Domingo, 16 de agosto de 2026
MICROESPACIO

Los polos económicos de España reivindican la cooperación como palanca de competitividad

España encadena crecimiento, empleo e inversión, pero el debate ya no se limita a celebrar la coyuntura. Un nuevo microespacio organizado por 'Agenda Pública', con la participación de la delegada del Govern de Catalunya, Núria Marín; el secretario general de Empresa i Treball de la Generalitat, Pol Gibert; el economista e investigador Pep Ruiz, y el manager de Asuntos Públicos de Novartis, Joaquín Lizondo, convocó a representantes institucionales, empresariales y académicos para analizar cómo conectar los polos económicos del país, reforzar la cooperación territorial e impulsar la autonomía estratégica europea.

Agenda Pública Corp Agenda Pública Corp 23 de julio de 2026
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Marc López Plana, Pol Gibert y Núria Marín durante el microespacio en la Delegación del Gobierno de la Generalitat en Madrid. | Agenda Pública / Tania Sieira
Marc López Plana, Pol Gibert y Núria Marín durante el microespacio en la Delegación del Gobierno de la Generalitat en Madrid. | Agenda Pública / Tania Sieira
España atraviesa uno de sus mejores momentos económicos de la última década. Crecen el empleo, la inversión y las exportaciones. Sin embargo, el debate empieza a desplazarse del corto al largo plazo: cómo transformar ese dinamismo en una ventaja competitiva duradera en un contexto marcado por la competencia internacional, la transformación tecnológica y la apuesta europea por la autonomía estratégica.

Sobre esa premisa se desarrolló el microespacio Los polos económicos de España: cooperación territorial para impulsar la competitividad, organizado por Agenda Pública el 22 de julio en la Delegación de la Generalitat de Catalunya en Madrid.


El encuentro, inaugurado por la delegada del Govern de Catalunya, Núria Marín, reunió al secretario general de Empresa i Treball de la Generalitat, Pol Gibert, y al economista e investigador Pep Ruiz, en un diálogo moderado por el director y editor de Agenda Pública, Marc López Plana. La sesión contó además con representantes institucionales y del sector privado, entre ellos, Inés Granollers i Cunillera, presidenta de la Comisión de Industria y Turismo del Congreso; Ana Ojanguren, directora de Asuntos Corporativos de Alexion; y Laure Yvenou, directora de Asuntos Públicos de Sanofi, junto a responsables de Amazon, Hipra, Novartis y Santa Bárbara Sistemas, en un espacio de intercambio entre administraciones, empresas y especialistas en competitividad e innovación.

"El reto consiste en aprovechar la diversidad productiva del país y reforzar las conexiones entre sus polos económicos para generar un efecto multiplicador sobre el conjunto de la economía"
Desde la apertura, Marc López Plana situó el debate en una idea central: España dispone de varios motores económicos capaces de impulsar el crecimiento y el liderazgo no tiene por qué concentrarse en un único territorio. El reto consiste en aprovechar la diversidad productiva del país y reforzar las conexiones entre sus polos económicos para generar un efecto multiplicador sobre el conjunto de la economía.
 

Gibert explicó que la estrategia para la inversión también pasa por una gran sintonía con Bruselas. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira

Más cooperación entre territorios para competir mejor

Uno de los principales consensos fue que el modelo económico español debe evolucionar desde una lógica de polos relativamente independientes hacia otra en la que la cooperación territorial se convierta en un factor de competitividad.

Pep Ruiz, tras casi tres décadas analizando la economía regional española, defendió que las especializaciones productivas de cada territorio constituyen una fortaleza si se articulan de forma coordinada. Madrid destaca en servicios avanzados y economía del conocimiento; Galicia atraviesa una etapa de crecimiento; Navarra y el País Vasco mantienen un importante potencial industrial, aunque más expuesto al contexto internacional; mientras que otros territorios sobresalen en sectores específicos. A su juicio, desafíos como la inteligencia artificial, la transición energética o la transformación industrial superan la capacidad de cualquier región para afrontarlos por sí sola.

