Martes, 28 de julio de 2026
ANÁLISIS

¿Un nuevo Gobierno de Pedro Sánchez sin Yolanda Díaz?

"¿Se planteará Pedro Sánchez gobernar en solitario hasta el 2027?", se pregunta el analista y periodista Víctor Guillot en este artículo. Aún no somos capaces de prever los efectos políticos de la dimisión de Íñigo Errejón y de la denuncia por supuestos abusos sexuales, pero "no ha habido coraje en las reacciones de los partidos más directamente afectados y la ausencia de coraje es lo que prevalecerá finalmente en el estado de ánimo de los que vayan a votar en 2027".

Víctor Guillot Víctor Guillot 30 de octubre de 2024
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Yolanda Díaz ha perdido gran parte de la plataforma que le impulsó a revalidar la Vicepresidencia en 2023. | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press / ContactoPhoto
Yolanda Díaz ha perdido gran parte de la plataforma que le impulsó a revalidar la Vicepresidencia en 2023. | Alejandro Martínez Vélez / Europa Press / ContactoPhoto
No es difícil tener la extraña impresión de que aún no lo hemos visto todo en la demolición de Sumar. Tampoco sabemos honestamente lo próximo que vendrá, pero lo podemos intuir. Al devenir, colectivo e individual, de las formaciones que componen la coalición, le sigue inmediatamente después la dinámica que pueda ir tomando la opinión pública sobre todo esto.

"El efecto Fallarás logra que se resquebrajen los cimientos del Estado liberal y se abra la puerta a un modelo de denuncia"
Entre las primeras reacciones pendulares se sitúa de un modo predominante la cacería de brujas que impregna el clima político y social del país. El efecto Fallarás logra que se resquebrajen los cimientos del Estado liberal y se abra la puerta a un modelo de denuncia lleno de lagunas sostenidas bajo un argumento del que no se pueden extraer muchas certezas: las acusaciones que han tumbado a Íñigo Errejón han sido el fruto de la necesidad por encontrar espacios más seguros a las víctimas de abusos o acoso sexual que los que puede ofrecer el Estado de derecho ahora mismo.

Esto último puede ser cierto, pero con una inapelable salvedad: las denuncias publicadas carecen de rigor periodístico. Dicho así, cabría preguntarse si la Inquisición no dejaba de ser, acaso, un espacio tan seguro en el siglo XVI como el repositorio de denuncias anónimas que hoy se nos presenta en el siglo XXI. Sea como fuere, lo sabremos cuando la opinión pública y publicada se estabilicen y analicemos el estado de la cuestión sobre un lecho impregnado, de más serenidad y una elevada dosis de melancolía. 


"La figura de Errejón está muerta civil y políticamente"
La figura de Errejón está muerta civil y políticamente. Resulta curioso que se hayan librado de la cárcel unos cuantos empresarios después de haber prostituido a varias chicas menores de edad y hoy ya nadie se acuerde de lo que sucedió entonces en Murcia. Todo es noticia y, enseguida, deja de serlo. La velocidad de los acontecimientos impide la reflexión serena. Cuántos días tardaremos en olvidar que en 2024 se cerraba un ciclo político que se había inaugurado en 2014 con Alberto Garzón, Pablo Iglesias, Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Juan Carlos Monedero y Luis Alegre. Hoy todos están fuera de juego. La pregunta, por trivial, invita a otra reflexión: ¿cómo llegará la izquierda a 2027?

Aun así, todavía quedan muchos ríos de tinta que escribir para poder determinar en qué punto se sitúa finalmente la opinión pública y qué consecuencias tiene el nuevo escenario en el gobierno de Pedro Sánchez. En este contexto, el miedo es mal consejero y los que lo han expresado son los que peor lo van a pasar. El miedo se ha situado en la esfera de Yolanda Díaz, de Elisabeth Duval, de Más Madrid y ahora también de Podemos. No ha habido coraje en las reacciones de los partidos más directamente afectados y la ausencia de coraje es lo que prevalecerá finalmente en el estado de ánimo de los que vayan a votar en 2027.

Votar con el PP el pasado martes le ha podido salir muy caro a Sumar. Sería aparentemente una paradoja que fueran las conductas contrarias al feminismo las que destruyeran a un gobierno de izquierdas. A Sánchez se le plantean ahora varios escenarios que comparten un mismo objetivo para el PSOE: alcanzar el 35% de los votos.

