Una inusual huida simultánea de los mercados de acciones y bonos estadounidenses, junto a la debilidad del dólar, sugiere una creciente incomodidad con los activos de EE. UU. Toni Timoner, economista de riesgo y consejero de Agenda Pública, analiza si este doble éxodo financiero podría ser la señal de que la hegemonía de la divisa americana empieza a ser cuestionada estructuralmente.