Domingo, 9 de agosto de 2026
ALIANZA CASSINI Y AGENDA PÚBLICA

Mapas: competición por los materiales críticos de Ucrania y la solución de España

La propuesta de Zelenski de vender tierras raras a la administración de Trump a cambio de financiación y apoyo militar ha generado preocupación en la Unión Europea. Darío Salinas, CEO de Cassini, analiza a través de tres mapas geopolíticos cómo el posible intercambio de materiales críticos a cambio de apoyo refuerza la necesidad de una estrategia europea y con España como actor clave.

Darío Salinas Palacios Darío Salinas Palacios 13 de febrero de 2025
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Los materiales críticos son el elemento esencial de las transiciones ecológicas y digitales. | Cassini España / Agenda Pública
Los materiales críticos son el elemento esencial de las transiciones ecológicas y digitales. | Cassini España / Agenda Pública
La reciente propuesta del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de vender tierras raras a la administración de Trump —con reservas estimadas en 500.000 toneladas de neodimio y disprosio, además de significativos yacimientos de titanio, litio, grafito y uranio valorados por el Gobierno de Kiev en billones de dólares— a cambio de financiamiento y apoyo militar ha generado profunda preocupación en la Unión Europea. 

Zelenski propone vender tierras raras a la administración de Trump a cambio de financiamiento y apoyo militar ha generado profunda preocupación en la Unión Europea
Esta propuesta se ha concretado esta semana con el anuncio del viaje del secretario del Tesoro Scott Bessent a Kiev, siendo el primer miembro del gabinete de Trump en visitar Ucrania para negociar directamente este intercambio. Bruselas teme que estos recursos clave para la tecnología y la transición energética queden bajo influencia estadounidense, reduciendo las opciones de suministro del continente en un contexto de creciente competencia geopolítica. La reconfiguración económica global está marcada por la disputa por materiales críticos, y la UE, con una dependencia del 98% de China en tierras raras procesadas, se encuentra en una posición particularmente vulnerable.


El regreso de Donald Trump a la presidencia en 2025 ha intensificado esta rivalidad de manera significativa. En su primera semana de mandato, firmó una orden ejecutiva para revisar la cadena de suministro de tierras raras, lo que disparó su valor un 15% en los mercados internacionales. Su renovado interés en Groenlandia, rica en estos minerales, ha reavivado tensiones con Dinamarca y elevado la percepción de riesgo sobre su control. Al mismo tiempo, sus políticas arancelarias han provocado represalias de China, que ha restringido la exportación de metales clave como el wolframio, el molibdeno y el indio, exacerbando la volatilidad del mercado global.

En un mundo que avanza aceleradamente hacia economías más sostenibles y digitalizadas, materiales como el litio, el cobalto y las tierras raras son fundamentales para el desarrollo de tecnologías críticas, desde baterías de vehículos eléctricos hasta semiconductores avanzados. Sin embargo, el acceso a estos recursos es profundamente desigual y, en muchos casos, monopolizado por actores específicos. La clasificación por parte de la Comisión Europea de cincuenta y un materias primas como críticas en 2023 subraya la magnitud de la dependencia del bloque de proveedores externos y la urgencia de desarrollar estrategias efectivas para garantizar su suministro.
 

Pulsa sobre el mapa para hacer zoom. Mapa: Cassini España

El mapa muestra la fuerte dependencia de la UE en la importación y refinado de materias primas críticas, con China como actor dominante tanto en el suministro de tierras raras como en el procesamiento de cobalto extraído en la República Democrática del Congo. Otros proveedores clave incluyen Brasil (niobio), Rusia (vanadio) y Australia (litio). En varios casos, más del 75% del suministro proviene de un solo país, evidenciando la vulnerabilidad europea en el acceso y control de estos recursos estratégicos.

