Martes, 28 de julio de 2026
CARTA ABIERTA

​Ministro Cuerpo: la productividad de la economía es una tarea pendiente

Albert Guivernau, doctor en Economía y director de la Fundación Civismo, analiza en esta 'Carta abierta' el estado de la economía española y argumenta que los buenos "datos macroeconómicos no ayudan a entender cómo está la economía doméstica de los españoles". La principal asignatura pendiente está, en su opinión, en el poder adquisitivo y su relación con la productividad.

Albert Guivernau Albert Guivernau 18 de enero de 2025
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Carlos Cuerpo se reúne con asociaciones de empresarios en una jornada de trabajo en València. | Rober Solsona / Europa Press / ContactoPhoto
Carlos Cuerpo se reúne con asociaciones de empresarios en una jornada de trabajo en València. | Rober Solsona / Europa Press / ContactoPhoto
Estimado Sr. Cuerpo:

La economía de los españoles no va bien. La economía española presenta, según parece, buenas cifras macroeconómicas al cierre de 2024. Los datos del propio Ministerio de Economía afirman que, en 2023, el PIB creció en un 2,5%. Durante el último trimestre de 2024, se incrementó en un 0,8%, sosteniendo una tasa de variación interanual del 3,3%. Se podría afirmar que aumenta su crecimiento. 

En lo que respecta al empleo, parece ser que abrimos 2025 con optimismo. En diciembre de 2024, el total de desempleados en España era de 2.560.718 personas, la cifra más baja desde 2007. Ante estos resultados, desde el ejecutivo, se ha señalado que "la economía de España va como un cohete", o que, ante el estancamiento económico de Alemania y Francia, España se ha convertido en "la locomotora de Europa", como cuarta potencia de la eurozona. Sin embargo, estos datos macroeconómicos no ayudan a entender cómo está la economía doméstica de los españoles. Y esto es lo que verdaderamente importa. La economía española puede presentar algunos buenos datos macro, pero la economía de los españoles parece que no va tan bien.

"La economía española puede presentar algunos buenos datos macro, pero la economía de los españoles parece que no va tan bien"
Las cifras macroeconómicas requieren contextualización. Los datos publicitados no son absolutos, sino relativos, es decir, en lugar de exponer la radiografía de la economía española, se muestran solo tendencias de crecimiento. A finales de 2024, el semanario británico The Economist, situó a España en el podio de las treinta y siete economías de la OCDE. Se aprovechó para hablar de España como "la mejor economía de 2024", por un PIB que crece rápido, un desempleo que se reduce y una inflación que se enfría. Pero, por diversos motivos que ahora trataré de exponer, la población española no se lo cree. No lo ve en su día a día. The Economist hace referencia a que la economía española fue la que más creció en 2024, lo que no implica que sea la mejor. Solo hay que ver qué países siguen a España en esta tabla, estando, por ejemplo, Colombia en el sexto lugar, y Estados Unidos, primera economía del mundo, en la posición número veinte. Por este motivo, es necesario pasar de una perspectiva global a la economía real. En la III Encuesta Funcas de Navidad (2024) solo uno de cada cinco españoles cree que la economía española va bien. 

Sobre el crecimiento del PIB, es pertinente detallar qué elementos explican que haya crecido de una manera tan notable, y ver cómo, ante las principales razones que explican este fenómeno, las cifras macroeconómicas no suponen una mejora de la economía de los españoles. Si partimos de una situación negativa, como que España fue el país de la UE con una mayor caída del PIB y el 5.º con mayor mortalidad en relación con su población durante la covid-19, no son datos tan extraordinarios como se transmiten. Es el país de la UE que partía de una peor situación.

Otra respuesta se encuentra en buena parte en el turismo, que está en máximos históricos. La llegada de turistas extranjeros a España batió un récord en 2024, alcanzando los noventa y cuatro millones en 2024, un 10% más que en 2023. Además, el gasto de los visitantes internacionales creció un 12,7%, a razón mayor que el propio crecimiento del turismo.

"La creación de empleo no significa una mejora de los salarios"
Asimismo, España ha experimentado, en términos absolutos, el mayor incremento de población entre 2023 y 2024 de la UE, con una subida de 525.100 habitantes. Este aumento demográfico se debe sobre todo a la llegada de inmigrantes en edad laboral, lo que, en última instancia, tiene un impacto en las tasas de desempleo. Si incrementa el volumen de población activa, no es sorprendente que bajen las cifras en desempleo. El problema es que los empleos que se crean son en buena medida contratos fijos discontinuos. En abril de 2024, la media de duración de un contrato laboral era de 46,6 días, un 70% menos que en 2006. 

Al mismo tiempo, la creación de empleo no significa una mejora de los salarios. En el ámbito laboral también ha jugado un papel importante el empleo público, que en algunos momentos de 2023 llegó a suponer más del 50% de los nuevos contratos, incrementando el peso del sector público como gran empleador del país. La otra cara de la moneda es el incremento de costes salariales estructurales del sector público, que deberán sufragar todos los españoles a través de sus impuestos.

El hecho evidente es que un ciudadano español, hoy en día, tiene poco poder adquisitivo. Desde 2018, la inflación ha subido un 20%. Solo por el efecto precios, somos un 20% más pobres. El PIB es un buen indiciador, pero hay algo que no refleja: el bienestar de los ciudadanos. Por eso resulta más explicativo de la economía real de los españoles atender el PIB per cápita, que son 33.100€, situándose por debajo de la media de la UE de los veintisiete (37.600€). España sigue manteniendo el 89% del poder adquisitivo que de media tienen los países de la UE. Ha aumentado el PIB, pero en tanto que ha incrementado la población, el crecimiento no se reparte entre los españoles, que ven cómo su poder adquisitivo seguirá cayendo mientras los salarios no suban más de lo que lo hacen los precios. Esta es una realidad todavía más cruda para los jóvenes, con un dificilísimo acceso a la vivienda, con escasez de oferta y precios elevados. Además, España lidera el desempleo juvenil en la OCDE, con cifras que en ocasiones alcanzan el 50%.

"La productividad es el problema fundamental del que pende la economía española y que es necesario abordar para la mejora de la economía de los españoles"
Con todo, el gran problema de España radica en la baja productividad. Este es un factor menos visible que el desempleo o el PIB, de ahí la diferencia entre las cifras macroeconómicas que presenta la economía de España, y la percepción de los españoles sobre su economía. Según el último informe de la OIT, la productividad en España se encuentra un 20% por debajo de la media de los países avanzados. A su vez, de acuerdo con un reciente informe de la Fundación BBVA, España lidera la caída de productividad en el periodo de 2000 a 2022, siendo del —7,3%, frente a un incremento del 15,5% en Estados Unidos para el mismo periodo—. Este es el problema fundamental del que pende la economía española, y que es necesario abordar para que los éxitos de la economía de España vayan a la par de una mejora de la economía de los españoles. 

Con baja productividad y altos niveles de desempleo resulta difícil ver (o exigir) incrementos salariales que permitan un mayor poder adquisitivo, más cuando se están incrementando otros costes de producción por el propio efecto inflación. Conviene recordar que una reducción de inflación no es una reducción de precios. Los precios siguen creciendo (y los españoles perdiendo poder adquisitivo), solo que ahora los precios pueden crecer más lentamente; pero crecer, crecen.

Lamento que el panorama descrito no sea el más alentador, pero creo que el sentimiento que se pueda desprender de esta lectura es compartido, en su día a día, por millones de trabajadores de nuestro país.
Albert Guivernau
Albert Guivernau
Director general de la Fundación Civismo
Participación