Los datos del CIS catalán evidencian el final del procés
La Catalunya de 2024 es muy diferente a la de los años del procés. Para Mario Ríos, analista político y profesor de la Universitat de Girona, el último barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de otoño de 2024 evidencia cómo el país ha atravesado profundos cambios políticos, sociales y culturales, consolidando un escenario completamente renovado.
Salvador Illa en el congreso de UGT. | Lorena Sopêna / Europa Press / ContactoPhoto
La Catalunya de 2024 no tiene nada que ver con la de los años del procés. El país ha experimentado una serie de cambios políticos, sociales y culturales que asientan un escenario diferente al que tuvimos desde mediado de la década de los 2010 hasta la pandemia. Estos cambios, que ya fueron anunciados por el resultado electoral de este mayo, son los que consolidan el nuevo barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió, el correspondiente a otoño de 2024.
"Los tiempos de la confrontación en Catalunya se acabaron"
En lo electoral, que siempre ocupa los principales titulares de prensa, el estudio muestra una estabilidad respecto a los resultados del 12M. Con la sola excepción: el crecimiento de Aliança Catalana a costa de Junts, con un PSC liderando y con los de Puigdemont siendo la segunda fuerza mientras que el resto de los espacios electorales se mantienen más o menos igual, incluso ERC o los Comunes después de haberle dado apoyo en la investidura. Lo interesante del barómetro, sin embargo, es la panorámica general y detallada de la sociedad catalana que ofrece tres meses después de la investidura del Gobierno de Illa y qué lectura política podemos hacer de los datos existentes.
Lo primero que podemos decir es que se confirma el gran cambio que se ha producido con respecto a la coyuntura política anterior. La llegada del nuevo Gobierno no ha hecho más que consolidar el giro socioeconómico de la sociedad catalana, que poco a poco va dejando atrás el eje territorial como prioridad política y empieza a fijar nuevos temas y ámbitos de preocupación.
"La nueva fijación de los catalanes y catalanas es la vivienda: un 20% lo cita como el principal problema de Catalunya"
La nueva fijación de los catalanes y catalanas es la vivienda: un 20% lo cita como el principal problema de Catalunya. También es el principal problema de todos los electorados, a excepción de los de Vox y la Aliança Catalana que es la inmigración. Este problema también se sitúa a bastante distancia del resto: la insatisfacción política (13%), la inseguridad y la sanidad (8%), o el paro, la economía y la inmigración (7%) son los principales problemas de Catalunya. Las relaciones Catalunya-Estado han caído hasta el 5%.
Las prioridades políticas que debe tener al nuevo Gobierno, según los encuestados, son puramente materiales: reducir la desigualdad socioeconómica (43%) e impulsar el crecimiento económico (23%). Ambas se sitúan muy por encima de la seguridad pública (15%), el cambio climático y la sequía (10%) y el conflicto territorial (7%).
El cambio en los problemas y en las prioridades políticas va de la mano de la evolución de indicadores propios del conflicto territorial, que van a la baja de nuevo, llegando a mínimos históricos en los últimos quince años. La preferencia por un estado independiente cae hasta el 30%, recordemos que llegó a alcanzar casi a cinco de cada diez encuestados, y el no a la independencia está en su valor más alto histórico, con un 54% de los encuestados.
Unos datos que van en consonancia con que la mayoría de los catalanes y catalanas prefieren priorizar el diálogo y la negociación en la defensa de los intereses de Catalunya a ejercer la máxima presión, generando tensión y confrontación: 85% vs. 51%. Los tiempos de la confrontación en Catalunya se acabaron.
Los catalanes y las catalanas quieren estabilidad política y así lo muestra la mejora por primera vez en los últimos diez años del indicador de la situación política en Catalunya: pese a que sigue siendo mayoritariamente negativa la valoración, en este barómetro uno de cada cinco afirma que es buena o muy buena subiendo ocho puntos desde julio al mismo tiempo que las negativas pasan del 75% al 62%.
Esta apuesta por lo socioeconómico y por la estabilidad política que se está produciendo en la sociedad catalana lo encarnan la figura de Illa y del nuevo Gobierno de Catalunya. Es interesante analizar los datos del nuevo president de la Generalitat y de su ejecutivo. Salvador Illa es preferido como president por prácticamente dos de cada diez catalanes, en un contexto en el que la mayoría se inclina por ninguna opción, mostrando el marco antipolítico que impera también en Catalunya.
Illa, además, tiene la nota más alta entre los diferentes líderes políticos valorados con un 4,9, pero es aprobado por los electorados socialista, republicano, común y del PP, y es el líder político con un índice de aprobación más alto (60%) y con la menor tasa de rechazo (solo un 9% de los catalanes lo valoran con un 0 en la escala).