Geopolítica de los materiales críticos: la competencia global por recursos estratégicos

El acceso a materiales críticos se ha convertido en un eje central de la competencia geopolítica global, transformando profundamente las relaciones internacionales y las dinámicas de poder. China domina el refinado de tierras raras con más del 85% de la capacidad mundial y procesa cerca del 80% del cobalto extraído a nivel global, otorgándole un control decisivo sobre sectores estratégicos como la transición energética, la industria tecnológica y la defensa. Este dominio no es casual: responde a décadas de inversión estratégica y planificación a largo plazo por parte de Pekín, que ha convertido el control de las cadenas de valor de materiales críticos en un pilar fundamental de su política industrial y de seguridad nacional.

"Trump ha reactivado minas de tierras raras en Texas y California, con el objetivo ambicioso de reducir en un 40% la dependencia de China para 2030"
La Administración Trump ha intensificado significativamente sus esfuerzos por contrarrestar esta dominación china y reforzar la autonomía estadounidense en el suministro de materiales críticos. Tras su regreso a la presidencia en 2025, ha implementado un programa agresivo de incentivos para reactivar minas de tierras raras en Texas y California, con el objetivo ambicioso de reducir en un 40% la dependencia de China para 2030. Este programa incluye no solo subsidios directos a la producción, sino también inversiones masivas en investigación y desarrollo de tecnologías de procesamiento. La respuesta de Pekín ha sido contundente: nuevas restricciones a la exportación de metales clave y el fortalecimiento de su control sobre las cadenas de suministro globales.

Pulsa sobre el mapa para hacer zoom. Mapa: Cassini España

El mapa muestra las estrategias globales para asegurar el suministro de minerales críticos, destacando los principales exportadores y sus políticas. China lidera el sector, mientras que EE. UU., la UE y Australia buscan reducir su dependencia con reservas estratégicas y acuerdos. También se identifican países con planes de restricción a la exportación, reflejando la creciente competencia por estos recursos clave para la transición energética y tecnológica.
En este contexto de creciente tensión comercial, Groenlandia ha emergido como un territorio estratégico clave. Sus vastas reservas de tierras raras, especialmente en el yacimiento de Kvanefjeld, han desatado una intensa competencia geopolítica. Dinamarca ha bloqueado sistemáticamente los intentos de influencia china en la isla, desde la frustrada compra de la base naval de Grønnedal en 2017 hasta el rechazo a la modernización de aeropuertos por empresas chinas en 2019. La decisión del Gobierno autónomo groenlandés en 2023 de rechazar la explotación de Kvanefjeld, donde Greenland Minerals operaba con participación china, ilustra la complejidad de equilibrar intereses económicos, ambientales y geopolíticos.

El Triángulo del Litio afronta un dilema estructural: pese a su riqueza en recursos, la falta de capacidad tecnológica e infraestructura para el refinado perpetúa una dependencia de los grandes consumidores globales
Más allá del Ártico, América Latina y África han emergido como escenarios cruciales en esta nueva geografía de los materiales críticos. El Triángulo del litio, conformado por Argentina, Bolivia y Chile, concentra más del 55% de las reservas mundiales de este mineral, indispensable para la electrificación del transporte y el almacenamiento energético. Sin embargo, la región afronta un dilema estructural: pese a su riqueza en recursos, la falta de capacidad tecnológica e infraestructura para el refinado perpetúa una dependencia de los grandes consumidores globales. China y la UE compiten agresivamente por asegurar contratos de suministro a largo plazo, anticipándose a una demanda que, según proyecciones de la Agencia Internacional de la Energía, aumentará un 500% para 2030. Esta dinámica reproduce patrones históricos de dependencia, aunque con nuevos actores y tecnologías.


África, por su parte, juega un rol crucial en la producción de cobalto, aunque con un mercado aún más asimétrico. La República Democrática del Congo, que extrae cerca del 70% del cobalto mundial, ejemplifica las contradicciones del actual sistema de materiales críticos. China ha establecido un control casi monopólico sobre el refinado y la comercialización de este mineral estratégico, esencial para las baterías de vehículos eléctricos y otras tecnologías avanzadas. Este dominio se ha construido a través de décadas de inversión en infraestructura y acuerdos comerciales preferenciales. Esta dependencia preocupa a Occidente, pues limita la capacidad de diversificar fuentes de suministro. Además, las condiciones laborales en las minas congoleñas y la falta de regulación han generado controversia, reforzando la necesidad de establecer estándares más sostenibles en la cadena de suministro.

