La decisión del Gobierno de realizar una consulta pública sobre la OPA hostil del BBVA al Banco Sabadell —un mecanismo inédito para este tipo de operaciones y anunciado tras la autorización previa de la CNMC— ha suscitado numerosas preguntas sobre su naturaleza, alcance y efectividad. Con este proceso no vinculante, abierto hasta el pasado 16 de mayo, y el objetivo de "tomar la decisión con todas las garantías" para el interés general, el debate está servido.
Para profundizar en las ramificaciones económicas de esta OPA y el papel de esta consulta y los órganos reguladores,
Agenda Pública conversa con
Hugo Rodríguez Mendizábal, científico en el Instituto de Análisis Económico (CSIC), investigador en MOVE (Markets, Organisations and Votes in Economics) y profesor afiliado de la Barcelona School of Economics.
El experto evalúa la particularidad de esta consulta, la definición del "bien común" o "interés general" en el contexto de esta fusión, los potenciales ganadores y perdedores, el impacto en el tejido empresarial (especialmente en las pymes) y la efectividad de los compromisos que el BBVA ya ha presentado ante la CNMC.
¿Alguna vez ha habido alguna experiencia de este tipo, de una consulta pública en España, en algo tan relacionado con el sector privado y el capital privado?
No soy jurista, pero las consultas públicas son bastante habituales cuando un Gobierno quiere hacer algún proyecto normativo, porque les da a los potenciales destinatarios de la norma la posibilidad de emitir su opinión sobre cómo les afecta. Es la primera vez que se hace una consulta sobre una decisión corporativa de la que el Gobierno tiene que dar una opinión.
¿En qué se apoya el Gobierno para tomar esta decisión? ¿La consulta será vinculante o simplemente consultiva?
Es una consulta popular previa donde se pone la información en un portal y la gente opina. A mi entender no es vinculante. Simplemente se consulta para tener información de primera mano sobre los efectos que puede tener, pero el Gobierno no tiene obligación de modificar nada de la normativa que tenga en mente.
Pedro Sánchez ha justificado la consulta en la noción del interés general o el bien común. ¿Cree que se puede argumentar que esta OPA bancaria pone en riesgo el bien común?
Cuando hablamos de
bien común, primero tenemos que definir lo que es. Los economistas entendemos que cambios como la fusión de dos entidades financieras grandes afectan a muchas personas en distinto grado y en diferentes sentidos.
"El problema es agregar todos los efectos en un indicador que nos diga cómo la sociedad ve esa fusión, si está mejor o peor. Y eso es algo bastante difícil de hacer"
Por un lado, tenemos a los afectados directos: los accionistas de los dos bancos, que si aprueban la fusión es porque estiman que será beneficiosa para ellos; los clientes de estos bancos, que son muchísimos al ser el segundo y cuarto banco más grandes de España, cuyas condiciones pueden mejorar o empeorar; y los trabajadores, que sufrirán un reajuste laboral.
Pero también tenemos efectos indirectos. Si una empresa es cliente del Sabadell, ahora pasa al BBVA y este le pone condiciones más onerosas, intentará trasladar parte de ese coste financiero a sus propios clientes. Por tanto, hay un conjunto de efectos potencialmente grande.
El problema es agregar todos esos efectos en un indicador que nos diga cómo la sociedad ve esa fusión, si está mejor o peor. Y eso es algo bastante difícil de hacer por varias razones: nunca sabremos qué hubiera pasado sin la fusión; es difícil identificar el efecto de la fusión en sí porque están pasando muchísimas cosas al mismo tiempo; y, cuando hay gente que gana y gente que pierde, tampoco tenemos un consenso sobre cómo agregar todo eso.
¿Quién gana con esta OPA?
Si el BBVA está presionando por esta OPA, es porque percibe que va a ser un buen negocio para ellos. Al final, si es un buen negocio para el BBVA, en primer lugar es un buen negocio para sus propietarios, que son los que se benefician de los beneficios.
Desde el punto de vista del Sabadell, la dirección está diciendo que perjudica a sus accionistas, pero también tiene sus intereses para que esta operación no progrese. Si es un buen negocio bancario fusionar, en principio deberían beneficiarse tanto los accionistas del Sabadell como los del BBVA.
"El BBVA también tiene el incentivo de usar su mayor poder de mercado para presionar más, cuando toman esa decisión, solo miran los intereses de los accionistas, no los de la sociedad en su conjunto"
Si benefician a otros actores como los clientes, eso depende de si el banco decide trasladar esos beneficios. Pero el BBVA también tiene el incentivo de usar su mayor poder de mercado para presionar más. En principio, cuando toman esa decisión, solo miran los intereses de los accionistas, no los de la sociedad en su conjunto.
¿Cómo ve esta OPA para las pymes?
A nivel macro, tener bancos grandes puede ser beneficioso en algunos aspectos. Por ejemplo, un banco bien capitalizado, diversificado y bien gestionado aguanta mejor las perturbaciones que un banco pequeño, lo que puede ser una salvaguarda para que las incertidumbres no se trasladen a la economía real.
También está la dimensión internacional. En este mundo globalizado, ¿qué ocurriría si viene un banco extranjero y compra el Sabadell? Si pensamos que el sector financiero es estratégico y queremos que los grandes bancos en España sean españoles, quizás no es un escenario que nos guste. Si miramos la Unión Bancaria Europea, cuyo objetivo es aumentar la competencia entre bancos de distintos países, vemos que de los diez bancos más grandes de la eurozona, cinco son franceses, dos italianos y solo uno español (Santander). ¿Cómo se enfrentan los bancos españoles a esa competencia?
"Hay numerosos estudios que sostienen que mayor poder de mercado implica peores condiciones para los clientes"
Sin embargo, el problema es que bancos grandes implican reducción de la competencia. Empíricamente, hay numerosos estudios que sostienen que mayor poder de mercado implica peores condiciones. En particular, la diferencia entre el tipo de interés que cobran los bancos por préstamos y el que pagan por depósitos aumenta cuando hay mayor concentración.
La CNMC ha aprobado la OPA con condiciones. ¿Cómo valora estos compromisos?
La CNMC ha identificado riesgos de concentración en determinados sectores, en pymes, en depósitos, en zonas rurales. El BBVA ha ofrecido compromisos para convencer a la Comisión de que ese aumento en el poder de mercado no se va a traducir en dejar a determinadas zonas sin bancos.
"La CNMC ha identificado riesgos de concentración en determinados sectores, en pymes, en depósitos, en zonas rurales"
Este tipo de compromisos son peliagudos. Es muy difícil entender que se comprometa a mantener unas condiciones en un mundo cambiante donde todo evoluciona continuamente. ¿Qué pasa con los nuevos clientes? ¿Qué pasa con las nuevas operaciones?
Además, ¿qué ocurrirá si la CNMC descubre que no cumple esas condiciones? ¿Va a poner una multa? A lo mejor al BBVA le interesa cambiar las condiciones y pagar la multa. Es un juego intertemporal difícil de fijar
a priori, lo que en economía llamamos inconsistencia temporal.
El BBVA puede decidir tener una oficina en ciertos lugares que abra solo unas horas o con pocos trabajadores, creando largas colas. Cumplir esos compromisos se puede hacer de muchas formas. Me extraña que la CNMC se haya conformado con unos compromisos que son abiertos y de difícil seguimiento.