

"Venezuela ya fue un importante productor de petróleo en los años sesenta hasta la crisis del petróleo de 1973, disputándose la cuarta plaza en la clasificación de países productores"Venezuela ya fue un importante productor de petróleo en los años sesenta hasta la crisis del petróleo de 1973, año en el que producía casi 3,4 millones de barriles al día, disputándose la cuarta plaza en la clasificación de productores de petróleo con Kuwait. Tras la crisis, mantuvo un nivel de producción algo más modesto (entre los 1,9 y 2,3 millones de barriles), para aumentar progresivamente su producción hasta nuevos máximos a finales la década de los noventa: en 1997 Venezuela producía 3,28 millones de barriles al día y era el sexto productor mundial de petróleo. Hasta 2015 mantuvo una producción significativa, en torno a los 2,5 millones, que pasa a desplomarse a partir de entonces hasta los 0,9, como resultado de la falta de inversiones y mantenimiento, tanto en yacimientos como en refinerías y de las sanciones impuestas por Estados Unidos a partir de esa fecha.
"Si nos centramos ahora en las reservas probadas de petróleo, encontramos que Venezuela, con 303,2 miles de millones de barriles, es el país con más reservas de petróleo del mundo"Si nos centramos ahora en las reservas probadas de petróleo, encontramos que Venezuela, con 303,2 miles de millones de barriles, es el país con más reservas de petróleo del mundo, casi el 20% del total; le siguen Arabia Saudí (17,38%) e Irán (13,57%). Es decir, con las inversiones y políticas adecuadas, Venezuela podría tener una gran capacidad exportadora de petróleo y volver a ocupar una posición relevante como productor.
"El tiempo y el volumen de inversión necesaria para poner en el mercado el crudo pesado venezolano son dos elementos que deberá tener en cuenta Trump"Es decir, aunque Venezuela está llamada a volver a ser un productor importante de crudo, esto llevará tiempo. Prueba de ello es que, desde la detención de Maduro, apenas se ha movido el mercado del petróleo y la OPEP ha decidido no reaccionar y mantener sus cuotas constantes hasta abril de 2026. El tiempo y el volumen de inversión necesaria para poner en el mercado el crudo pesado venezolano son dos elementos que deberá tener en cuenta Trump, si su motivación última es ejercer, como parece, el control sobre la riqueza petrolera de Venezuela.

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