Para la Unión Europea y Estados Unidos, la alta concentración geográfica de estos recursos estratégicos representa múltiples desafíos. La dependencia europea no se limita a China en tierras raras; se extiende a Rusia y Sudáfrica para metales del grupo del platino, fundamentales para tecnologías de energía limpia y aplicaciones industriales avanzadas. La vulnerabilidad de estas cadenas de suministro se hizo evidente entre 2021 y 2023, cuando el precio del litio se sextuplicó debido a disrupciones geopolíticas y cuellos de botella en la producción. Este episodio demostró cómo la volatilidad del mercado puede afectar directamente la viabilidad de la transición energética y la competitividad industrial.

Estados Unidos ha intentado abordar estas vulnerabilidades mediante la Ley de Reducción de la Inflación de 2022, que destina 369.000 millones de dólares a la reindustrialización del sector de materiales críticos. Sin embargo, la reconstrucción de capacidades industriales perdidas durante décadas de deslocalización encuentra con obstáculos significativos: desde la escasez de personal cualificado hasta la necesidad de desarrollar nuevas tecnologías de procesamiento ambientalmente sostenibles. La experiencia estadounidense subraya la complejidad de revertir dependencias estratégicas una vez establecidas.

Este panorama global evidencia que la competencia por materiales críticos ha trascendido el ámbito puramente económico para convertirse en un factor determinante de la geopolítica del siglo XXI. Para la Unión Europea, el desafío es particularmente agudo: debe equilibrar su aspiración de autonomía estratégica con la realidad de un mercado dominado por actores consolidados, mientras garantiza que su transición energética y digital no se vea comprometida por disrupciones en el suministro de materiales esenciales. 

La respuesta europea: Ley de Materias Primas Críticas (CRMA)

Ante la creciente vulnerabilidad en el suministro de materiales estratégicos y las tensiones geopolíticas globales, la Unión Europea ha articulado una respuesta ambiciosa a través de la Ley de Materias Primas Críticas (CRMA) de 2023. Esta legislación marca un punto de inflexión en la política industrial europea, estableciendo por primera vez objetivos cuantitativos vinculantes: alcanzar un 10% de extracción interna de materiales críticos y un 15% proveniente de procesos de reciclaje para 2030. Sin embargo, la CRMA va más allá de simples objetivos numéricos; representa una reconceptualización fundamental de la autonomía estratégica europea en la era de la transición energética y digital.

"La UE ha reconocido que la verdadera vulnerabilidad no radica únicamente en la extracción, sino en la capacidad de transformar estos materiales en componentes de alto valor añadido"
El primer pilar de la estrategia europea se centra en el fortalecimiento de las capacidades internas del bloque. Esto incluye no solo la identificación y desarrollo de yacimientos estratégicos, como el litio en Extremadura o las tierras raras en Suecia, sino también la creación de una infraestructura completa de procesamiento y refinado. La UE ha reconocido que la verdadera vulnerabilidad no radica únicamente en la extracción, sino en la capacidad de transformar estos materiales en componentes de alto valor añadido. Para abordar esta brecha, se han destinado fondos significativos a través del programa Horizonte Europa y el Fondo de Innovación para desarrollar tecnologías de procesamiento avanzadas y ambientalmente sostenibles.


La construcción de alianzas internacionales estratégicas constituye el segundo pilar fundamental. El Partnership on Critical Minerals con Canadá, establecido en 2022, ha emergido como un modelo de colaboración basado en estándares ambientales y sociales elevados. Este acuerdo no solo asegura el acceso a níquel y cobalto, sino que también establece un marco de cooperación en investigación y desarrollo de tecnologías de procesamiento sostenibles. Australia se ha convertido en otro socio crucial, especialmente en el ámbito de las tierras raras, donde proyectos conjuntos buscan desarrollar alternativas a la dominación china en el refinado. En África, los acuerdos con Namibia y la República Democrática del Congo representan un nuevo enfoque que enfatiza el desarrollo de capacidades locales y la implementación de estándares de sostenibilidad.
 

