

"Emerge una dinámica polarizada, con liderazgos que apelan a electorados movilizados por la desconfianza en las élites, la seguridad y la oposición al Gobierno"El desenlace de la primera vuelta presidencial, con Jeanette Jara (26,8%) y José Antonio Kast (23,9%) como los dos candidatos más votados, confirma que la política chilena ha dejado atrás el predominio de las coaliciones de centroizquierda y centroderecha habitual desde los años noventa. En su lugar, emerge una dinámica polarizada, con liderazgos que apelan a electorados movilizados por la desconfianza en las élites, la urgencia en materia de seguridad y una evaluación crítica del desempeño del Gobierno de Gabriel Boric.
"Está claro que la opción más probable para triunfar en llegar a la presidencia en marzo de 2026 es la de José Antonio Kast"En total, las derechas suman el 50,5% de los votos por lo que, si bien el balotaje continúa manteniendo cierta incertidumbre, los costes de la negociación para constituir la nueva coalición serán menores a los costes de mantenerse en sus caminos propios para Chile Vamos (Matthei) y Nacional Libertarios (Kaiser). En ese sentido, es claro que la opción más probable para triunfar en llegar a la presidencia en marzo de 2026 es la de Kast. Chile, en este sentido, pasa a formar parte de una tendencia regional en la que la derecha radical gana tracción —como refleja el caso argentino—, aunque con particularidades institucionales que moderan parcialmente sus efectos.
"La primera vuelta presidencial de 2025 exhibe un país políticamente más segmentado que en décadas anteriores, territorialmente fracturado y emocionalmente fatigado"La primera vuelta presidencial de 2025 exhibe un país políticamente más segmentado que en décadas anteriores, territorialmente fracturado y emocionalmente fatigado. El sistema de partidos continúa en proceso de reconfiguración, la confianza en las instituciones sigue siendo frágil y el electorado transita entre demandas inmediatas —seguridad y crecimiento— y un desencanto profundo con las élites políticas. La segunda vuelta no solo definirá al próximo presidente, sino también el rumbo de un sistema político que aún no logra reestabilizarse tras el ciclo abierto con la crisis multisectorial de octubre de 2019 y el déficit crónico de realismo político del actual gobierno.

Recibe nuestro análisis diario en tu correo
Recibe una alerta diaria en tu teléfono