

"La mayoría de la inmigración hacia España proviene de Sudamérica, de donde eran más del 38% de los nacidos en el extranjero que residían en España en enero de 2024"Por regiones, como muestra el gráfico, la mayoría de la inmigración hacia España proviene de Sudamérica, de donde eran más del 38% de los nacidos en el extranjero que residían en España en enero de 2024, casi 3.400.000 personas. Les siguen, a distancia, los nacidos en países de la Unión Europea y los originarios de África (más de un millón y medio de personas en cada caso), Centroamérica y el Caribe y, por último, Asia.
"Uno debe preguntarse si España podrá seguir cubriendo sus necesidades del mercado de trabajo a través de flujos migratorios de origen similar a los recibidos en los últimos años"Visto todo esto, uno debe preguntarse si España, cuya población actualmente solo se mantiene o crece gracias a la migración, podrá seguir cubriendo sus necesidades del mercado de trabajo a través de flujos migratorios de origen similar a los recibidos en los últimos años, si estos cambiarán o si deberemos buscar alternativas. Ello nos lleva necesariamente a analizar las tasas de fertilidad en España y los posibles países de origen.
"Vistos estos datos cabe empezar a preguntarse cuestiones importantes: ¿Tendremos que compensar a los inmigrantes para que vengan a nuestros países, a diferencia de lo que ocurre ahora?"En definitiva, la evolución de la migración y de la fertilidad abre más preguntas que respuestas: ¿seguirán llegando migrantes de Latinoamérica? ¿Será el diferencial de renta un motivo suficiente para continuar atrayendo trabajadores de esa región? ¿Tendremos que compensar a los inmigrantes para que vengan a nuestros países, a diferencia de lo que ocurre ahora? ¿Serán sustituidos por otros procedentes de regiones más difíciles de integrar? ¿Y cómo afectará todo ello al mercado laboral y a la cohesión social?

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