Martes, 28 de julio de 2026
A PLUMA Y ESPADA

El miércoles que decidirá una legislatura

Según el periodista Víctor Guillot "Sánchez comparece cercado y solo; Feijóo, que parece haber reforzado su posición en el PP, lo hará con la coraza prestada de Aznar". El Congreso decidirá si hay futuro o colapso. Gobernar es resistir, y resistir, hoy, es convencer. El miércoles no será un día más en España.

Víctor Guillot Víctor Guillot 7 de julio de 2025
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. | Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. | Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto
El PSOE y el PP son dos fuerzas políticas y las dos vibraron el pasado fin de semana en un comité federal y un congreso nacional, respectivamente. Ambas energías colisionarán este miércoles en el Congreso de los Diputados, con sus líderes legitimados y las espadas en alto. El miércoles se decidirá una legislaturaSerá durante la comparecencia que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llevará a escena ante los grupos parlamentarios que le otorgaron su investidura en 2023. Existe el grave riesgo de que se produzca un colapso institucional. Por ese motivo, será un día importante en la Corte de los Leones. Habrá política de alto octanaje. 

Feijóo llegará al Congreso con la armadura de Aznar y todos comprobarán si el hierro se le queda grande. Por su parte, Sánchez deberá dar muchas explicaciones y convencer de muchas cosas a los diputados que depositaron en él su confianza si no quiere verse en la tesitura de anticipar elecciones. La tarea de Sánchez no será fácil. Deberá asegurarles que su partido está limpio de corrupción, deberá persuadirles de que su nombre no está en ninguna cuenta B, deberá mirarles a la cara y jurarles que, con ellos, puede haber legislatura hasta el 2027. Deberá, sobre todo, demostrar que la misma autoridad que expresó en el último Comité Federal ante sus compañeros también es eficaz ante sus señorías. O yo o Vox.


"Existe el grave riesgo de que este miércoles se produzca un colapso institucional"
El PSOE es una catedral de 146 años. El socialismo español es el puente gótico que une tres siglos de lucha obrera y democracia. Una fuerza que llega a veces más lejos y más alto de donde uno cree que puede llegar. Con Filesa, Roldán, los GAL y un balance económico pobre, Felipe González perdió las elecciones de 1996 por menos de 300.000 votos. 


Casi treinta años después, Pedro Sánchez se sitúa como un líder solitario, un apóstol pintado sobre un lienzo de Ribera traicionado por los tres hombres más relevantes de su aparato: Ábalos, Cerdán y Salazar. Su extrema delgadez nos habla de un mártir reconvertido en santo después de haber padecido el asedio mediático, político y judicial. Sobre él se clavan las siete dagas de San Sebastián. Vive la soledad de la rosa, que es la soledad del rosetón de una catedral y es la soledad de quien se ha desmarcado de los viejos patrones del socialismo (Felipe González, Alfonso Guerra, Eduardo Madina, un suponer), las glosas jacobinas de Emiliano García-Page y el imperio naranja de Donald Trump. Lo más fascinante de Pedro Sánchez es que ha convertido el pragmatismo del poder en un espacio puro, soleado y solitario, casi místico, de lucidez. Ha hecho del socialismo una aspiración política: gobernar será resistir y resistir no puede ser nunca vegetar. Si hay que resumirlo en una cifra, apunten el 35%.


"Feijóo ha reforzado por primera vez su poder interno"
Frente a Sánchez se situará Alberto Núñez Feijóo, galvanizado por el tardoaznarismo, como un monasterio medieval de anchos muros de piedra que crecen a izquierda y derecha. El PP es una fortaleza medieval pegada a las encuestas, aparentemente infranqueable, pero llena de incertidumbres y fisuras. Aunque Feijóo ha reforzado por primera vez su poder interno. En el discurso de clausura, Feijóo barajó palabras como naipes para darnos a entender que tiene un proyecto político en marcha y que en ese proyecto, los votantes de Vox tienen las puertas abiertas y el sanchismo las tiene cerradas tanto como las tiene EH Bildu. En realidad, no hay más proyecto que gobernar, igual que para Pedro Sánchez es resistir. El poder y la palabra del partido, mientras tanto, continúan en manos de José María Aznar.


El PP solo puede gobernar con las siglas del PP, le dijo el pasado viernes Aznar desde el atril plantado en el congreso nacional de Ifema. Todo lo demás, en la gramática del PP, son complementos circunstanciales. Feijóo está obsesionado con llegar a la Moncloa y gobernar, mientras Aznar y FAES dominan el arte de la paciencia. Su meta es refundar la derecha. No tienen prisa. La historia se hace con pasos firmes y suelen ser lentos. 
El alfil blanco de Aznar, Cayetana Álvarez de Toledo, vigilará para que todo siga su orden, tal y como venimos pronosticando desde el septiembre negro.

Los socios de gobierno apretarán las clavijas a Sánchez también. Saben que no puede comparecer con las manos vacías. En Sumar no quieren elecciones, pero tampoco que les tomen el pelo. Sánchez les ofrecerá levantar una cúpula social, garantías contra la corrupción y un imperio (plurinacional) a cambio de una autopista que permita prolongar la legislatura, en forma de Presupuestos Generales. Mientras tanto, en Radio Tirana cunde el pesimismo, enfadados con el mundo. En Podemos, cuatro diputados, dan la legislatura por muerta
Víctor Guillot
Víctor Guillot
Periodista y analista político
Periodista y analista político, colaborador en el programa de radio 'Julia en la onda' de Onda Cero. También ha sido director adjunto del diario Nortes. Ha dirigido durante 12 años el Centro de Interpretación del Cine en Asturias y ha publicado, en 2019, el ensayo 'Ceniza a las cenizas, David Bowie y la revolución visual de la cultura pop'.
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