Miércoles, 12 de agosto de 2026
FORO NEXT GEN EN GRANADA

Pol Gibert: "Tenemos que condicionar la inversión china a nuestros estándares"

La política industrial en el ámbito de la defensa es una prioridad para el Gobierno catalán. Así lo defendió Pol Gibert, secretario general de Empresa del Govern de la Generalitat, durante su conversación con el editor y director de 'Agenda Pública', Marc López Plana, tras el Foro Next Gen. En un contexto global marcado por la incertidumbre, Catalunya se postula como un nodo imprescindible para la nueva autonomía estratégica europea. ¿La fórmula? Abrazar la inversión extranjera sin perder el control productivo y liderar polos de innovación. Asumiendo sin tapujos que "se ha perdido" tiempo valioso durante el “procés”, el Ejecutivo catalán pivota ahora hacia un optimismo cimentado en cifras récord.

Marc López Plana Marc López Plana 25 de febrero de 2026
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Pol Gibert, secretario general de Empresa del Govern de la Generalitat de Catalunya (derecha) y Marc López Plana, editor y director de 'Agenda Pública' (izquierda). | Agenda Pública / Álex Cámara
Pol Gibert, secretario general de Empresa del Govern de la Generalitat de Catalunya (derecha) y Marc López Plana, editor y director de 'Agenda Pública' (izquierda). | Agenda Pública / Álex Cámara
Tras años marcados por la inestabilidad política, Catalunya busca recuperar su peso como motor industrial del sur de Europa. Atrás queda la parálisis del procés, un periodo donde, como admite el secretario general de Empresa, Pol Gibert, negar que "se ha perdido" tiempo valioso sería contraproducente. Sin embargo, la innegable resiliencia de la marca Barcelona ha permitido un punto de inflexión, avalado por récords absolutos en exportaciones —superando los 100.000 millones de euros— y un plan ambicioso donde "la posición del Gobierno catalán actual es claramente la de recuperar potencial económico". Así se desprende de esta conversación especial mantenida tras el Foro Next Gen, una iniciativa de Agenda Publica y TALEÑTO ESPAÑA.

En un tablero global fragmentado, la estrategia catalana pasa por una diversificación audaz que no esquiva a Pekín. Lejos de cerrar puertas ante el pánico geopolítico, el Govern busca canalizar el interés asiático como una palanca de crecimiento. La clave, detalla Gibert, radica en "condicionar esa inversión a nuestros estándares" europeos, garantizando retornos productivos y laborales en sectores donde la región ya es fuerte, como la biotecnología, la farmacia o el emergente polo de inteligencia artificial. Al fin y al cabo, recuerda el secretario, "en el pasado vinieron los japoneses [...] o llegaron los coreanos, y no se abrió el mismo debate".

Pero este renacimiento macroeconómico requiere cimientos sólidos en casa. La administración de Salvador Illa se enfrenta al reto inminente de aprobar unas cuentas públicas calificadas como "muy necesarias" para reorientar las infraestructuras frente al inminente fin de los fondos Next Generation. Además, Catalunya reclama su lugar en el nuevo mapa industrial español, exigiendo participar en debates inéditos y lucrativos como el de la industria de defensa.
 

López Plana y Gibert comparten la experiencia de haber sido miembros de un Govern. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara


Hablemos, en primer lugar, de la estrategia de Catalunya con China. ¿Cómo está perfilando el Govern su relación con Pekín?


En el contexto actual, con socios comerciales que van variando y cuya fiabilidad no siempre es la que se esperaba hace años, la apuesta de fondo no es solo por China: es por diversificar nuestras fuentes, tanto de importación como de exportación, para ganar estabilidad en un entorno marcado por la incertidumbre.

"El inversor chino, muchas veces con apoyo institucional, ve una oportunidad para invertir en Europa a través de España. Desde Catalunya y desde España, lo que hacemos es condicionar esa inversión a nuestros estándares"
El interés creciente hacia China se explica también por un marco de relaciones entre España y China que viene de lejos y que ha generado un entorno propicio para la inversión. El inversor chino, muchas veces con apoyo institucional, ve una oportunidad para invertir en Europa a través de España. Desde Catalunya y desde España, lo que hacemos es condicionar esa inversión a nuestros estándares europeos y españoles para que se produzca como queremos: en términos productivos y también laborales. Es una oportunidad que no deberíamos dejar pasar.


En el pasado vinieron los japoneses e instalaron Nissan, o llegaron los coreanos, y no se abrió el mismo debate. Ahora, cuando son inversiones chinas, aparece una segunda lectura que puedo entender, pero nuestro enfoque debe ser el mismo.

¿Cuál es el objetivo del Govern con esas inversiones?

Que sean inversiones como cualquier otra y que cumplan los mínimos que se exigen en la Unión Europea. A partir de ahí, se trata de generar oportunidades para la gente que vive en Catalunya y de potenciar aún más la industria instalada en el territorio.
 

Pol Gibert detalla la situación actual de la inversión extranjera en Catalunya. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara


¿Qué industria destacaría en Catalunya que pueda contribuir a la autonomía estratégica europea? 

