Martes, 28 de julio de 2026
POLÍTICA EXTERIOR TRUMP

¿Qué significa el regreso de Trump para la guerra de Ucrania?

La vuelta a la presidencia de Donald Trump marca un punto de inflexión para la defensa de Ucrania. Ihor Petrenko, director del think tank 'United Ukraine', analiza el impacto de la política exterior del republicano en el futuro del país.

Ihor Petrenko Ihor Petrenko 7 de febrero de 2025
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Volodímir Zelenski se reunió con Donald Trump en París antes de la toma de posesión del presidente estadounidense. | Ukraine Presidency/Ukrainian Pre / Zuma Press / ContactoPhoto
Volodímir Zelenski se reunió con Donald Trump en París antes de la toma de posesión del presidente estadounidense. | Ukraine Presidency/Ukrainian Pre / Zuma Press / ContactoPhoto
Cuando Donald Trump declara que "acabará con la guerra en veinticuatro horas", el mundo espera detalles. Para Ucrania, su regreso a la Casa Blanca no es solo un cambio de administración, sino un posible cambio tectónico en la dinámica de la guerra y del apoyo estadounidense. ¿Qué conclusiones pueden extraerse de su anterior presidencia? ¿Cómo afectará al futuro su relación con Putin? ¿Y está Trump realmente dispuesto a convertirse en garante de una paz estable, no solo de una tregua temporal? Buscamos respuestas a estas preguntas en la historia de sus relaciones con Ucrania y en su retórica política actual.

Trump y Ucrania: historia de las relaciones

Cuando Donald Trump se convirtió en presidente de Estados Unidos en 2016, las relaciones entre Washington y Kiev evolucionaban de forma inestable. Por un lado, su administración proporcionó a Ucrania armas letales, incluida la Javelin, lo que supuso un gran avance en la cooperación militar. Por el contrario, Trump no demostró un apoyo constante a Ucrania en sus declaraciones políticas y retórica general.

"Trump no demostró un apoyo constante a Ucrania en sus declaraciones políticas y retórica general"
El momento más resonante fue su conversación telefónica con Volodímir Zelenski en julio de 2019, que más tarde dio lugar al escándalo del impeachment (procedimiento de destitución). Trump, a su manera típica, trató de utilizar Ucrania para sus propios intereses políticos, exigiendo de hecho una investigación sobre las actividades de Hunter Biden a cambio de ayuda. Esta situación supuso un punto de inflexión. Las elecciones de 2020 no hicieron, sino exacerbar esta tensión, ya que Trump y Biden y su entorno utilizaron activamente las cuestiones ucranianas en su lucha interna.


Trump y Putin: ¿juego estratégico o coqueteo peligroso?

Uno de los aspectos más controvertidos del primer mandato de Trump fue su relación con Vladímir Putin. El presidente estadounidense elogió repetidamente al líder ruso, afirmando que "se lleva bien con él". Al mismo tiempo, en medio de los intentos de mejorar las relaciones, sufrió un duro golpe político en Estados Unidos tras reunirse con Putin en Helsinki en 2018, donde en realidad estuvo de acuerdo con la postura del Kremlin sobre la interferencia electoral, en contra de las conclusiones de los servicios de inteligencia estadounidenses.

"Las actitudes de Trump, el hombre de negocios, y Trump, el presidente, hacia Rusia tienen una lógica y una naturaleza claramente diferentes"
Otro factor importante son sus posibles vínculos empresariales con Rusia. Aunque no hay pruebas oficiales de la dependencia financiera de Trump de entidades rusas, numerosas investigaciones han demostrado que mantiene contactos comerciales desde hace tiempo. Estas conexiones siguen suscitando dudas sobre su futura política hacia Rusia. Pero Trump es ante todo una persona con ánimo de lucro, y es probable que sus anteriores relaciones con Rusia se basaran únicamente en las oportunidades de obtener beneficios empresariales. Por lo tanto, las actitudes de Trump, el hombre de negocios, y Trump, el presidente, hacia Rusia tienen una lógica y una naturaleza claramente diferentes.


Elecciones 2024: La posición de Trump y la estrategia de Zelenski

La última campaña presidencial de Trump demuestra su tradicional imprevisibilidad. Afirmó que quería "poner fin a la guerra", pero evitó detalles concretos. Al mismo tiempo, su retórica contenía indicios de una reducción del apoyo estadounidense a Ucrania, especialmente en el aspecto financiero.


Para Ucrania, la estrategia de Zelenski de no entrar en la carrera electoral estadounidense fue extremadamente importante. Mientras que en 2020 Kiev se encontró en el centro de las batallas intraestadounidenses, esta vez Ucrania consiguió mantener un equilibrio en sus relaciones tanto con Biden como con Trump. Se trata de un éxito estratégico que nos permite establecer contactos con cualquier administración. Sí, hubo un incidente desagradable en una fábrica en el estado indeciso clave de Pensilvania, pero incluso con este telón de fondo, Zelenski logró reunirse con Trump y mantener un diálogo bueno y productivo con él.