"Los problemas económicos ya no pueden resolverse desde un único polo", resumió Ruiz, recurriendo a la reciente victoria de la selección española de fútbol como ejemplo de que una economía obtiene mejores resultados cuando actúa como un equipo.

"Por ello, defendió reforzar la relación entre ambos territorios para que actúen como locomotoras de un sistema en el que el resto de comunidades aporte sus ventajas competitivas"
Madrid y Catalunya ocupan una posición singular por su peso económico y demográfico. Ruiz recordó que Madrid supera actualmente a Catalunya en crecimiento del PIB y de la población, aunque atribuyó esa evolución a factores estructurales más que a factores políticos. Por ello, defendió reforzar la relación entre ambos territorios para que actúen como locomotoras de un sistema en el que el resto de comunidades aporte sus ventajas competitivas.

Competitividad, autonomía estratégica y una mirada compartida hacia Europa

La dimensión europea estuvo presente durante toda la conversación. Para Pol Gibert, el impulso comunitario a la soberanía tecnológica y a la autonomía estratégica representa una oportunidad para fortalecer las capacidades industriales españolas siempre que exista una visión compartida.

"Es un error pensar únicamente en Madrid y Barcelona", afirmó el secretario general de Empresa i Treball, quien defendió que cada territorio desarrolle los sectores en los que ya dispone de ventajas competitivas y ecosistemas consolidados, en lugar de replicar modelos ajenos.

"Para Pol Gibert, el impulso comunitario a la soberanía tecnológica y a la autonomía estratégica representa una oportunidad para fortalecer las capacidades industriales española"
Gibert subrayó que el actual momento económico debe aprovecharse para atraer inversión en sectores estratégicos ligados a la innovación, las tecnologías avanzadas y la industria. Esa estrategia exige una interlocución permanente con Bruselas, hasta el punto de definir un "triángulo" formado por Madrid, Barcelona y las instituciones europeas como uno de los espacios donde se decidirá buena parte de la competitividad futura.

"La economía del país va bien y hay que decirlo", afirmó, recordando que las exportaciones, la inversión extranjera y el empleo mantienen una evolución positiva que debe servir para afrontar los retos de largo plazo y traducirse en una "prosperidad compartida" entre territorios, sectores y generaciones.
 

El economista Pep Ruiz participó en el encuentro telemáticamente. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira

La colaboración público-privada como condición para crecer

La cooperación entre administraciones y empresas fue otro de los grandes consensos del encuentro.

Núria Marín reivindicó el papel de la Delegación de la Generalitat en Madrid para reforzar la presencia institucional de Catalunya, estrechar las relaciones con el tejido empresarial y proyectarla como un territorio atractivo para la inversión, contribuyendo al fortalecimiento de la economía española desde la colaboración con el resto de comunidades.

Eva Pérez, directora de Relaciones Institucionales para Operaciones de Amazon, destacó la colaboración de la Administración catalana para facilitar la implantación de once centros logísticos en Catalunya y favorecer nuevas inversiones. Como ejemplo, señaló que el futuro centro de Girona aspira a convertirse en el primero autosuficiente de la compañía gracias, entre otros factores, a las medidas impulsadas por la Generalitat en materia energética y de simplificación administrativa.

Desde el ámbito de la defensa, Víctor López Beneítez, de Santa Bárbara Sistemas, defendió el desarrollo de un ecosistema de uso dual que integre empresas, administraciones y centros tecnológicos. "Tenemos el plan y tenemos la capacidad, pero no queremos hacerlo solos", afirmó, alineando esta estrategia con los objetivos europeos, nacionales y catalanes de fortalecimiento industrial y con la aspiración de consolidar a Catalunya dentro del corredor español de la defensa.

Más allá de Barcelona: cohesión territorial y especialización

Carlota Gómez, directora global de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Hipra, recordó que la compañía desarrolla toda su cadena de valor en Catalunya desde Girona y defendió que la competitividad futura pasa por reforzar otros núcleos económicos además de Barcelona. A su juicio, la concentración de inversiones, talento y proyectos en las grandes ciudades resulta difícilmente sostenible y exige una mayor cohesión territorial.

