Trump afirmó tras su conversación con Putin que ambos "acordaron que querían detener millones de muertes" y "trabajar juntos". El Kremlin informó de que Putin y Trump discutieron la posibilidad de cooperar, incluida la organización de una reunión personal. Por su parte, después de hablar con Trump,
Zelenski enfatizó la disposición de Ucrania a "trabajar juntos" y mencionó que abordaron la cooperación en seguridad y economía entre ambos países. Trump subrayó la importancia de estas conversaciones, que comenzarán pronto.
A primera vista, parece algo constructivo, pero ¿qué ocurre si analizamos más a fondo?
La frase "trabajar juntos" puede interpretarse de distintas maneras. En el contexto del Kremlin, podría significar eventuales concesiones sobre Ucrania, mientras que para Washington podría tratarse de un lenguaje diplomático estándar.
"Trump afirmó tras su conversación con Putin que ambos 'acordaron que querían detener millones de muertes' y 'trabajar juntos'"
"Detener millones de muertes" es un mensaje contundente que sugiere la disposición de Estados Unidos a buscar una rápida resolución del conflicto, probablemente mediante negociaciones.
En este escenario, la clave estará en el contenido de las conversaciones y el nivel de concesiones que impliquen. ¿Qué significan las expresiones "inicio inmediato de negociaciones" y la designación de algunos funcionarios (Rubio, Volz, Vitkoff) para liderar el proceso? Esto podría indicar un refuerzo de los canales de comunicación no oficiales con Rusia.
Zelenski enfatizó que Ucrania está dispuesta a negociar solo si cuenta con garantías de seguridad. Su retórica indica cautela ante posibles concesiones a Rusia.
Los socios europeos de Ucrania también se muestran prudentes ante un eventual cambio de rumbo en la política de Estados Unidos.
En respuesta a las declaraciones de Trump, la OTAN y la Unión Europea podrían reforzar sus propias iniciativas de apoyo a Kiev para evitar que se vea forzada a aceptar concesiones desfavorables.
A la luz de estas declaraciones, es fundamental considerar si la posición de Ucrania será tomada en cuenta en las negociaciones, el riesgo de que Estados Unidos busque "congelar" el conflicto sin la recuperación total de los territorios ucranianos y las posibles concesiones que podrían discutirse. Para responder adecuadamente, es necesario analizar los intereses de cada parte.
"La prioridad de Trump es cumplir su promesa de campaña de poner fin a las 'guerras perpetuas' y reducir el gasto de Estados Unidos en conflictos internacionales"
La prioridad de Trump es cumplir su promesa de campaña de poner fin a las "guerras perpetuas" y reducir el gasto de Estados Unidos en conflictos internacionales.
Desea proyectar su imagen como un negociador eficaz capaz de "lograr un acuerdo" incluso con Putin. Para ello, necesita conservar el apoyo de las corrientes aislacionistas dentro del Partido Republicano y de las élites empresariales que buscan normalizar las relaciones con Rusia.
Los acuerdos económicos,
como el acceso a los recursos de Ucrania, podrían formar parte de su estrategia geopolítica.
Estados Unidos ya ha presentado a Kiev un borrador de acuerdo sobre cooperación en minería, y Trump busca acceso a metales raros ucranianos a cambio de ayuda, lo que podría ser una alternativa al apoyo militar tradicional. Este acuerdo también tendría implicaciones geopolíticas, ya que fortalecería el control estadounidense sobre recursos clave.
"Putin busca consolidar sus avances territoriales, minimizar las sanciones y desvincular a Ucrania de sus aliados occidentales"
Putin busca consolidar sus avances territoriales, minimizar las sanciones y desvincular a Ucrania de sus aliados occidentales.
Pretende influir psicológicamente en Trump explotando su deseo de aparecer como pacificador. El Kremlin quiere garantías de que Ucrania no se unirá a la OTAN ni recibirá armamento estratégico.
Ucrania aspira a restaurar su integridad territorial y obtener garantías de seguridad que prevengan nuevas agresiones rusas.
