Martes, 28 de julio de 2026
A DEBATE

La propuesta de financiación singular de Catalunya: un análisis ponderado

El catedrático de Economía de la UPF, Guillem López Casasnovas, reconoce algunos avances en la propuesta de financiación singular para Catalunya: "reconoce la ordinalidad, promete mayor capacidad normativa y establece una bilateralidad no supeditada". Sin embargo, su valoración general es de "decepción". El texto, señala, "no llega a reglamento", carece de cifras concretas y apenas desarrolla el acuerdo de investidura, dejando los aspectos clave en el limbo y permitiendo que "cada cual siga entendiendo lo que quiera" de los principios enunciados.

Guillem López i Casasnovas Guillem López i Casasnovas 15 de julio de 2025
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El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha sido el encargado del Gobierno de lograr el nuevo acuerdo. | David Zorrakino / Europa Press / ContactoPhoto
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha sido el encargado del Gobierno de lograr el nuevo acuerdo. | David Zorrakino / Europa Press / ContactoPhoto
Al fin llegó el día señalado. Más allá de las especulaciones, y visto ahora el acuerdo, estas son mis reflexiones sobre la Propuesta de Financiación Singular de Catalunya.

"Tras proclamar que la fuente de los recursos procedentes de la recaudación es la capacidad fiscal propia, se habla de una cesta de tributos en porcentaje que correspondería a Catalunya"
 En general, "decepción". Quizás no podía ser de otra manera, pero respecto a las expectativas, "decepción". Nada nuevo bajo el sol. No se entiende pedir más tiempo para un texto que apenas repite lo que está ya en el acuerdo inicial. Rememorarlo puede que sirva para despertar de nuevo a quienes están en contra. Y que aburran hasta la saciedad con sus críticas, se cansen o comprueben su intrascendencia, ganando los socialistas tiempo en la legislatura. Tras la reiteración de principios, nada adicional —sin desarrollo reglamentario efectivo del acuerdo— para decir que "se acuerda seguir trabajando" para un nuevo modelo (¡obvio!, del ya caducado).

Pobre comisión técnica de académicos que parecía que avanzaba en los detalles (muchos aspectos de lo presentado eran desconocidos por los propios miembros de la Comisión); pobres todos aquellos que habían afirmado desde la sociedad civil catalanista que se estaba en ciernes de un avance federal (como estos días el Cercle d'Economia), "esta vez sí"; pobre Junqueras que ve que la ordinalidad está en el preámbulo y no en el texto del Acuerdo (como lo de "la nació catalana", ¿se acuerdan?)

Toca, sin embargo, ser ponderado, más allá de lo negativo, lo positivo y el limbo.

En lo negativo. Ni una cifra. Poco más que un desarrollo, impreciso, del texto inicial del acuerdo de investidura. Lejos del concierto: el gasto del Estado se descuenta no de lo recaudado sino del porcentaje de participación impositiva. El escalón tercero del Acuerdo de "redefinición de la cesta tributaria", tras proclamar que la fuente de los recursos procedentes de la recaudación es la capacidad fiscal propia (el elefante), se habla de una cesta de tributos en porcentaje que correspondería a Catalunya (la hormiga). Y aun desde esta, y no del todo recaudado (concierto foral), se nivelarían los recursos. Todo con adjetivos que suenan bien: claridad, trasparencia, con criterios objetivos y comprobables, contribuyendo solidariamente al bienestar y sin afectar la ordinalidad. Pero sin precisión alguna. No hay nuevos impuestos propios que permitan hablar de responsabilidad; más bien se habla de corresponsabilidad en impuestos participados (como ahora). Y la Agencia Tributaria catalana "participa de manera coordinada con la Estatal" (por aquello de evitar el fraude, ¡como si la situación actual fuese ejemplar!).

En resumen, el Acuerdo no llega a reglamento: no precisa ni cuantifica. Permite que cada cual siga entendiendo lo que quiera de los principios, y el calificativo singular se aplica explícitamente en el texto a la financiación adicional de las competencias específicas (policía y prisiones).

En lo positivo. Bilateral, sí, de momento; generalizable (quien quiera a futuro podría sumarse), no quedando supeditado a una generalización de entrada. Correcto concepto de sistema exclusivo y no excluyente (aunque los condicionantes de aceptación están pendientes). Sin anticipos: fin de quebrantos de tesorería. Ordinalidad reconocida, inequívocamente, aunque en espera de detalles. Más capacidad normativa (prometida).

"El Acuerdo no llega a reglamento: no precisa ni cuantifica. Permite que cada cual siga entendiendo lo que quiera de los principios"
En el limbo. Porcentajes, parámetros y acuerdo de nivelación son ignotos. Sin especificar si existirá o no una cuenta de la Generalitat a la que acrezca la recaudación. Queda pendiente saber cuánto dinero pondrá el Estado para el conjunto del sistema, lo que puede facilitar o no la singularidad catalana. La metodología de la aportación de Catalunya en concepto de gastos asumidos por la Administración General del Estado (¿como en el concierto foral?) se desconoce. 

Un texto sin fecha de cierre ahora: ¡seguirá!
Guillem López i Casasnovas
Guillem López i Casasnovas
Catedrático de Economía de la Universitat Pompeu Fabra
Economista y catedrático en la Universitat Pompeu Fabra y experto en economía pública y de la salud. Ha sido asesor de organismos nacionales e internacionales, y presidió la International Health Economics Association. Desde 2005 hasta 2017 fue consejero del Consejo de Gobierno del Banco de España. Actualmente, dirige el CRES-UPF y preside el Consejo Asesor en Política Económica de Catalunya.
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