Martes, 28 de julio de 2026
CONVERSACIONES

Albert Dalmau: "Hablar de seguridad es de izquierdas"

El conseller de Presidencia del Govern de la Generalitat de Catalunya advierte: "El mundo está dividido entre quienes tenemos esperanza y quienes se resignan". Asimismo, considera que la izquierda debe tener "un discurso nítido y desacomplejado en materia de seguridad", reivindica una Catalunya atractiva para la inversión empresarial porque se dan las condiciones de desarrollo del "talento" y una España donde sea posible el diálogo con "Picasso o Miró" y también "Gabriel Celaya".

Nacho Corredor Sola Nacho Corredor Sola 11 de mayo de 2026
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El politólogo Nacho Corredor y el conseller Albert Dalmau conversan en Madrid. | Agenda Pública / Tania Sieira
El politólogo Nacho Corredor y el conseller Albert Dalmau conversan en Madrid. | Agenda Pública / Tania Sieira
Albert Dalmau (Barcelona, 1990) es el conseller de la Presidencia del Govern de Salvador Illa. Dalmau es uno de los principales colaboradores del president catalán y representante de la generación de políticos nacidos en democracia que ya asumen responsabilidades institucionales. Es uno de los activos del Ejecutivo catalán y combina tres aptitudes que, juntas, son atípicas en las instituciones: visión política, capacidad de gestión y experiencia en el sector privado.

En esta conversación con el politólogo Nacho Corredor, Dalmau aborda, desde la plaza de España de Madrid, el desarrollo del ideario socialdemócrata del Govern de Illa, su idea de España, argumenta por qué Catalunya es un buen destino para la inversión empresarial, reivindica la nueva propuesta de financiación autonómica como una herramienta para mitigar diferencias entre españoles y desarrolla la necesidad de que las instituciones construyan escenarios de esperanza frente a la resignación.

Dalmau impulsa dentro del Govern de Illa una ambiciosa reforma de la administración, considera que "para que le vaya bien a Catalunya le tiene que ir bien a España" y "para que le vaya bien a España le tiene que ir bien a Catalunya" y reivindica Catalunya como región para la inversión porque "hay sitios que a veces hablan de su dinamismo, pero luego las empresas no pueden encontrar vivienda para que sus trabajadores puedan vivir".
 

Albert Dalmau conversa con Nacho Corredor sobre la nueva etapa del Govern de Salvador Illa. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


¿Cómo se gobierna sin presupuestos?

Pues con la misma ambición. Tanto para seguir gobernando y transformando el país como con la vocación de poderlos aprobar y sacar adelante. Nosotros tenemos la ambición de aprobar los presupuestos y nuestro objetivo es sacarlos el próximo mes.

Conseller, explíquenos exactamente qué se pactó entre el PSC y ERC en materia de financiación. La realidad es que cada uno explicó matices distintos del acuerdo y dos años después, es importante entender en qué se basaba ese pacto.

Catalunya tiene que dar un salto adelante en materia de financiación. Partimos de la base de que Catalunya es una comunidad infrafinanciada y nosotros queremos poder competir en las mismas condiciones de igualdad que el resto de comunidades. Queremos desarrollar nuestros servicios públicos, o nuestras infraestructuras, en las mismas condiciones y para eso es importante que el Gobierno de España hiciera una propuesta.

"Hay que poner encima de la mesa la valentía que se ha tenido por parte del Gobierno de España al proponer un modelo que mejora la financiación para el conjunto del sistema"
Hemos estado trabajando durante un año y medio en una propuesta que garantizara más recursos para Catalunya y garantizara más recursos para todas las comunidades autónomas: un sistema que fuera más justo, que redujera las diferencias entre españoles y que, en el caso de Catalunya, por tener elementos de singularidad, se diera espacio a financiar esos elementos y en razón de nuestras competencias, como la policía autonómica. Una propuesta que nos permitiera ganar mayor capacidad y mayor corresponsabilidad fiscal. Este es el elemento central de la propuesta que pactamos con ERC.

Hay que poner encima de la mesa la valentía que se ha tenido por parte del Gobierno de España al proponer un modelo que mejora la financiación para el conjunto del sistema, entre las comunidades autónomas, que reduce la diferencia entre españoles y que, en el caso de Catalunya, no solo aumenta la financiación en 4.700 millones, sino que también reconoce aquellas singularidades que, por las competencias que nosotros tenemos, son distintas. Y solucionamos también una cuestión muy relevante: el sistema lleva caducado trece años.