"Votar con el PP el pasado martes le ha podido salir muy caro a Sumar"
En el primero de ellos, se atisba un horizonte en el que Sánchez puede quedarse con una parte del voto de Sumar que, racionalmente, se inclinaba por Íñigo Errejón antes de conocer su lado más oscuro, aquel que, como apuntaba Pedro Vallín hace un par de años, lo redefinía premonitoriamente como el Tom Ripley de la política española. Mientras tanto, IU y Podemos podrían reconstruir un espacio que les permitiría preservar el 8% de los votos. Este puede ser un escenario final, el intento de construir un Podemos más amable mientras el PSOE trata de seducir a una parte del electorado de centroderecha.


Mientras tanto, los PGE juegan un papel importante y las luces de neón se han encendido dibujando el ensoñado 35% en la imaginación de unos cuantos dirigentes socialistas. El ejecutivo podrá aprobar el techo de gasto gracias a los siete votos de Junts, pero ahora mismo la cuestión principal es otra: cómo gobernar con un cadáver durante los próximos dos años.

El segundo escenario exige grandes dosis de adrenalina. No es descartable que Pedro Sánchez, celebrado el 41º congreso de su partido y aprobados los PGE con los votos incluidos de Junts y Podemos, se decida a abrir una crisis de gobierno que incluya también la salida de Sumar ¿se planteará Pedro Sánchez gobernar en solitario hasta el 2027? Lo sabremos en diciembre.

Si alguien busca nuevos liderazgos, deberá antes desprenderse de todo aquello que huela a miedo o a Errejón. Gobernar en solitario y llegar a 2027 con el objetivo del 35% vendría a ser la mayor revancha que Pedro Sánchez podría lograr sobre el PSOE caoba de Felipe González. Para eso necesitará fontaneros, cuadros, peones que hagan de cortafuegos ante el asedio mediático y judicial que comenzó en 2023. ¿Los tiene? No.


"Parece bastante razonable pensar que el PSOE, en el mejor de los casos, solo puede aspirar a un 29% de los votos en las próximas elecciones generales"
Sin embargo, el 35% se presenta ahora mismo como una quimera. Jaime Miquel, el mejor analista de datos electorales de nuestro país, fue el primero en advertir que la cifra solo podría ser fruto de una ensoñación y aportaba sus números implacables para demostrar que la distancia entre el ilusionismo y el marketing político es demasiado corta. Ciertamente, parece bastante razonable pensar que el PSOE, en el mejor de los casos, solo puede aspirar a un 29% de los votos en las próximas elecciones generales. 

De momento, tres nombres han dibujado un cortafuegos alrededor del Gobierno: Sira Rego, Pablo Bustinduy y Ernest Urtasun. Tres ministros para finiquitar un partido convertido ahora mismo en escombros de sí mismo. De Magariños a Errejón, todo empezó mal.

Mark Fisher definió lo siniestro como aquello que está donde no debe y aquello que no está donde sí debería. A Sumar le faltaba rock and roll en su fundación y ahora le sobra miedo. Resulta curioso que Urtasun se haya inmolado de manera tan innecesaria en su última rueda de prensa. A pesar de ello, el ministro de los Comunes es, sin duda, quien ofrece hoy un perfil de mayor liderazgo. Aunque hubiese dado la cara en una conferencia con una puesta en escena tan terrible y de la que solo ha podido salir un cursillo de feminismo para tapar un boquete en la proa que ha hundido el barco hasta dejarlo varado sobre fondo abisal de la extinción. 


"El feminismo es el único convoy que sigue circulando por las vías de la vida española, arrastrando en uno de sus vagones, también sentimientos antipolíticos"
El impacto Fallarás-Errejón tiene mucha más profundidad de la que hasta ahora podemos observar. Cuando la política se impregna de los gestos y emociones de la vida cotidiana, adquiere una fuerza narrativa diferente, volátil, que lo vuelve todo impredecible. El feminismo es un ferrocarril muy cargado que transporta muchas más cosas de las previstas: incluye sobre todo exigencia de igualdad que, en circunstancias como esta, se mezcla también en un nuevo eje de polarización entre hombres y mujeres que también se mezcla con la rabia y el resentimiento.

El feminismo es el único convoy que sigue circulando por las vías de la vida española, arrastrando en uno de sus vagones, también sentimientos antipolíticos. La gran paradoja de todo esto es que su apoteosis ha abierto la puerta a un inesperado gobierno de derechas que paulatinamente irá limando algunas conquistas sociales en la lucha por la igualdad de hombres y mujeres. Todo tiene un cierto aire de contragolpe. No será la primera ni la última vez en la historia. 
Víctor Guillot
Víctor Guillot
Periodista y analista político
Periodista y analista político, colaborador en el programa de radio 'Julia en la onda' de Onda Cero. También ha sido director adjunto del diario Nortes. Ha dirigido durante 12 años el Centro de Interpretación del Cine en Asturias y ha publicado, en 2019, el ensayo 'Ceniza a las cenizas, David Bowie y la revolución visual de la cultura pop'.
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