Martes, 28 de julio de 2026
ELECCIONES EE. UU.

La victoria de Trump pone a la derecha europea frente a un espejo

"La victoria de Trump en Estados Unidos marca una nueva etapa política, en la que se consolida el autoritarismo posdemocrático, que, precisamente, nació con su primer mandato". Agenda Pública analiza junto a Anna López, doctora en Ciencia Política por la Universitat de València, así como con Juan Moscoso del Prado y Jordi Xuclà, quienes han sido portavoces de Exteriores de las Cortes Generales, la victoria de Donald Trump, poniendo el foco en su impacto sobre la democracia liberal en Europa y en España.

Agenda Pública Agenda Pública 8 de noviembre de 2024
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Trump ganó las elecciones estadounidenses dominando un debate político histriónico. | Matias J. Ocner / Zuma Press / ContactoPhoto
Trump ganó las elecciones estadounidenses dominando un debate político histriónico. | Matias J. Ocner / Zuma Press / ContactoPhoto
La reelección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos, tras su derrota en 2020, representa un cambio político global sin precedentes. Después de haber sido condenado por 34 cargos de falsificación de registros comerciales y de haber incitado el asalto al Capitolio, Trump se convierte en el primer presidente estadounidense en conseguir volver a la Casa Blanca tras un mandato interrumpido desde el siglo XIX.

"La victoria de Trump en Estados Unidos marca una nueva etapa política, en la que se consolida el autoritarismo posdemocrático, que, precisamente, nació con su primer mandato", explica Anna López, doctora en Ciencia Política por la Universitat de València. Su regreso al poder sugiere que la política global ha entrado en una nueva era, "basada en la emocionalidad, sobre la racionalidad, donde se demoniza al adversario y se legitima la violencia como herramienta política", continúa López. 

"La victoria de Trump en Estados Unidos marca una nueva etapa política, en la que se consolida el autoritarismo posdemocrático, que, precisamente, nació con su primer mandato"
Anna López, doctora en Ciencia Política por la Universitat de València
Jordi Xuclà, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Ramón Llull, argumenta que el éxito de Trump refleja un fenómeno que también se observa en otros países de Occidente, "hay grandes sectores de la sociedad que han quedado desencajados ante la globalización de la economía y que no han progresado ni profesional ni materialmente en este proceso". "El enfado ante la falta de respuesta de la política democrática tradicional, en este caso hacia el Partido Demócrata, hace que una gran parte de la población prefiera sacrificar el modelo de democracia liberal y pluralista por el autoritarismo", explica la doctora.
 

López coincide en este punto al observar que el discurso de Trump ha sabido conectar con estos sectores al "presentar al Partido Republicano como defensor de la clase trabajadora, en oposición al Partido Demócrata, al que acusa de estar dominado por las élites culturales, intelectuales y woke". La estrategia de comunicación de Trump ha jugado un rol clave en este cambio, al aprovechar la desinformación como una herramienta política eficaz. "El éxito reside en que han podido convertir en histriónico el debate político y en esto Trump es imbatible", añade Xuclà. Para López, Trump ha entendido mejor que sus oponentes los nuevos códigos comunicativos, lo cual le ha permitido conectar directamente con un electorado descontento. La doctora en Ciencia Política presenta como ejemplo de esto el hecho de que, mientras Trump cerraba su campaña en un pódcast, la vicepresidenta Kamala Harris lo hacía en un programa de televisión, evidenciando las diferencias en la forma de comunicar y conectar con los votantes.

Este fenómeno plantea importantes dilemas no solo para Estados Unidos, sino para la política tradicional europea y española, que se ven en la necesidad de redefinir sus posicionamientos y estrategias frente al auge de la extrema derecha. ​Juan Moscoso del Prado, investigador sénior de EsadeGeo, apunta que "en Europa esto va a obligar a la derecha a posicionarse respecto a lo que significa Donald Trump y el populismo de extrema derecha". "Vivimos en una especie de esquizofrenia política: por un lado, la derecha europea ve con cierto temor lo que pase en Estados Unidos, pero, por otro lado, avala comportamientos que son equivalentes cuando pacta con la extrema derecha", continúa el investigador de EsadeGeo.
Según Xuclà, el regreso de Trump "otorga una plataforma a líderes europeos que comparten su agenda y que ahora cuentan con un referente que ha conseguido el poder a pesar de sus desafíos legales y escándalos".
 