El president de la Generalitat se presentó a las elecciones prometiendo a la sociedad catalana poner sobre la mesa una nueva propuesta de financiación y poderla acordar. Y, un año y medio después, después de trece años con el sistema caducado, nos podemos presentar a la sociedad catalana y decirle que nosotros hemos cumplido.

¿Por qué un euro más para Catalunya no es un euro menos para otras comunidades?

Porque en la propuesta que se ha hecho por parte del Gobierno de España se suman 20.000 millones adicionales para el conjunto del sistema y de todas las comunidades autónomas.

Tenemos que acompañar a nuestro país a entender que lo que es bueno para Catalunya también es bueno para España.

"Lo que nos ha demostrado la historia, y es nuestra convicción, es que para que le vaya bien a Catalunya le tiene que ir bien a España"
Hay quienes han intentado ejercer en España un rol de división. Se llaman patriotas, pero intentan también hacer a veces un discurso que divide a España y hacer un discurso en el que parece que para que le vaya bien a España le tiene que ir mal a Catalunya. Lo que nos ha demostrado la historia, y es nuestra convicción, es que para que le vaya bien a Catalunya le tiene que ir bien a España y para que le vaya bien a España le tiene que ir bien a Catalunya.

La propuesta del Gobierno no es solamente una buena propuesta para Catalunya, sino que además se reduce la diferencia entre comunidades autónomas. Eso es un elemento fundamental de la propuesta del sistema. Ahora tenemos un sistema caducado, pero que además favorece desigualdades entre ciudadanos y comunidades. Aquellas comunidades que están peor financiadas tienen una diferencia muy relevante respecto a aquellas que lo están mejor.

Es una buena propuesta. Lo es para Catalunya, pero también lo es para Andalucía, la Comunidad Valenciana, para Murcia o para el conjunto del sistema. Y, especialmente, para aquellas que tenemos problemas de financiación.
 

Nacho Corredor pregunta a Albert Dalmau por la financiación autonómica y la relación entre Catalunya y España. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


El proceso estatutario y el procés fueron una concatenación de decisiones irresponsables. ¿Sería responsable aprobar un nuevo sistema de financiación sin el apoyo del Partido Popular?

Lo que es responsable es aprobar un nuevo sistema de financiación después de trece años caducado. Me gustaría que el Partido Popular, en lugar de estar en el no a todo, en el bloqueo a todo, cuando ha gobernado con mayoría absoluta y ha tenido la posibilidad de poner una propuesta encima de la mesa y no lo ha hecho, si ha sido incapaz de reformar el sistema de financiación, aun teniendo mayoría absoluta, nos deje articular una propuesta de financiación que es buena para las comunidades gobernadas tanto por el PP como por el PSOE.

Me gustaría que eso que reconocen con la boca chica, cuando están en privado, se atrevieran a decirlo en público: este es un buen sistema de financiación tanto para Andalucía como para Catalunya.

¿Cuáles son los logros del Gobierno de Salvador Illa en este tiempo?

Catalunya ha logrado abrir una nueva etapa para poner las energías en aquellos proyectos donde se juega la competitividad económica y la prosperidad de los catalanes. Hay una nueva etapa de estabilidad, en la que hemos favorecido el retorno de las empresas y desbloqueado las energías de Catalunya que, a nuestro parecer, llevaban mucho tiempo condicionadas por la incapacidad de llegar a acuerdos entre los catalanes y con las instituciones españolas.

Hemos llegado a acuerdos muy importantes para desbloquear cuestiones como la ampliación del aeropuerto, que es una infraestructura fundamental para la competitividad de la economía catalana. Hemos llegado a acuerdos para ampliar la plantilla de los Mossos, la policía autonómica, en 5.000 agentes y poder abordar mejor uno de los problemas principales que tenía Catalunya hace dos años, que era la inseguridad. Nos presentamos con la idea de poner Catalunya en marcha y dos años después hemos puesto las energías del país donde las necesitaba.

¿En qué va a notar un ciudadano catalán la reforma de la administración que están impulsando?

