Martes, 28 de julio de 2026
CONVERSACIONES

Javier Colomina (OTAN): "España está particularmente bien posicionada en el mundo para jugar un rol de mediación"

Javier Colomina, el español de mayor rango en la OTAN, analiza en conversación con 'Agenda Pública' el futuro de la Alianza en un momento clave. Como vicesecretario general adjunto y representante especial para la Vecindad Sur, aborda con nuestro director, Marc López Plana, los desafíos en defensa, el impacto del regreso de Trump y la relación con los países del sur.

Agenda Pública Agenda Pública 3 de abril de 2025
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Javier Colomina es representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto de Asuntos Políticos y Política de Seguridad. | Agenda Pública / Delmi Álvarez
Javier Colomina es representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto de Asuntos Políticos y Política de Seguridad. | Agenda Pública / Delmi Álvarez

Es el diplomático de nacionalidad española con más rango en la Organización del Tratado Atlántico Norte y combina su posición de vicesecretario general adjunto con la de Representante especial de la Alianza para la Vecindad Sur, incluyendo regiones como Oriente Medio, el norte de África y el Sahel. Hablamos con él en un momento clave y previamente a la reunión ministerial de los países Aliados que empieza hoy en Bruselas y en la que participarán, entre otros, José Manuel Albares (España) o Marco Rubio (EE. UU.). Colomina señala que "se escuchan y se leen cosas, pero nosotros nos regimos por lo que a nosotros nos dicen, no por lo que se pueda escuchar o se pueda leer" en relación con el compromiso de la nueva Administración Trump con la OTAN y concluye: "Realmente ha sido muy sostenido el compromiso que nos han manifestado" en "todas las reuniones que hemos tenido a puerta cerrada, desde con el presidente Trump" o "el secretario de Estado Rubio".

Colomina advierte sobre el debate, el aumento de la inversión y el gasto en defensa, que "en los últimos años" se ha evolucionado de "un concepto de defensa colectiva a un concepto de seguridad colectiva, que tiene muchísimas más implicaciones, en particular para la ciudadanía". "Nos hemos alejado ya de la defensa convencional, que eso lo hacían los militares y los cuerpos de seguridad, de manera muy clara. Ahora hay que incorporar elementos como la resiliencia, como el híbrido, como el ciber. Por eso se habla cada día más de unos enfoques de sociedad, el whole-of-society approach". Y advierte: "Hay que estar mejor preparados para cualquier incidencia, militar, civil, una catástrofe natural".

¿Qué significa la vecindad sur desde el punto de vista de la OTAN?

La vecindad sur para nosotros es la región del Mediterráneo, Oriente Medio, el Golfo y el Sahel. Se define en cierto modo por los socios que tenemos en la región. Los siete socios mediterráneos que van desde Mauritania hasta Israel y, por tanto, cubren la zona mediterránea y Oriente Medio, y los cuatro socios que tenemos en el Golfo. A eso, se añade Irak. Mauritania es un socio saheliano y ello, sumado a la enorme fragilidad de esa subregión, nos lleva a incorporar plenamente el Sahel en nuestra definición de vecindad sur.

¿Se puede tener la percepción de que la OTAN en estos momentos está mirando mucho más al este que al sur?

Precisamente, yo creo que eso es lo que ha cambiado desde la pasada Cumbre de Washington. La OTAN es una organización que tradicionalmente ha mirado al este y que se creó para mirar al este. Ha costado que la organización empezara a mirar a otras regiones y a priorizar otras regiones, no solo el sur.

A lo largo de los años, ha habido varios países que han puesto mucho interés en que así fuera, en particular España, Italia y Portugal. Y ese trabajo terminó dando sus frutos en las decisiones que primero se tomaron en Vilna, donde se lanzó una reflexión profunda sobre las oportunidades y los retos que veían en el sur y la forma de afrontarlos por parte de la OTAN. Con el tiempo, esa reflexión dio lugar a un plan de acción que se negoció entre los treinta y dos aliados y luego fue aprobado por los jefes de Estado y Gobierno en Washington, tras lo cual me nombraron representante especial.

"La prioridad de la OTAN seguirá siendo el apoyo a Ucrania y el frente este, pero ahora los aliados han acordado que el sur sea también una prioridad"
Todo esto quiere decir que, por supuesto, la prioridad de la organización seguirá siendo el apoyo a Ucrania y el frente Este, pero que ahora los aliados han acordado que el sur sea también una prioridad. Es difícil decir cuál es la principal, cuál es la segunda, cuál es la tercera. Yo no entro en eso. Es simplemente otra prioridad que se ha aprobado, que está en la mesa del Consejo y en la cual estamos trabajando seriamente desde la adopción del plan de acción y mi propio nombramiento.

Desde nuestro punto de vista, tiene mucha importancia que sea un español quien se haga cargo de la vecindad del sur. ¿Aporta usted una visión española?

