

"En política energética España y Francia comparten más de lo que parece: ambos son países claramente comprometidos en la acción climática y el concepto de soberanía energética"A pesar de estos enfoques distintos y de los problemas históricos, en política energética España y Francia comparten más de lo que parece: ambos son países claramente comprometidos en la acción climática y el concepto de soberanía energética. Durante el pico de la crisis de precios de 2022, cuando en España y Portugal se estableció la excepción ibérica, Francia defendió activamente un nuevo sistema de fijación de precios que reflejase los menores costes de producción de las tecnologías inframarginales frente a la posición alemana que era reticente a desnaturalizar la fijación de precio marginal. De forma general, las visiones energéticas del norte y el sur de Europa difieren en algunos puntos, asumiendo los países del norte una visión más ortodoxa respecto al mercado y la necesidad de un alto coste energético como impulsor de la eficiencia, idea que no comparten los países del sur.
"En Europa se impone un escenario inaplazable si quiere sobrenadar en la nueva situación: más unidad y más Europa"La nueva realidad geopolítica está llena de incertidumbres y peligros. No son tiempos fáciles y muchas cosas pueden salir mal. Pero en Europa se impone un escenario inaplazable si quiere sobrenadar en la nueva situación: más unidad y más Europa. Esto nos va a obligar a hablar mucho más entre nosotros, a ser mucho más osados en nuestras políticas y, también, a dejar en el cajón determinados prejuicios que ya no nos podemos permitir. España y Francia deben convertirse en aliados mucho más estrechos y hacer valer su importancia energética en el continente.

Recibe nuestro análisis diario en tu correo
Recibe una alerta diaria en tu teléfono