Lo va a notar cuando vaya a hacer un trámite en la administración y no tenga que pedir una cita previa obligatoria, como estaba pasando hasta ahora. Lo va a notar cuando un ciudadano que vive en un pueblo no tenga que desplazarse obligatoriamente a la ciudad de Barcelona porque estamos desplazando las oficinas de atención ciudadana para todos los trámites. Lo va a notar en un municipio rural cuando su ayuntamiento, para hacer vivienda o impulsar actividad económica, va a tener una legislación más fácil e irá todo más rápido. O lo notarán los ciudadanos que, cuando hagan trámites para el apoyo a la dependencia, en lugar de tardar cuatrocientos días, como ocurre, lo hayamos podido hacer en sesenta días.

Cuando participo en las tertulias de los medios catalanes, a menudo detecto más dosis de amargura que de esperanza. No sé si eso, de ser así, es porque, en realidad, todavía no se ha pasado página del procés.

Catalunya tiene que superar la cultura política del procés. Abrir una nueva etapa significa vacunarse contra el escepticismo y contra el pesimismo para explicar un país que lo tiene todo por delante, que tiene muchos deberes por hacer, reconocer que durante muchos años no se han puesto las energías donde tocaba y que abrir este camino va a ser en algunos momentos difícil, pero que estamos en el camino acertado y explicar que, ante eso, hay un horizonte de esperanza.

"Reivindico la necesidad de gobernar desacomplejadamente, para poner las energías donde el país las necesita para superar el bache de los últimos diez años"
Nuestro objetivo es explicarle a la gente que trabajamos para hacer que el país funcione. El mundo actual va a estar dividido entre aquellos que tienen esperanza y, por tanto, explican y anticipan el futuro, aquellos que lo quieren venir a conquistar, que creen que podemos salir adelante, que podemos trabajar para salir adelante; o aquellos que venden un futuro de desesperanza, de resignación, donde miramos al pasado sin ser capaces de proyectar un proyecto de futuro.

Nosotros hemos optado por explicarle a Catalunya que el país aún tiene muchos retos sobre los que poder trabajar, que puede ir bien colectivamente, que podemos hacer las infraestructuras que eran necesarias para la competitividad del país, que podemos trabajar el problema de la vivienda, que podemos volver a recuperar el liderazgo económico en España, pero que para hacer eso se requiere emprender un camino de reformas, de transformación, de inversiones y de poder gobernar sin complejos. Reivindico la necesidad de gobernar desacomplejadamente, para poner las energías donde el país las necesita para superar el bache de los últimos diez años. Y necesitamos volver a despertar a Catalunya, y eso significa hacerlo con ambición y desacomplejados.
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¿Por qué una empresa internacional debería escoger Barcelona o Catalunya si quiere invertir en España frente a otras opciones competitivas y estables como Madrid?

Para que una empresa pueda crecer en Europa o en el mundo, lo que necesita y busca es talento. Hoy Catalunya o Barcelona son el principal polo de atracción de talento del conjunto de España: te vas a encontrar infraestructuras competitivas que te van a conectar con Europa, vas a encontrar estabilidad económica y, sobre todo, vas a encontrar un estilo de vida que favorece la cohesión necesaria para que el talento resida en nuestra ciudad o en nuestro país.

"Hay un Madrid de la desigualdad donde cada vez hay más ultrarricos, pero las clases medias no se pueden sostener"
Hay sitios que a veces hablan de su dinamismo, pero luego las empresas no pueden encontrar vivienda para que sus trabajadores puedan vivir. Y eso en Madrid está pasando. Hay un Madrid de la desigualdad donde cada vez hay más ultrarricos, pero las clases medias no se pueden sostener. Eso es malo para la economía y será aún peor para la economía en el largo plazo.

Nosotros tenemos unos valores moderados, con un Gobierno sin estridencias, con un Gobierno que explica un horizonte de estabilidad, pero con un Gobierno que es proempresa, procrecimiento económico o proinfraestructuras. Eso es lo que ha hecho que una compañía como AstraZeneca haya decidido ubicar su hub global de innovación en Barcelona.

Tengo la sensación de que el Govern de Illa es una especie de laboratorio para la actualización del ideario socialdemócrata en España. Tienen un discurso claro en materia de seguridad, un posicionamiento económico desarrollista y abordan el fenómeno migratorio, tanto desde la defensa de la dignidad humana como desde el reconocimiento de que el crecimiento debe abordarse, necesariamente, con más inversión y recursos, y asumiendo la responsabilidad de que no siempre se ha hecho bien.