 

Pulsa sobre el mapa para hacer zoom. Mapa: Cassini España

El mapa muestra los principales acuerdos internacionales sobre materias primas críticas como respuesta a la posición dominante de China en este sector. Destaca la cooperación entre países como EE. UU., Australia, Canadá, la UE, Japón y Corea del Sur, que han firmado acuerdos estratégicos desde 2018 para diversificar sus fuentes de suministro. También se reflejan las alianzas de China con América Latina y África, consolidando su control sobre cadenas de valor clave. La distribución de estos pactos evidencia la creciente rivalidad geopolítica en torno al acceso y refinado de minerales estratégicos.

La innovación en economía circular y reciclaje emerge como el tercer pilar estratégico, donde Europa busca establecer un liderazgo global. Los resultados iniciales son prometedores: el proyecto piloto de Renania del Norte-Westfalia ha alcanzado tasas de recuperación del 95% en materiales críticos de baterías usadas, mientras que el VITO en Bélgica ha desarrollado procesos con eficiencia superior al 90% en el reciclaje de metales estratégicos. Estas iniciativas no solo reducen la dependencia de materias primas vírgenes, sino que también posicionan a Europa como líder en tecnologías de reciclaje avanzado, un mercado que se proyecta alcanzará los 25.000 millones de euros en 2030.

"El Global Gateway Initiative trasciende el enfoque tradicional de infraestructura para adoptar una visión integral que incluye transferencia tecnológica, desarrollo de capacidades locales y establecimiento de estándares sostenibles"
El Global Gateway Initiative, con una inversión programada de 300.000 millones de euros, representa el cuarto pilar de la estrategia europea. Este programa trasciende el enfoque tradicional de infraestructura para adoptar una visión integral que incluye transferencia tecnológica, desarrollo de capacidades locales y establecimiento de estándares sostenibles. En América Latina, por ejemplo, la iniciativa apoya el desarrollo de capacidades de refinado en el Triángulo del litio, buscando crear una cadena de valor más equilibrada y sostenible. En África, los proyectos se centran en mejorar las condiciones laborales y ambientales en la extracción de cobalto, promoviendo un modelo más equitativo de colaboración.


Sin embargo, la implementación de la CRMA podría topar con barreras significativas dentro de las fronteras europeas. En España, el proyecto de litio en Extremadura ha generado una fuerte oposición de colectivos ecologistas como Salvemos la Montaña, que alertan sobre los riesgos de contaminación de acuíferos y pérdida de biodiversidad en el Valle de Valdeflores (Cáceres). Este caso refleja el dilema entre la necesidad de asegurar materias primas esenciales y la presión social por preservar el medioambiente.

La efectividad de la estrategia europea dependerá en gran medida de su capacidad para coordinar múltiples niveles de acción y diversos actores. La movilización de inversiones sustanciales, estimadas en más de 100.000 millones de euros hasta 2030, requerirá una combinación de fondos públicos y privados. La coordinación entre Estados miembros, especialmente en áreas como la investigación y desarrollo o la estandarización de procesos, será crucial. Igualmente importante será la capacidad de mantener el apoyo público mediante una comunicación efectiva sobre la importancia estratégica de estos proyectos y su contribución a la sostenibilidad a largo plazo.

España: pilar para la soberanía europea en materiales críticos

España posee un potencial geológico e industrial clave para impulsar la autonomía estratégica de la Unión Europea en materiales críticos. El yacimiento de litio de San José de Valdeflórez, en Extremadura, con reservas superiores a 1,2 millones de toneladas, podría satisfacer hasta el 30% de la demanda europea proyectada para 2030. A esto se suma la construcción de una gigafactoría de baterías en Sagunto (València), con una inversión superior a los 3.000 millones de euros. Este proyecto busca integrar la extracción de materias primas con la producción de componentes tecnológicos avanzados, cerrando el ciclo de valor y reforzando el peso de España en la cadena industrial europea.

