. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez
"Marruecos es un socio activo y cuyo partenariado claramente va a más. Ha manifestado en los últimos dos o tres años una clara voluntad de incrementar la cooperación, quizás mayor que otros países de la región"
La conversación tuvo lugar en los estudios situados en cuartel general de la OTAN en Bruselas. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez
"Estados Unidos nos ha confirmado que su compromiso es sólido y robusto con la organización y con el artículo 5"En cuanto al compromiso de la nueva Administración norteamericana con el sur y como ello puede afectar a mi propio trabajo, aún no hemos podido tener las conversaciones necesarias a ese respecto. La Administración americana toma tiempo en formarse a todos sus niveles y a día de hoy todavía no lo está. Por tanto, es difícil saber cuáles van a ser sus políticas concretas sobre muchos de los asuntos específicos que forman parte de la agenda de la OTAN.
"Hemos evolucionado desde un concepto de defensa colectiva a un concepto de seguridad colectiva. Ahora hay que incorporar elementos como la resiliencia, lo híbrido y el ciberespacio"Es necesario incorporar elementos como la resiliencia, el híbrido o el ciber. También el cambio climático. Por eso se habla cada día más de un enfoque de sociedad, el whole-of-society approach, que desde hace años han venido desarrollando los países nórdicos en particular. Hay que estar mejor preparados para cualquier incidencia, militar o civil, incluida una catástrofe natural.
Colomina se despide de López Plana tras la entrevista. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez
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