La directiva subrayó la importancia de crear incentivos para que las empresas nacionales e internacionales continúen invirtiendo en España y reclamó una apuesta decidida por el desarrollo del talento local. Hipra, explicó, está construyendo el mayor campus europeo de biotecnología, un proyecto que refleja el potencial de los polos especializados cuando cuentan con un entorno favorable y una estrecha interlocución con las instituciones europeas.

"La colaboración entre administraciones, empresas y centros sanitarios resulta esencial para seguir atrayendo inversión, talento e investigación clínica en un entorno de creciente competencia internacional"
Joaquín Lizondo, manager de Asuntos Públicos de Novartis, destacó el papel de Catalunya como una de las principales regiones europeas en el ámbito de la salud. La multinacional, presente desde hace más de un siglo en la comunidad, concentra allí buena parte de su actividad investigadora y defendió agilizar los procesos que permitan transformar antes la investigación en tratamientos para los pacientes. La colaboración entre administraciones, empresas y centros sanitarios, sostuvo, resulta esencial para seguir atrayendo inversión, talento e investigación clínica en un entorno de creciente competencia internacional.
 

La jornada invitó a la participación de los asistentes, que representaban a distintos sectores. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira

Planear el crecimiento a largo plazo

En el tramo final del debate, los participantes coincidieron en que el buen momento económico constituye una oportunidad, pero no garantiza por sí mismo el crecimiento futuro. Pep Ruiz advirtió de que buena parte del dinamismo reciente se ha apoyado en la política fiscal expansiva europea y el empuje del turismo, cuya capacidad para seguir impulsando la economía puede reducirse en los próximos años. De ahí la necesidad de reforzar motores estructurales como la innovación, la industria, la interconexión entre territorios y un entorno que favorezca la atracción y retención del talento.

El economista insistió en que la buena fotografía actual no basta si no se analiza cómo sostenerla en el tiempo. El aumento de la población, la concentración en las grandes ciudades y la necesidad de mejorar las conexiones entre polos económicos, universidades y centros de investigación exigen una mayor coordinación entre administraciones para aprovechar todo el potencial productivo del país.

"Pep Ruiz advirtió de que buena parte del dinamismo reciente se ha apoyado en la política fiscal expansiva europea y el empuje del turismo"
Pol Gibert compartió ese diagnóstico desde la perspectiva institucional, reivindicando el modelo de "prosperidad compartida" impulsado por la Generalitat y citando iniciativas como el Pacto Nacional para la Industria o la Estrategia del Sector Empresarial para reforzar la colaboración entre administraciones, empresas y centros de investigación. En un contexto de creciente competencia internacional, insistió en que el ruido político no debe ocultar el trabajo conjunto para impulsar proyectos comunes y facilitar que las inversiones lleguen a España.

A lo largo de la jornada, el diagnóstico económico positivo convivió con una llamada a preparar el siguiente ciclo de crecimiento. Si durante los últimos años la prioridad ha sido recuperar la actividad económica, el reto pasa ahora por hacerlo de forma más equilibrada territorialmente, más innovadora y alineada con las prioridades estratégicas de la Unión Europea. La competitividad, coincidieron los participantes, dependerá menos de la fortaleza de cada polo por separado que de su capacidad para cooperar, compartir capacidades y desarrollar proyectos comunes.

"El ruido político no debe ocultar el trabajo conjunto para impulsar proyectos comunes y facilitar que las inversiones lleguen a España"
En la clausura, Marc López Plana recuperó la idea que había guiado toda la conversación. Los polos económicos, señaló, deben entenderse como laboratorios donde ensayar nuevas formas de colaboración entre administraciones, empresas y centros de conocimiento que posteriormente puedan extenderse al conjunto del país. Más que competir entre sí, concluyó, el desafío consiste en convertir la diversidad territorial en una ventaja compartida capaz de impulsar un crecimiento más sólido, innovador y preparado para responder a los desafíos económicos de la próxima década.
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