Sobre todo biotecnología, salud, farmacia y química. Ahí somos fuertes desde hace tiempo y tenemos una posición de liderazgo que se está consolidando. Estamos captando mucha inversión alrededor de Barcelona: empresas internacionales con sede o producción en Catalunya, y también centros de investigación que están evolucionando muy positivamente. Pienso en el nuevo centro de AstraZeneca y en inversiones como las de HIPRA, que están ayudando a trasladar líneas de investigación desde el ámbito animal hacia el humano.

Pero no descartamos otros campos. Estamos viendo una captación muy relevante en inteligencia artificial (IA). En Catalunya se está generando un polo de IA que no existía previamente, y queremos aportar también una visión política: una IA más humana, más social, con límites claros sobre qué puede aportar y hasta dónde. Es un debate que va más allá de la industria, pero que también queremos abordar.

En Catalunya se han perdido años con el procés, aunque ahora parece que se recupera terreno. ¿Comparte ese diagnóstico?

La marca Catalunya, la marca Barcelona, es muy resiliente. Ha aguantado bien incluso en momentos complicados, y eso nos ha permitido navegar tiempos convulsos sin perder todo el potencial por el camino. Evidentemente, se ha perdido: negarlo sería contraproducente y, además, no sería cierto.

"La posición del Gobierno actual es claramente la de recuperar potencial económico, y en eso estamos trabajando con un plan ambicioso"
También es verdad que el contexto económico pospandemia nos ha ayudado a recuperar posiciones. La posición del Gobierno actual es claramente la de recuperar potencial económico, y en eso estamos trabajando con un plan ambicioso. Creo que estamos en condiciones de recuperar ese tiempo perdido sin quedarnos anclados en el pasado, y lo hacemos desde el optimismo.


El clima es muy diferente y el sector productivo lo reconoce. Esto es lo que queríamos estabilizar en este primer año y medio de mandato y, a partir de ahora, acelerar. Ayer conocimos los datos de exportaciones: estamos por encima de los 100.000 millones de euros, un récord absoluto. Y en captación de inversión también estamos en récord. El reto es aprovechar este momento para afianzar bien el potencial de Catalunya.
 

El secretario general de Empresa valora la situación actual de la región tras el 'procés' y la pandemia. Foto: Agenda Pública / Álex Cámara


¿Hasta qué punto son necesarios los presupuestos en Catalunya para afianzar esta primera etapa del Govern de Salvador Illa y relanzar el sector industrial?


Son muy necesarios. ¿Imprescindibles? No lo sé, pero sí muy recomendables para cualquier país. Hablamos de unos presupuestos hechos prácticamente de cero: desde 2023 el contexto ha cambiado mucho y, con un nuevo Govern, hace falta un presupuesto nuevo.

Desde la perspectiva empresarial, apostamos por disponer de unas cuentas que permitan reorientar prioridades: infraestructuras básicas que queremos abordar, apoyo a la inversión productiva en la industria y, en general, ajustar objetivos que han variado y que requieren un nuevo esquema presupuestario.

Aunque los fondos Next Generation acaban este año, los expertos dicen que las inversiones tendrán efectos hasta dos y tres años después. ¿Cómo se plantea Catalunya el escenario sin esos fondos?

Es un debate complicado, porque nos hemos acostumbrado a una fuente de financiación de proyectos muy destacada. En algunos ámbitos, parte se podrá suplir con fondos que el Estado cree para acompañar líneas que considera importantes. En otros casos, desaparecerán, evidentemente.

"Queremos seguir empujando para que el tejido productivo se adapte a esta tendencia. Ahí hay un esfuerzo importante, y vuelve a ser clave contar con un presupuesto"
Desde el punto de vista autonómico, queremos mantener líneas que coincidan, en lo posible, con las que se han iniciado con Next Generation. No se podrá cubrir todo, pero hay prioridades claras: innovación, resiliencia y sostenibilidad. Queremos seguir empujando para que el tejido productivo se adapte a esta tendencia. Ahí hay un esfuerzo importante, y vuelve a ser clave contar con un presupuesto.


Con el nuevo encaje del Govern en la gobernabilidad española, ¿qué necesita Catalunya del Gobierno central? ¿Qué papel deben jugar los polos "periféricos" frente al centro en política industrial?

Hace falta un debate que asuma que hay varios polos económicos potentes en el territorio: no solo Barcelona y Catalunya, también Andalucía o la Comunitat Valenciana. Eso requiere una visión conjunta. El Govern la comparte y está muy implicado con el territorio.

También hay debates nuevos, como el de la defensa, que van a movilizar muchos recursos y que pueden incentivar industria e innovación en España. Catalunya también quiere ser partícipe de esta nueva etapa: por distintos motivos, hasta ahora no lo hemos sido, pero creemos que, con su atractivo tecnológico e industrial, Catalunya no puede quedar al margen. En esos ejes trabajamos ahora, con una alineación que, de momento, es plena con los distintos ministerios implicados del Gobierno de España.

Muchas gracias.
Marc López Plana
Marc López Plana
Editor y director de 'Agenda Pública'
Participación