Miércoles, 29 de julio de 2026
LA CARA MALA

El cerco se estrecha sobre Netanyahu

Netanyahu mantiene su ofensiva sobre Gaza y las restricciones a la ayuda humanitaria, a pesar del agravamiento de la situación de los civiles palestinos y del aumento de la presión internacional.

Agenda Pública Agenda Pública 21 de mayo de 2025
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Benjamin Netanyahu
Benjamin Netanyahu
Primer ministro de Israel


"14.000 bebés morirán en las próximas cuarenta y ocho horas si no conseguimos llegar a ellos", alertó Tom Fletcher, subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, sobre la situación ya insostenible en Gaza. El Gobierno de Benjamin Netanyahu permitió el pasado lunes 19 de mayo la entrada de ayuda humanitaria en la Franja por primera vez desde marzo. Sin embargo, el plan logístico impulsado junto a EE. UU. podría constituir un crimen de guerra, según Philippe Lazzarini, jefe de la UNRWA. 

La distribución se concentra únicamente en centros operados por una subcontrata suiza, ubicados en el sur, lo que obliga a la población gazatí a desplazarse largas distancias para acceder a los suministros, ya de por sí escasos. Esta dinámica incrementa el riesgo de desplazamientos forzados —considerados crímenes de guerra—. Incluso la ayuda de la ONU debe ser canalizada exclusivamente a través de estos puntos.

"La brutal campaña militar israelí se sostiene en la idea de que la seguridad de Israel solo puede restaurarse con la rendición incondicional de Hamás"
El recrudecimiento de la ofensiva israelí se produce tras la ruptura del alto el fuego en marzo. Netanyahu y su Gobierno —que incluye a varios ministros de extrema derecha con visiones mesiánicas— mantienen su tesis de la "victoria total". Pero, ¿qué significa exactamente esa victoria total para el primer ministro israelí? La brutal campaña militar, que ha causado al menos 53.475 muertes desde octubre de 2023 —3.340 de ellas tras el fin de la última tregua—, se sostiene en la idea de que la seguridad de Israel solo puede restaurarse con la rendición incondicional de Hamás. Para lograrlo, el Ejecutivo israelí considera necesaria la destrucción completa de Gaza y el desplazamiento forzado de los supervivientes, como ya advirtió Félix Vacas en Agenda Pública el pasado febrero.

Netanyahu, sin embargo, comienza a quedarse solo. Por primera vez desde el inicio de la ofensiva, Europa empieza a movilizarse para frenar la guerra. En una inusual declaración conjunta, el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer y el canadiense Mark Carney reclamaron el fin de la "intolerable" situación en Gaza:

"No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el Gobierno de Netanyahu lleva a cabo estas atroces acciones. Si Israel no cesa su nueva ofensiva militar ni levanta las restricciones a la ayuda humanitaria, tomaremos medidas concretas en respuesta". El Reino Unido ya ha impuesto sanciones y suspendido las negociaciones para un tratado comercial.

La Unión Europea, por su parte, ha puesto en revisión su acuerdo comercial con Israel, aunque sin llegar a imponer sanciones. En palabras de la alta representante Kaja Kallas: "Están preparadas, hemos tenido esas discusiones, pero desgraciadamente fue bloqueado por un Estado miembro".

La presión internacional sobre Netanyahu aumenta, pero no parece afectarle por el momento. En respuesta a la declaración franco-británico-canadiense, afirmó que pedir a Israel que detenga su "guerra defensiva" equivale a invitar a nuevos ataques como el del 7 de octubre. Además, señaló: "Israel acepta la visión del presidente Trump e insta a todos los líderes europeos a hacer lo mismo", en referencia al plan estadounidense para la ocupación de Gaza.

"Un país cuerdo no lucha contra civiles, no mata bebés como pasatiempo y no se propone expulsar a poblaciones enteras"
Yair Golan - Líder del Partido Demócrata y jefe de la oposición israelí

El primer ministro también empieza a perder respaldo dentro de Israel. Su visión de "victoria total" no cuenta con el apoyo de la mayoría. En marzo, un 68% de los israelíes consideraba que la prioridad debía ser el rescate de los rehenes, frente a un 25% que prefería eliminar a Hamás. El 49% opinaba que ambos objetivos no pueden alcanzarse simultáneamente.

Yair Golan, líder del Partido Demócrata y jefe de la oposición, advirtió que las acciones de Netanyahu están "poniendo en riesgo" la existencia misma del país: "Israel va camino de convertirse en un Estado paria, como lo fue Sudáfrica, si no volvemos a actuar como un país cuerdo", declaró a la radio pública israelí. Y fue tajante: "Un país cuerdo no lucha contra civiles, no mata bebés como pasatiempo y no se propone expulsar a poblaciones enteras".

Mientras las voces críticas se alzan y —por fin— comienzan a traducirse en acciones diplomáticas, los bombardeos siguen cayendo sobre Gaza y el riesgo de hambruna se agrava cada minuto. Es crucial que Netanyahu, y la visión que representa, no puedan imponerse.
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