Martes, 28 de julio de 2026
MOMENTO AMÉRICA

De Silicon Valley al Congreso: las elecciones californianas de cara a las 'midterm'

La pugna entre innovación tecnológica y regulación dura define el pulso político en el estado más poblado de Estados Unidos. "Sus efectos resonarán en las elecciones de medio término, y el mundo redefinirá su relación con la inteligencia artificial después del 10 de julio", opina el periodista Mauricio Hdez. Cervantes, sobre este fenómeno electoral.

Mauricio Hernández Cervantes Mauricio Hernández Cervantes 4 de junio de 2026
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Gavin Newsom, actual gobernador de California y uno de los nombres que suenan para ser candidato presidencial del Partido Demócrata en 2027. | Hector Amezcua / Zuma Press / Europa Press
Gavin Newsom, actual gobernador de California y uno de los nombres que suenan para ser candidato presidencial del Partido Demócrata en 2027. | Hector Amezcua / Zuma Press / Europa Press
California: la meca de la tecnología, el epicentro de la inteligencia artificial, el laboratorio donde el futuro se ensaya en el presente. Aquí se inventan los algoritmos que deciden lo que vemos y lo que consumimos. California es la meca: el lugar donde la tecnología se inventa (y se regula), donde la inteligencia artificial deja de ser una promesa, una tentación, para convertirse en una herramienta de poder. Silicon Valley no es solo un territorio: es un laboratorio que decide cómo viviremos, cómo trabajaremos, cómo nos relacionaremos. Y ahora, en estas primarias, ese experimento se entrelaza con la política: del resultado puede depender si la humanidad tendrá una relación de confianza o de miedo con la tecnología.

The Golden State (el estado dorado, como se le conoce popularmente) vota y el mundo observa. No es una exageración. Como recuerda POLITICO, la regulación de la inteligencia artificial comienza en el estado donde se concentran los laboratorios más avanzados en la materia. El veto de Gavin Newsom —el todavía gobernador demócrata— al proyecto de ley SB 1047, que buscaba imponer una de las regulaciones más estrictas de inteligencia artificial en Estados Unidos, se convirtió en modelo para otros estados y en una referencia para Europa (y el resto del mundo). Newsom devolvió la propuesta sin su firma en septiembre de 2024, argumentando que estaba mal enfocada y podía frenar la innovación. Ahora, con Xavier Becerra (demócrata y uno de los favoritos, exsecretario de Salud con Joe Biden), Tom Steyer (también demócrata, activista climático) y Steve Hilton (republicano, excomentarista de Fox News, apoyado por Donald Trump y también bien situado en los resultados preliminares) disputando la gubernatura, la pregunta es si California seguirá siendo la meca permisiva de Silicon Valley o si se atreverá a imponer límites más duros.

"El auge tecnológico que promete riqueza se traduce en barrios donde solo caben los millonarios"
Ahora bien, la elección también habla de otra herida: la vivienda. Los precios en San Francisco, Los Ángeles o San Diego expulsan a familias enteras, y el auge tecnológico que promete riqueza se traduce en barrios donde solo caben los millonarios. Steyer lo dice con crudeza: no permitirá que "los trabajadores pierdan sus empleos mientras sus familias son expulsadas del estado". Su propuesta de impuestos específicos a la inteligencia artificial y una jobs guarantee (una garantía para el empleo) busca redistribuir lo que la innovación concentra. Becerra, más cercano a la continuidad de Newsom, apuesta por inversión en formación y alfabetización digital, pero sin confrontar de lleno a los gigantes tecnológicos (eso, en California, sería una afrenta de altísimo riesgo, políticamente hablando).


Ante este escenario, las primarias californianas se han convertido en prólogo de las midterm de noviembre. Puesto de esa forma, California es, otra vez, una suerte de laboratorio político. Como sucedió en los años sesenta con los movimientos estudiantiles, o en los noventa con la batalla contra el narcotráfico, hoy es el epicentro de la discusión sobre cómo convivir con la tecnología que nos transforma. La cita del 2 de junio no decidirá directamente al gobernador, pero sí puede anticipar qué opciones llegarán a noviembre y si la inteligencia artificial será un motor sin freno o un vehículo con reglas. También, si la vivienda seguirá siendo privilegio o derecho. Y, por supuesto, si las elecciones de medio mandato de noviembre se jugarán en clave de innovación o de resistencia. Y en esa grieta, como siempre, California se mira a sí misma y el mundo la mira a ella. En pocas palabras, como lo expresa Calder McHugh en un artículo publicado en POLITICO, "la elección que se juega en California puede moldear el futuro de la IA" —y con ella, el futuro de todos nosotros.