Zelenski espera mantener el respaldo militar y económico de Estados Unidos, con especial atención a un posible nuevo paquete de ayuda. Kiev busca mantener su protagonismo en las negociaciones internacionales para evitar que Estados Unidos y Rusia acuerden condiciones sin su participación.
"Ucrania aspira a restaurar su integridad territorial y obtener garantías de seguridad que prevengan nuevas agresiones rusas"
Para Ucrania, es fundamental asegurar garantías de seguridad. Estados Unidos podría considerar un tratado bilateral que compense parcialmente la falta de adhesión a la OTAN. La Unión Europea juega un papel clave, ya que su posición podría alterar el equilibrio de poder en las negociaciones. Cualquier acuerdo debería incluir mecanismos de disuasión contra Rusia, como sanciones y garantías militares.
Teniendo en cuenta los intereses de cada parte, se perfilan tres escenarios posibles:
- La congelación del conflicto sin garantías claras, aceptable para Trump y en parte para Putin, pero inaceptable para Ucrania, ya que consolidaría la pérdida de territorios.
- Una desmilitarización gradual con garantías internacionales, un escenario hipotético en el que Estados Unidos y la UE propongan un acuerdo con elementos de seguridad, pero que podría incluir concesiones territoriales.
- La negativa total de Ucrania a hacer concesiones y el refuerzo del apoyo de la OTAN. Sería lo más beneficioso para Kiev, pero también arriesgado si Estados Unidos adopta una política aislacionista.
El plan de paz de la administración Trump puede incluir varios elementos destinados a poner fin a las hostilidades activas, pero no garantizará necesariamente la plena restauración de la integridad territorial de Ucrania. Actualmente, existen algunas pistas que pueden agruparse en tres posibles formatos.
Si Trump sigue el enfoque de "conflicto congelado", sus pasos hipotéticos podrían incluir: reducir o poner fin a la ayuda militar estadounidense a cambio de que Kiev negocie con Moscú; establecer un alto el fuego temporal en la línea de contacto actual; crear una zona desmilitarizada con observadores internacionales; y suavizar o levantar parcialmente las sanciones contra Rusia como un "incentivo" para llegar a un acuerdo.
Si se da prioridad a un enfoque de desmilitarización gradual con garantías internacionales, los pasos podrían ser los siguientes: primero, la retirada de armamento pesado bajo el control de la ONU u otra organización internacional; luego, negociaciones sobre el futuro estatus de los territorios ocupados (incluida la posibilidad de autonomía o un estatus especial bajo supervisión internacional); un posible compromiso sobre los derechos de influencia de Rusia (por ejemplo, una garantía de la no alineación de Ucrania con la OTAN a corto plazo mientras continúa el proceso de paz); y la consolidación del papel de la Federación Rusa en el conflicto.
Si Estados Unidos —aunque poco probable por ahora— respalda la posición de Ucrania sobre la liberación de sus territorios, los pasos podrían incluir: ampliar las sanciones, especialmente las financieras (limitando el acceso al sistema del dólar, congelando activos de personas cercanas al Kremlin); ampliar las sanciones personales contra la élite y los negocios rusos; dificultar aún más el acceso de las empresas energéticas rusas a los mercados occidentales o endurecer las restricciones a la exportación de tecnologías para la producción de petróleo y gas; y presionar a los aliados de la OTAN para que aumenten el apoyo militar a los Estados del este.
"Trump tiene las herramientas para casi cualquier estrategia, pero cuál prevalecerá sigue siendo un misterio"
Así pues, como vemos, Trump tiene las herramientas para casi cualquier estrategia, pero cuál prevalecerá sigue siendo un misterio. Hasta ahora, no hay pruebas concretas de que Estados Unidos esté dispuesto a aceptar la versión rusa del "acuerdo".
Sin embargo, Trump emplea una retórica diplomática que podría indicar su disposición a alcanzar un compromiso.
Para Kiev, es fundamental no solo mantener el apoyo de Estados Unidos, sino también consolidar a sus socios internacionales para evitar un escenario que beneficie únicamente a Washington y Moscú. La subjetividad y la actividad diplomática de Ucrania serán clave para determinar el futuro de esta guerra.