Por supuesto. No creo que cuando se produjo el nombramiento, el secretario general tuviera particularmente en cuenta mi nacionalidad, sino más bien el cargo y la función que yo ya ejercía en la casa, puesto que ya estaba muy en contacto con el trabajo que hacemos con nuestros socios. Pero es evidente que aporto una visión española, de la que además estoy muy orgulloso.

España es un aliado comprometido que aporta mucho a nuestra defensa colectiva, con muy importantes despliegues en el frente Este, y al tiempo ha sido uno de los países que tradicionalmente más ha empujado por la dimensión Sur de la Alianza. Y además, lo ha hecho de manera permanente, a lo largo de las últimas décadas. Es realmente una política de Estado.

"Lo que aporta un español es un conocimiento mayor de lo que ocurre en el sur, una mejor comprensión de los retos que vemos en la región y de cómo afrontarlos"
Lo que aporta un español, en mi humilde opinión, es un conocimiento mayor de lo que ocurre en el sur, una mejor comprensión de los retos que vemos en la región y de cómo afrontarlos. No digo que otros de mis colegas de otras nacionalidades no pudieran hacerlo, pero somos un país que está particularmente bien posicionado para jugar un rol que muchas veces implica mediar, otras veces ejercer presión, y en ocasiones simplemente quedar en un segundo plano porque la situación lo requiere.

España, que tradicionalmente ha jugado ese papel, está muy presente en general en el sur, con un importante despliegue de embajadas. Podría, por tanto, decirse que en este caso la nacionalidad es un valor añadido, y que para un diplomático español ya con una cierta experiencia, como era mi caso, era quizás algo menos complicado afrontar una tarea como esta.

 

La conversación tuvo lugar en los estudios situados en el cuartel general de la OTAN en Bruselas. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez


Si tuviera que señalar las principales amenazas o riesgos que vienen de la vecindad sur, ¿cuáles señalaría?

Yo diría que para la organización que represento hay dos ejes esenciales. Uno es la lucha contra el terrorismo y otro es la competición geoestratégica, la presencia de competidores estratégicos, en particular de Rusia, pero también de China, y en menor medida, pero particularmente disruptiva, de Irán.

Al margen de esos dos elementos principales, existen otros, que quizás no sean responsabilidades directas de la Alianza, como la migración irregular o los tráficos ilícitos, que afectan en particular al golfo de Guinea y al Sahel, y que desde ahí terminan impactando en nuestra propia estabilidad. Son retos que entran más directamente en el ámbito de competencia de la Unión Europea o en el de los esfuerzos bilaterales de muchos de nuestros aliados. Pero no cabe duda de que lo que hacemos en la OTAN para aumentar la estabilidad regional mediante la mejora de las capacidades de defensa de nuestros socios impacta positivamente también en esos otros retos.

¿Se contempla en la estrategia a medio o largo plazo la incorporación como aliados de alguno de estos países de la vecindad sur a la OTAN?

No. El tratado de Washington es claro en cuanto a su radio de acción, el área de responsabilidad de SACEUR, que es la región Euro-Atlántica, y que no incluye el territorio de nuestros socios del sur. Por tanto, para plantearnos una ampliación de ese tipo habría que redefinir la zona Euro-Atlántica primero, y no es algo que se plantee ni parezca realista.

Lo que sí que se plantea es el incremento de la relación política y de cooperación práctica con los países que ya son socios y con países que no lo son. Dentro de esos países que no son socios, hay varios países en África y en otras regiones que ahora mismo están considerando un aumento de su relación con la Alianza, algunos con el objeto de aumentar el diálogo político y quizás la cooperación práctica y otros para avanzar hacia el establecimiento de una relación formal de partenariado.
 
¿Qué incluye ser socio?

Ser socio permite beneficiarse de todas las oportunidades de cooperación que nosotros ofrecemos. Si no eres socio, puedes tener una relación política y puedes, en momentos determinados, mediante procedimientos de aprobación ad hoc por parte de los treinta y dos aliados, beneficiarte de algún proyecto de cooperación. Sin embargo, si eres socio, el documento de partenariado te permite acceder directamente a todas las líneas de cooperación.

Hay un gran espectro de actividades de cooperación, desde entrenamiento y formación, interoperabilidad, a ejercicios de todo tipo y condición, que permiten reforzar la relación de partenariado. Ello no implica en absoluto el artículo 5, que solo se extiende a los treinta y dos aliados. Pero el hecho de tener un partenariado con la Alianza puede aportar un cierto elemento disuasorio. La OTAN es una bandera visible y muy potente, que lógicamente se hace mas presente a medida que la relación con cada uno de nuestros socios se va incrementando y el partenariado se fortalece.

¿Hay algún país particularmente importante en la vecindad sur, por ejemplo, Marruecos?