Las claves de la elección californiana

Lo primero que hay que tomar en cuenta es una fecha: el 10 de julio. Ese será el día en que se certificarán los resultados. Pero ¿por qué tanta demora si la elección fue el 2 de junio?

Hay cuatro variables que considerar. La primera es el voto por correo. La mayoría de los electores vota mediante boletas enviadas por esa vía, las mismas que pueden tardar en llegar hasta siete días después de la elección (si están mataselladas a tiempo). La segunda es el recuento de boletas provisionales: se verifican manualmente, y eso retrasa el conteo. La tercera es el gran número de votantes: California es el estado más poblado de Estados Unidos (con más de 39 millones de habitantes) y tiene más de 22 millones de electores. Y, finalmente, la cuarta variable responde más a un patrón histórico: en elecciones pasadas, los resultados finales han tardado entre tres y cinco semanas en completarse.

Debe tenerse en cuenta también que hay un periodo de prácticamente un mes para que los condados entreguen los resultados finales al secretario de Estado. Ese periodo sirve para contar los votos pendientes, es decir, las boletas enviadas por correo, las provisionales o los votos militares. Por eso, el 10 de julio es el día previsto para que los resultados tengan la certificación oficial.

Ahora, más a fondo, para comprender la complejidad de esta elección, es clave lo mencionado antes: el sistema jungle primary o top-two primary (el de los dos más votados), en el que los dos candidatos más votados, sin importar de qué partido sean, pasan directamente a la elección general. Eso abre la posibilidad de enfrentamientos como demócrata contra demócrata, o de que, incluso, un republicano pueda colarse en la boleta final.

"Hilton ha colado el discurso de «California es la capital mundial de la cripto y la IA». Y eso sí que puede marcar la agenda republicana a nivel nacional"
Tampoco debemos perder de vista que esta contienda electoral se está librando entre dos visiones demócratas: la de Xavier Becerra y la de Tom Steyer. La primera apuesta por la continuidad pragmática y favorable a la tecnología, mientras que la segunda se decanta por una agenda de regulación dura y transición verde. ¿Cuál será la lectura tras el resultado? Sin duda, será un termómetro sobre el rumbo ideológico (y de acción política) del partido azul. Otra clave es que Steve Hilton cuenta con el respaldo de Donald Trump, lo que deja claro que los republicanos siguen buscando un espacio en los estados en los que tienen más retos que oportunidades. Aunque con pocas posibilidades de ganar, Hilton ha colado el discurso de "California es la capital mundial de la cripto y la IA". Y eso sí que puede marcar la agenda republicana a nivel nacional.

El peso de California en cualquier elección estadounidense es enorme. Lo que suceda tras esta cita en las urnas será interpretado como un anticipo de las midterm: si los demócratas muestran unidad y fuerza, consolidarían la ventaja; pero, si los republicanos logran más visibilidad, sería una bocanada de aire para la narrativa de una Administración que, en poco menos de dos años, ha generado tanta polémica internacional como grietas dentro de su propio partido.

¿Qué sucederá en California? Aún queda un mes de incertidumbre y, en los resultados preliminares, la contienda parece ser entre Becerra y Hilton. Lo que sí sabemos es que, a partir de lo que se concluya el 10 de julio, la forma de interactuar con la inteligencia artificial podría cambiar, no solo en el estado dorado o en Estados Unidos, sino en el resto del mundo. Libertad frente a regulación: otro argumento más para la polarización que tanto ha redefinido las relaciones en el convulso mapa geopolítico actual.
Mauricio Hernández Cervantes
Mauricio Hernández Cervantes
Periodista y escritor
Es autor del libro 'El silencio del diente que quiso ser una flor. Textos de un periodista mexicano en España: un país donde el pasado (siempre) es un tema de actualidad'. Actualmente, escribe en la sección internacional de 'El Confidencial' y en la revista 'ETHIC'. Ha colaborado en medios como 'El Mundo', 'La Vanguardia', 'La Voz de Asturias' o el diario mexicano 'Reforma'.
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