Somos un gobierno claramente socialdemócrata, aunque hay mucha gente proveniente de muchas otras tradiciones políticas que ha confiado en el president Illa porque es la persona adecuada para abrir una nueva etapa en Catalunya más ambiciosa para el país. Y pienso también que nosotros hablamos desacomplejadamente de algunos temas. La izquierda debe tener un discurso nítido y desacomplejado en materia de seguridad: hablar de seguridad es de izquierdas. Y esto es algo que tenemos que poder abordar, porque es hablar de deberes y derechos, es hablar de convivencia en el espacio público, es hablar de dar protección y defender un modelo de vida que es el modelo social europeo, que siempre ha sido poder vivir tranquilo en tu calle, en tu plaza, en tu pueblo o en tu ciudad. Y eso requiere ser contundente contra la violencia, contra el delito y hacer de la seguridad una política claramente progresista.

"No tenemos miedo a determinados debates que a veces la izquierda rechaza. Pero también somos un gobierno que, en materia de inmigración, por ejemplo, la entendemos como un fenómeno global"
Ahora bien, la seguridad no es una cuestión que podamos abordar solamente desde el ámbito policial o solamente desde el ámbito judicial; nosotros también la estamos abordando desde el punto de vista de la cohesión social. Somos el Gobierno que ha recuperado el Plan de barrios porque entendemos que las políticas de seguridad conforman una cadena de valor que va desde el mosso d'esquadra al juzgado, que tiene que juzgar al multirreincidente, pero también tiene que ver con la transformación del espacio público, con tener una calle bien iluminada, que las viviendas estén rehabilitadas, garantizar la dignidad de las personas… Hay que tener una visión integral que desarrolle una visión progresista de lo que tiene que ser la seguridad.

Nosotros no tenemos miedo a determinados debates que a veces la izquierda rechaza. Pero también somos un gobierno que, en materia de inmigración, por ejemplo, la entendemos como un fenómeno global, sin dar la espalda a cómo fue nuestro propio pasado, y que hay que tener una perspectiva humanista sobre una persona que viene a ganarse la vida a nuestro país, y a la vez somos capaces de combinar eso con un discurso de deberes y derechos y la necesidad de mantener la integración en nuestra cultura o nuestra identidad.
 

Albert Dalmau desarrolla el ideario socialdemócrata del Govern de Illa y su visión sobre seguridad, inmigración y cohesión social. Foto: Agenda Pública / Tania Sieira


Conseller, forma parte de la primera generación de ciudadanos nacidos en democracia que acceden a espacios de responsabilidad institucional. ¿Cuál es el mandato de nuestra generación?

Hay una generación que en el mundo de la literatura, de la empresa, del emprendimiento, de la ciencia, lo está haciendo, está poniendo toda la ambición de una generación que también ha reivindicado su papel en el mundo y también es normal que ocurra en el ámbito público. Hay una generación que quiere escuchar, que quiere aportar sus ideas, que ha vivido el mundo con otra perspectiva y que eso debe ser compatible con hacerlo junto a otras generaciones.

¿Qué representa España para usted, conseller?

España representa mi país, representa el país donde se aprobó el matrimonio homosexual, representa un país de libertades, representa un país maravilloso con una historia que comparto, donde además entiendo que tiene que ser compatible la suma de identidades entre mi país, Catalunya, y mi país, España; entre mi lengua, que tiene que ser posible; el diálogo entre Picasso o Miró, pero también con Gabriel Celaya.

Muchas gracias.
Nacho Corredor Sola
Nacho Corredor Sola
Politólogo
Es socio fundador y vicepresidente de beBartlet, desde donde asesora a grandes compañías nacionales e internacionales. También es presidente del Consejo de Administración de BEKANE Media. Asimismo, es consejero de la Societat Barcelonesa d’Estudis Econòmics i Socials (SBEES) de Foment del Treball, la patronal catalana, en Madrid, o miembro fundador del Círculo Reina, órgano privado de la Fundación Museo Reina Sofía dirigido a la identificación y adquisición de arte de referencia generacional. Politólogo por la Universidad Pompeu Fabra (UPF), es analista político en diversos medios de comunicación como la SER, Catalunya Ràdio o laSexta. Anteriormente, fue consultor sénior en LLYC, así como asesor del Gobierno de España o del Comité Organizador de la Cumbre Mundial del Clima. Es coautor de 'Incidencia pública. El poder en el siglo XXI' (Arpa) y autor de 'El activismo tranquilo' (Ariel).
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