Donald Trump junto al muro que separa su país de México. Foto: White House / Zuma Press / ContactoPhoto


Ambos expertos coinciden que este impulso podría ser clave. "Ahora mismo la extrema derecha tiene más presencia en los medios que poder efectivo. No gobiernan en España, ni en Francia, ni en Alemania, ni en Reino Unido", opina Moscoso del Prado. Xuclà, por su parte, destaca que "en Austria se ha aislado a la extrema derecha, a nivel regional también ha pasado en Alemania".

"Vivimos en una especie de esquizofrenia política: por un lado, la derecha europea ve con cierto temor lo que pase en Estados Unidos, pero, por otro lado, avala comportamientos que son equivalentes cuando pacta con la extrema derecha"
Juan Moscoso del Prado, investigador senior de EsadeGeo
Xuclà apela de una forma más directa a la derecha ante este fenómeno: "La derecha clásica no debería dudar de sus valores, pero para eso tiene que rechazar los postulados de la extrema derecha. Si no, este muro de contención se irá derrumbando y las hegemonías estarán marcadas por la extrema derecha". Según él, Europa debe ser consciente del peligro que supone ceder a las demandas de la extrema derecha, ya que hacerlo podría derivar en un retroceso de los derechos sociales y civiles. El investigador de EsadeGeo subraya que la presión es evidente: "Muchos partidos conservadores en Europa han pactado con partidos de extrema derecha, asumiendo posturas que significan retrocesos en derechos de mujeres, colectivos LGTBI, y en temas de igualdad y multiculturalismo".

 

En España, la victoria de Trump ha sido recibida con entusiasmo por Vox, un partido de extrema derecha que ha adaptado gran parte de su discurso y estrategias a las del exmandatario estadounidense. La doctora López considera que el éxito de Trump refuerza ideológicamente a Vox, legitimando un estilo político autoritario, nativista y xenófobo. En este sentido, Santiago Abascal, líder de Vox, fue uno de los primeros en felicitar a Trump, lo que muestra su cercanía con el trumpismo. La figura de Trump y su retórica han marcado un punto de referencia para Vox, que ha construido su discurso con ideas similares, como la construcción de un muro en Ceuta y Melilla que obligue a Marruecos a cubrir los costes. Según López, cada gesto de Trump tiene el potencial de ser replicado por Vox en España.

"Hay grandes sectores de la sociedad que han quedado desencajados ante la globalización de la economía y que no han progresado ni profesional ni materialmente en este proceso"
Jordi Xuclà, profesor de Relaciones Internacionales Universidad Ramón Llull
Este tipo de políticas plantea un riesgo para la cohesión social en España, ya que fomenta la polarización y el uso de la violencia como forma de expresar descontento. "Lo hemos visto ya en el propio ataque al Capitolio, en las manifestaciones de Ferraz y en los altercados de Paiporta. Una vez se legitima la violencia y hay partidos que les dan amparo como Vox, es muy difícil que los votantes no la asimilen", advierte López, anticipando que esta polarización política podría tener graves consecuencias para la estabilidad democrática en España.

Juan Moscoso cree que "España no tiene una gran dependencia económica de EE. UU., en ese sentido no se vería demasiado influenciada por una posible guerra comercial transatlántica". Juan Moscoso cree que el reto está en otra parte para nuestro país, "dependemos de una manera existencial del desarrollo de una autonomía estratégica europea". 

Como señala la doctora López, el presidente Pedro Sánchez ha intentado presentarse como un firme defensor de los derechos de las mujeres, los inmigrantes y las minorías, posicionándose a sí mismo como un "dique de contención contra la extrema derecha". Según López, será crucial observar si Sánchez asume un papel de liderazgo en Europa en la lucha contra el autoritarismo y el populismo de extrema derecha. Sin embargo, advierte que esta estrategia podría tener un efecto contraproducente, fortaleciendo aún más la polarización interna y exacerbando las tensiones políticas y sociales en España, donde la confrontación entre modelos de país se hace cada vez más intensa y divisiva.
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