Viernes, 4 de septiembre de 2026
SONDEO EXCLUSIVO

El 63% de los españoles considera que la calidad institucional y la lucha contra la corrupción han empeorado en los últimos años

Casi dos de cada tres españoles creen que la calidad institucional y la lucha contra la corrupción han empeorado desde el inicio de la legislatura. La encuesta de Cluster17 para 'Agenda Pública' muestra, sin embargo, uno de los diagnósticos más condicionados por el voto: supera el 93% entre los electores de PP y Vox, pero cae al 34,9% entre los socialistas y al 25,3% entre los de Sumar.

Agenda Pública Agenda Pública 4 de septiembre de 2026
Añadir AgendaPública en Google
Vista de uno de los leones del Congreso de los Diputados con personas paseando. | Fernando Sánchez / Europa Press
Vista de uno de los leones del Congreso de los Diputados con personas paseando. | Fernando Sánchez / Europa Press
El balance que hacen los españoles de la calidad institucional y la lucha contra la corrupción es ampliamente negativo. El 62,9% considera que la situación ha empeorado desde el inicio de la legislatura, según la encuesta de Cluster17 para Agenda Pública, realizada entre el 22 y el 25 de agosto sobre una muestra de 1.637 personas.

El resultado sitúa el funcionamiento institucional entre los ámbitos peor valorados de los nueve incluidos en la batería de políticas públicas analizadas. Solo la vivienda (88,7%), el poder adquisitivo y el coste de la vida (77,2%) y la calidad de los servicios públicos (66,8%) reúnen un porcentaje mayor de respuestas negativas. Por detrás quedan la igualdad de oportunidades y la cohesión social (51,3%), la convivencia territorial (49,5%) o la influencia internacional de España (49%).

La diferencia con la economía es especialmente amplia. Mientras la mitad de los españoles responde que la economía española ha mejorado durante estos años, una proporción mayor —seis de cada diez— considera que la calidad de las instituciones y la lucha contra la corrupción han empeorado. Los datos muestran, por tanto, valoraciones muy distintas según el ámbito analizado: la percepción sobre la evolución económica es considerablemente más favorable que la que existe sobre la calidad institucional.

Los hombres son más críticos con el deterioro institucional

Una de las mayores distancias sobre la valoración de la lucha contra la corrupción está entre los hombres y las mujeres, si bien en ambos casos se señala un empeoramiento. El 69,7% de los hombres considera que la calidad institucional y la lucha contra la corrupción han empeorado, frente al 56,6% de las mujeres. La distancia supera los trece puntos.

"Los datos muestran valoraciones muy distintas según el ámbito analizado: la percepción sobre la evolución económica es considerablemente más favorable que la que existe sobre la calidad institucional"
Otro detalle relevante es que cambia la intensidad de la respuesta. Entre los hombres, un 58,2% cree que la situación ha empeorado "mucho" y otro 11,5% que lo ha hecho "algo". Entre las mujeres, los porcentajes son del 48% y del 8,7%, respectivamente. Ellas se inclinan con mayor frecuencia por una valoración de continuidad: el 27,6% considera que la situación sigue aproximadamente igual, frente al 20,5% de los hombres.


La renta tampoco divide a los españoles de la forma más evidente

A nivel de ingresos, los porcentajes más altos de percepción de deterioro aparecen precisamente en los tramos superiores: el 72,6% de quienes ingresan más de 5.000 euros al mes considera que la calidad institucional ha empeorado y el porcentaje alcanza el 69,2% entre quienes cobran entre 3.000 y 5.000 euros.

Sin embargo, el malestar vuelve a ser elevado en el extremo contrario. Entre quienes ingresan menos de 1.000 euros, un 64,7% aprecia un deterioro. En los dos siguientes tramos —de 1.000 a 1.500 y de 1.500 a 2.000 euros— el porcentaje cae al 54,8% y al 54,5%, respectivamente, antes de volver a aumentar hasta el 59,8% entre 2.000 y 3.000 euros.