Marruecos es un socio activo y cuyo partenariado claramente va a más. Un socio con el que a nosotros nos interesa seguir cooperando. Es verdad que Marruecos ha manifestado en los últimos dos o tres años una voluntad de incrementar la cooperación, quizás mayor que otros países de la región. Es un país que, indudablemente, tiene experiencia e importantes capacidades militares y del que, por tanto, podemos aprender.

"Marruecos es un socio activo y cuyo partenariado claramente va a más. Ha manifestado en los últimos dos o tres años una clara voluntad de incrementar la cooperación, quizás mayor que otros países de la región"

En general, con los distintos países de la región, lo que nos interesa es construir una relación que nos beneficie a ambos, la intersección entre sus intereses y los nuestros. Queremos saber cómo ven la región, cómo afrontan los retos y las amenazas con sus propios medios. Y sabemos que ellos, lógicamente, quieren aprender de lo que nosotros hacemos mejor y donde tenemos mayor experiencia, el mando y control, formación y entrenamiento, planeamiento militar, o interoperabilidad.
 

La conversación tuvo lugar en los estudios situados en cuartel general de la OTAN en Bruselas. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez


¿Cómo analiza la posición de la nueva Administración americana en relación con Europa y en relación con la OTAN? ¿Cómo puede afectar a su trabajo en la vecindad sur, que no deja de ser estratégica para los Estados Unidos, que tiene relaciones de alianza muy importantes con Marruecos y con Israel?

Empiezo por el compromiso norteamericano con la organización. A nosotros nos han confirmado una y otra vez en todas las reuniones que hemos tenido a puerta cerrada —con el presidente Trump, el secretario de Estado Rubio, el secretario de Defensa Hegseth o el consejero de Seguridad Nacional Michael Waltz— que su compromiso es sólido y robusto con la organización y con el artículo 5. Se escuchan y se leen cosas, pero nosotros nos regimos por lo que nos dicen. Y realmente ha sido constante el compromiso que nos han manifestado.

"Estados Unidos nos ha confirmado que su compromiso es sólido y robusto con la organización y con el artículo 5"
En cuanto al compromiso de la nueva Administración norteamericana con el sur y como ello puede afectar a mi propio trabajo, aún no hemos podido tener las conversaciones necesarias a ese respecto. La Administración americana toma tiempo en formarse a todos sus niveles y a día de hoy todavía no lo está. Por tanto, es difícil saber cuáles van a ser sus políticas concretas sobre muchos de los asuntos específicos que forman parte de la agenda de la OTAN.

Pero estoy convencido de que la vecindad sur seguirá siendo importante para Estados Unidos y que muchos de los elementos de nuestro Plan de Acción seguirán siendo esenciales para las prioridades de política exterior y de defensa norteamericanas, como la lucha contra el terrorismo o la competición geoestratégica. Sin duda tendremos que trabajar y habrá que buscar un entendimiento con la nueva administración norteamericana, esencial como es lógico para lo que la OTAN pueda hacer.

En España, como sabe, estamos en un debate abierto sobre la necesidad de destinar un 2% del PIB a defensa. ¿Cómo entiende hoy la defensa en un mundo donde el papel de las terminologías y el papel de la desinformación son fundamentales en la desestabilización de los países? ¿Dónde es prioritario invertir en defensa hoy día?

Yo creo que hemos evolucionado en los últimos años desde un concepto de defensa colectiva a un concepto de seguridad colectiva, que tiene muchísimas más implicaciones para la ciudadanía, con impacto no solo en el ejército y las fuerzas de seguridad, sino en la administración en general y en toda la sociedad.

"Hemos evolucionado desde un concepto de defensa colectiva a un concepto de seguridad colectiva. Ahora hay que incorporar elementos como la resiliencia, lo híbrido y el ciberespacio"
Es necesario incorporar elementos como la resiliencia, el híbrido o el ciber. También el cambio climático. Por eso se habla cada día más de un enfoque de sociedad, el whole-of-society approach, que desde hace años han venido desarrollando los países nórdicos en particular. Hay que estar mejor preparados para cualquier incidencia, militar o civil, incluida una catástrofe natural.

La Alianza en los últimos años ha incorporado a su debate plenamente estos aspectos, junto con los militares convencionales o nucleares que siempre han formado parte de nuestra esencia. Es la combinación de todo ello a lo que debemos de dar respuesta con una perspectiva de 360 grados. Pero si combinas todo ello, la multitud y diversidad de retos en los distintos ámbitos mencionados, necesitas más recursos. Con los recursos que tradicionalmente se invertían en defensa, no es suficiente si queremos mantener una defensa y disuasión creíbles que nos permita afrontar con garantías el espectro de amenazas y retos en todos los ámbitos mencionados.

Muchas gracias, Javier.
 

Colomina se despide de López Plana tras la entrevista. Foto: Agenda Pública / Delmi Álvarez

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