Estos buenos indicadores del president también se hacen extensivos al nuevo Gobierno. El ejecutivo de Illa obtiene la nota más alta desde 2013, con un 4,7 sobre 10 en valoración (igual que la nota de junio del 2017). Lo aprueban los votantes socialistas (5,9), pero también los votantes de los Comunes (5,6) y de ERC (5,4). Incluso los votantes del PP se quedan cerca del aprobado con un 4,8 sobre 10.
"El ejecutivo de Illa obtiene la nota más alta desde 2013, con un 4,7 sobre 10 en valoración"
De hecho, si salimos de la media como indicador, vemos como el grado de aprobación (% de encuestados/as que lo valoran por encima del 5) es del 82% entre los Comunes, del 79% entre los socialistas, del 73% entre los republicanos y tanto entre los votantes del PP como entre los de Junts más de seis de cada diez lo valoran positivamente. Los recelos hacia el ejecutivo de Illa están en la extrema derecha y en la CUP. Las cifras de apoyo son muy altas y muestran una transversalidad ideológica importante en el apoyo al nuevo ejecutivo.
El PSC es el partido que más adhesiones concita cuando hablamos de afrontar los diferentes problemas y retos que tiene Catalunya. Entre aquellos que escogen un partido capacitado —la primera opción en todas categorías es ningún partido— para resolver determinadas materias políticas como impulsar el crecimiento económico, mantener el orden y la seguridad, reducir la pobreza y las desigualdades sociales o tratar las relaciones entre Catalunya y el Estado, el PSC es siempre la primera formación que se menciona en los cuatro ámbitos.
Este análisis de los principales datos de la encuesta nos muestra cómo la conformación del Govern de Illa consolida la nueva fase política en la que Catalunya entró después de las elecciones del 12M y encarna el estado de ánimo en el que se encuentra la ciudadanía catalana. En esta nueva fase política, los catalanes y las catalanas han decidido confiar en el nuevo president y en su ejecutivo. Ambos son vistos como las opciones más capacitadas para hacer frente a los problemas del país que durante los años del procés se dejaron al margen. Incluso para la gestión del conflicto territorial, muy por encima de los partidos independentistas, que son percibidos como las opciones que fracasaron en este cometido, convirtiendo a Illa y al PSC en los más competitivos en este eje.
La gran victoria de Illa ha sido, por lo tanto, encarnar el cambio en Catalunya y convertirse en un factor de estabilidad socioeconómica y territorial en unos momentos convulsos a nivel global y en un país dividido en el que las expectativas frustradas a diferentes niveles quebraron las mayorías independentistas e hicieron que un número alto de votantes de este bloque decidiesen quedarse en casa o darle apoyo a Illa para forzar un cambio de rumbo en el país. Es esto lo que explica lo extenso de la coalición social, que va más allá de los votantes del PSC y obtiene el apoyo de los socios de investidura, pero incluso de opciones más distantes ideológicamente como son el PP y Junts. De momento, el Gobierno catalán y la figura del president encarnan un bloque central de la sociedad catalana que quiere soluciones a los problemas existentes. Catalunya vive su momento Illa.
Sin embargo, no podemos obviar la realidad. El éxito de Illa en ese cometido dependerá de factores internos y externos. A nivel interno, no solo de la conformación de mayorías parlamentarias sólidas, un anhelo de la sociedad catalana como muestra la encuesta, sino en atajar los problemas sociales y económicos que más preocupan a los catalanes y catalanas, en especial vivienda: una problemática que movilizó el pasado sábado veintitrés de noviembre a más de 100.000 personas en Barcelona reclamando una bajada en los precios de los alquileres. Problemas que, si no encuentran una solución, incrementarán la ola de antipolítica que vivimos también en Catalunya y alterarán el terreno de juego político con opciones ultras como Vox y Aliança Catalana al acecho y dispuestas a aprovechar los malestares sociales existentes para reforzar sus discursos de odio.
A nivel externo, también dependerá de si sigue existiendo complicidad con el Gobierno del Estado y para eso es fundamental que Sánchez siga dirigiéndolo. Una cuestión que los catalanes y las catalanas tienen clara: Sánchez en Catalunya es el líder político más valorado y el preferido como presidente del Gobierno por 3 de cada 10 encuestados y encuestados, siendo su apoyo y su valoración alta entre los votantes socialistas, comunes, republicanos y de Junts.
"Solo un 3% de la ciudadanía catalana prefiere a Feijóo como presidente del Gobierno"
Una adhesión que contrasta con el rechazo más absoluto a Feijóo con solo un 3% de la ciudadanía catalana prefiriéndolo como presidente del Gobierno. Estos números confirman que Catalunya, en la conformación de mayorías plurales en el Congreso, tiene claro cuál es su preferencia. Algunos harían bien en apuntarlo y en olvidar tentaciones que no son compartidas por su electorado en una legislatura que está siendo compleja a la hora de llegar a acuerdos.
Mario Ríos Fernández
Analista político y profesor de la Universitat de Girona
Politólogo y analista político experto en comportamiento electoral. Máster en Análisis Político y Asesoría Institucional.