No hay una relación sencilla según la cual la percepción sobre las instituciones empeore al aumentar o disminuir la renta. Algo parecido ocurre cuando se introduce la ocupación. Los obreros (68%) y los ejecutivos y profesionales intelectuales de alto nivel (67,3%) ofrecen diagnósticos casi idénticos, a pesar de que en intención de voto optan por opciones muy distintas. Obreros y ejecutivos están seguidos de los empleados, con un 66,2%. Entre las profesiones intermedias y los jubilados, en cambio, el porcentaje ronda el 58%.

"Los obreros (68%) y los ejecutivos y profesionales intelectuales de alto nivel (67,3%) ofrecen diagnósticos casi idénticos"
La percepción de deterioro institucional atraviesa así posiciones socioeconómicas muy diferentes. Sin embargo, no es descartable que estos grupos que comparten diagnóstico puedan tener posiciones distintas a la hora de concretar ese malestar en áreas específicas.

El voto abre la mayor distancia

El 95,8% de quienes votaron a Vox en las elecciones generales de 2023 considera que la calidad institucional y la lucha contra la corrupción han empeorado. Entre los votantes del PP, el porcentaje es del 93,6%.

No se trata solo de que predomine una valoración negativa. Nueve de cada diez votantes populares y el 89,7% de los de Vox eligen directamente la respuesta "ha empeorado mucho". En ambos electorados queda muy poco espacio para una lectura favorable o siquiera continuista de lo ocurrido durante la legislatura.

"En ambos electorados queda muy poco espacio para una lectura favorable o siquiera continuista de lo ocurrido durante la legislatura"
En la izquierda, la fotografía es muy distinta. El 34,9% de los votantes socialistas aprecia un deterioro institucional, frente a un 25,7% que considera que la situación ha mejorado y un 38,2% que cree que sigue aproximadamente igual. Entre quienes votaron a Sumar, un 25,3% señala un empeoramiento, un 21,6% una mejora y algo más de la mitad —el 53,1%— no aprecia grandes cambios.


Junts, una vez más, queda bastante más cerca del resultado general: el 63,7% de sus votantes considera que la situación ha empeorado, mientras el 31,4% cree que se mantiene aproximadamente igual.



La distancia entre Vox y Sumar supera los setenta puntos. Es bastante mayor que la brecha por género, renta o edad y confirma hasta qué punto la valoración de la calidad institucional está atravesada por la posición política de quien responde. Eso no convierte el 62,9% general en un simple reflejo partidista: uno de cada tres votantes socialistas también aprecia un deterioro. Pero sí obliga a leer con cuidado qué significa ese malestar agregado.

Los jóvenes vuelven a mostrar malestar

La edad aporta un último matiz. Los españoles de 25 a 34 años son nuevamente el grupo más crítico, con un 70,1% que considera que la situación ha empeorado. Les siguen los ciudadanos de 50 a 64 años, con un 65,9%.

A partir de ahí, las diferencias son menores: el porcentaje se sitúa en el 62,6% tanto entre los 18 y los 24 años como entre los 35 y los 49, y baja al 58,8% entre los 65 y los 74 y al 58,2% entre los mayores de 75.

"Los españoles de 25 a 34 años son nuevamente el grupo más crítico, con un 70,1% que considera que la situación ha empeorado"
El dato vuelve a señalar el malestar de los adultos jóvenes, que ya aparecía con mucha fuerza en vivienda y poder adquisitivo, pero no permite hablar de una relación lineal entre juventud y desconfianza institucional. Los menores de 25 años se encuentran prácticamente en la media nacional y el segundo grupo más crítico es el de 50 a 64 años.


El resultado general queda así mejor definido. La percepción de deterioro institucional es mayoritaria, pero no tiene una única base social. Es más intensa entre los hombres, aparece tanto en rentas altas como bajas y alcanza su máxima expresión entre los votantes de la derecha. Lo que une a ese 62,9% es el diagnóstico de que algo ha empeorado y ese algo constituye uno de los desafíos más importantes en lo que queda de legislatura. Y también uno de los puntos calientes en las elecciones venideras.
Agenda Pública
Agenda Pública
Participación