Expectativas de los ucranianos ante Trump sobre eliminar la guerra

La reacción de la sociedad ucraniana ante el posible regreso de Trump durante la campaña fue dispar. Las opiniones se dividieron aproximadamente al 50%: algunos creían que reduciría el apoyo a Ucrania, mientras que otros esperaban que fuera decidido.

"Rusia estaba difundiendo activamente la desinformación de que Trump "abandonaría" Ucrania, pero la realidad es más complicada"
Rusia estaba difundiendo activamente la desinformación de que Trump "abandonaría" Ucrania, pero la realidad es más complicada. Lo más probable es que la administración Biden y Trump, incluso antes de la toma de posesión de Trump, cooperaran en el apoyo militar a Ucrania: autorizaron ataques en lo más profundo del territorio ruso e impusieron graves sanciones a la flota en la sombra del Kremlin. Esto evidencia un consenso general estadounidense en apoyo de Kiev.


La cuestión clave es si Trump puede realmente poner fin a la guerra. Durante la campaña, prometió hacerlo "en veinticuatro horas", y tras su elección, habló de "cien días para desarrollar un plan". Esto muestra una cierta evolución de su posición y un enfoque más reflexivo y probablemente más equilibrado.

Trump conoce su primer paso: el inicio de las negociaciones. Sin embargo, su estrategia posterior sigue sin estar clara. Reconoce que comprende la preocupación de Rusia por la entrada de Ucrania en la OTAN, pero al mismo tiempo amenaza al Kremlin con sanciones si Moscú no acepta un acuerdo de paz.

"Ucrania adopta una postura constructiva: está dispuesta a negociar y a ciertos compromisos, pero lo principal es una paz justa y estable con claras garantías de seguridad"
Ucrania adopta una postura constructiva: está dispuesta a negociar y a ciertos compromisos, pero lo principal es una paz justa y estable con claras garantías de seguridad. Rusia, en cambio, sigue insistiendo en la rendición de facto de Ucrania, que no se ajusta ni al equilibrio real de poder ni a los intereses de Occidente.


Ucrania espera que Trump tome medidas más decisivas que Biden, que siguió una estrategia de "escalada gestionada". Sin embargo, existe el riesgo de que Trump pierda rápidamente el interés y opte por una tregua temporal que no resolverá el problema. Por eso, Kiev intenta transmitirle una verdad simple: sin garantías reales de seguridad, Putin reanudará la agresión. Como ya ha dicho el actual secretario de Estado, Marco Rubio, "una paz estable solo es posible cuando Rusia no tiene ninguna posibilidad de volver a la guerra".

Presionar a Rusia mediante sanciones energéticas y la venta activa de armas son elementos clave que pueden garantizar la paz. Estados Unidos también tiene un interés económico en reducir la presencia de Rusia en el mercado energético, y este factor podría convertirse en una palanca adicional.

Ucrania entiende que la construcción de relaciones con Trump debe basarse principalmente en términos pragmáticos. Así lo entiende también Volodímir Zelenski, que en su plan de paz ha incluido no solo el apoyo militar, sino también la extracción de minerales estratégicos necesarios para la economía moderna, así como la posible sustitución de las tropas estadounidenses en Europa por tropas ucranianas. Un enfoque de este tipo podría convertir a Ucrania no solo en receptora de ayuda, sino también en un actor activo en la arquitectura de seguridad de Occidente.

Trump es un político al que le encantan los buenos tratos. A menos que Ucrania y los socios europeos le demuestren que la paz real solo es posible mediante una mayor presión sobre Rusia, es posible que confíe en una tregua a corto plazo que únicamente abrirá la puerta a nuevas agresiones.

"Es importante que tanto Europa como Estados Unidos insistan en una postura dura contra el Kremlin, en lugar de compromisos que únicamente pospondrán el conflicto"
Ucrania no solo quiere el fin de la guerra, sino una paz estable. Por lo tanto, es importante que tanto Europa como Estados Unidos insistan en una postura dura contra el Kremlin, en lugar de compromisos que únicamente pospondrán el conflicto. Trump puede ser eficaz en este proceso, pero solamente si cuenta con la estrategia adecuada para presionar a Rusia.
Ihor Petrenko
Ihor Petrenko
Director del think tank United Ukraine
Doctor of Political Sciences, Associate Professor, Taras Shevchenko National University of Kyiv, Associate Professor of Political Science Department of the Faculty of Philosophy, city of Kyiv, Ukraine.
Participación