Además, regiones con una base industrial consolidada, como Catalunya y el País Vasco, lideran iniciativas innovadoras que refuerzan el compromiso del país con la economía circular y la sostenibilidad. Ejemplos destacados incluyen el Basque Circular Hub, centrado en el reciclaje de baterías de litio, y el Centro Tecnológico de Manresa, especializado en la recuperación de metales raros a partir de residuos electrónicos. Estas iniciativas demuestran cómo España puede reducir su dependencia de las importaciones mediante soluciones tecnológicas de vanguardia.

"Con un enfoque estratégico y coordinado, España está en una posición privilegiada para convertirse en un motor clave de la transición energética y tecnológica de Europa"
En el plano geopolítico, España juega un papel estratégico en la construcción de alianzas internacionales. Su histórica relación con América Latina y sus crecientes vínculos con África, fundamental, la posicionan como un puente natural en las negociaciones internacionales. En el marco de iniciativas europeas como la Global Gateway, España puede actuar como interlocutor para promover acuerdos sostenibles que equilibren el acceso a los recursos con el desarrollo local.


El desafío para España es consolidar estas ventajas mediante infraestructuras de refinado y manufactura que aumenten el valor añadido de los recursos extraídos y garantizar un marco normativo estable y atractivo para la inversión. Con un enfoque estratégico y coordinado, el país está en una posición privilegiada para convertirse en un motor clave de la transición energética y tecnológica de Europa, al tiempo que refuerza su liderazgo en innovación y sostenibilidad.

¿Autonomía o dependencia? La transición europea ante los retos globales

La geopolítica de los materiales críticos ha entrado en una fase decisiva, como ilustra la propuesta ucraniana de intercambiar tierras raras por apoyo militar estadounidense o las pretensiones de la Administración Trump sobre Groenlandia. Esta nueva dinámica se refleja en las declaraciones del asesor de Seguridad Nacional de Trump, Mike Waltz, quien ha explicitado la intención de "recuperar costes" a través de asociaciones centradas en recursos naturales, señalando un cambio fundamental en la aproximación estadounidense a la ayuda internacional. Estos episodios ejemplifican cómo la transición hacia una economía verde y digital está redefiniendo las dinámicas de poder global, planteando desafíos estructurales para la Unión Europea.

"El éxito de la transición ecológica y digital europea dependerá de su capacidad para equilibrar ambiciones industriales con sostenibilidad y cohesión social"
En este sentido, la respuesta europea debe ser multidimensional, combinando la diversificación de alianzas internacionales con el desarrollo de capacidades propias. La ampliación de acuerdos más allá de Canadá y Australia hacia América Latina y África, el fomento de la economía circular y el desarrollo de capacidades de refinado constituyen elementos esenciales de esta estrategia. Paralelamente, la promoción de estándares sociales y ambientales elevados, junto con el fortalecimiento de la resiliencia ante disrupciones globales, resultan cruciales para construir un modelo europeo distintivo.


El éxito de la transición ecológica y digital europea dependerá de su capacidad para equilibrar ambiciones industriales con sostenibilidad y cohesión social. España, con sus recursos naturales y capacidad tecnológica emergente, puede desempeñar un papel central en esta transformación. La UE tiene ahora la oportunidad de desarrollar un nuevo paradigma de autonomía estratégica que combine resiliencia económica con responsabilidad global, estableciendo así un modelo adaptado a los desafíos del siglo XXI.

*Este artículo incluye información del informe sobre stocks estratégicos de materiales críticos del Observatoire de la sécurité des flux et des matières énergétiques, coordinado por IRIS con la colaboración de Enerdata y Cassini, y respaldado por la DGRIS del Ministerio de las Fuerzas Armadas de Francia. Cassini aporta su experiencia en análisis de riesgos geopolíticos y cartografía.
Darío Salinas Palacios
Darío Salinas Palacios
Cofundador de Kartex Risk
Es doctor en Geopolítica (Université Paris 8, Instituto Francés de Geopolítica), cofundador de Kartex Risk y embajador del Pacto Climático de la UE.
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