Hace menos de dos décadas, la pobreza infantil en España “era un tema invisible”. Gracias a la “gran labor” de las entidades sociales y también al “liderazgo” de Europa, ahora “el apoyo a la política de lucha contra la pobreza infantil es muy alto entre la población”. Así lo aseguró Pau Marí-Klose, profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza, en la segunda sesión del ciclo Una sociedad de oportunidades, organizada este miércoles, 29 de mayo, por Agenda Pública con la colaboración de la Fundación “la Caixa”.
El anteriormente alto comisionado del Gobierno para la Lucha contra la Pobreza Infantil incidió en que hoy “todo el mundo está cobrando conciencia” del problema desde “diferentes perspectivas” y remarcó que “las calibraciones que se han hecho en Reino Unido, en Estados Unidos o en España son muy parecidas”, al hablar de “un coste de un 5% del PIB anual” que “tiene que ver fundamentalmente con oportunidades perdidas”.
“Luchar contra la pobreza infantil es luchar por un derecho, es luchar contra una injusticia e incluso contra experiencias de malestar en un determinado momento, pero es, ante todo, una política para asentar la igualdad de oportunidades”, aseveró.
Políticas con perspectiva de infancia
En su ponencia —que enmarcó el posterior coloquio entre cerca de 40 representantes de ONG de infancia, la Administración y la universidad—, Marí-Klose señaló que este cambio de mentalidad también ha tenido una “traducción institucional”, primero con la creación del Alto Comisionado para la Lucha contra la Pobreza Infantil y ahora con Ministerio de Juventud e Infancia. Además, ha traído “una batería importante de políticas”, algunas no específicamente para la infancia, pero que incorporan “la perspectiva infantil”.
Entre las medidas directamente relacionadas con la infancia, el experto citó la “mejora de las prestaciones por hijo a cargo”, las “mejoras en la financiación de la escuela infantil de 0 a 3 años” o las “políticas para eximir de copagos farmacéuticos a determinados colectivos”. Y también puso sobre la mesa otras que trascienden “la dimensión de condiciones materiales de la infancia”, si bien tienen un impacto positivo en los menores más vulnerables, como la “lucha contra la segregación escolar”, los “programas de acompañamiento PROA para estudiantes en situación de dificultad de aprendizaje” o el Plan Estratégico de Lucha contra la Obesidad.
El IMV, “un paso adelante extraordinario”
Igual que en en su último artículo, el ex alto comisionado para la Lucha contra la Pobreza Infantil reivindicó el ingreso mínimo vital (IMV) como “un paso adelante extraordinario” y, aunque “tiene lagunas y cosas que funcionan todavía mal”, pidió paciencia para tener “buenos datos” y valorar su impacto real. “Yo no soy partidario de cambiar modelos de un día para otro, sin darles cierto recorrido”, abundó.
Asimismo, antes de cerrar su intervención, Marí-Klose, insistió en que, “cuando luchamos contra la pobreza infantil no luchamos estrictamente contra el riesgo de pobreza infantil”, es decir, “no luchamos contra una tasa”, sino que “luchamos contra un fenómeno que tiene muchas dimensiones y para reducir carencias en hogares que no se pueden permitir determinados bienes o el acceso a determinados servicios”.
A su juicio, “cuando luchamos contra la pobreza infantil ofreciendo acceso a esos bienes y servicios básicos estrictamente no reducimos la tasa de riesgo de pobreza infantil”, pero “la vida de los niños vulnerables es mucho mejor”. “No hay que luchar contra la pobreza infantil solo con transferencias monetarias, sino abaratando costes de crianza y proporcionando servicios”, sostuvo.
“En España tenemos una muy saludable distribución entre prestaciones económicas y servicios que no debemos desequilibrar. [...] Incrementemos considerablemente o, por lo menos, a niveles medios de Europa, tanto las transferencias económicas como los servicios”, concluyó, al tiempo que abogó por centrarse en quienes menos recursos tienen.
Educación para dar oportunidades
Al lado de Marí-Klose, Jordi Longás, director científico de CaixaProinfancia y profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona, puso el foco en “la sospechosa simetría entre los resultados de pobreza infantil y los resultados académicos, en pruebas PISA y en promoción y abandono escolar”. Para él, “la única manera de que la infancia y la adolescencia lleguen a la juventud con oportunidades es la formación” y esto es lo que “realmente puede romper la dimensión intergeneracional de la pobreza”. Por ello, lamentó que “no hay política educativa que haya resistido más de cinco años”
Al ser “un fenómeno multidimensional” —agregó—, la pobreza infantil requiere “un abordaje de tipo sistémico” desde la política pública. “Estamos teniendo, no solo nosotros, sino en todo el mundo, una gran crisis en renovar los modelos de la política pública desde una perspectiva epistémica más avanzada. Seguimos agregando medidas, sumando posiciones, a un sistema que, de por sí, lo que hace es expulsar a las periferias a las personas más vulnerables. Deberíamos plantear un modelo de mayor corresponsabilidad”, zanjó.
Después de las intervenciones de Marí-Klose y Longás, la presentadora del encuentro y directora general de Talento para el Futuro, Elsa Arnaiz, dio paso a las preguntas y reflexiones de los asistentes. “Que se conozca esta realidad. [...] Tomemos de verdad medidas contra la pobreza infantil y no disfrazadas de infancia en general”, reclamó Ernesto Gasco, que también fue alto comisionado para la Lucha contra la Pobreza Infantil y ahora es presidente del Hipódromo de la Zarzuela.
Con estos encuentros, en expresión del director de Agenda Pública, Marc López Plana, se ponen en el centro del debate público “temas que no están suficientemente en la agenda”. Tras la primera sesión del ciclo sobre innovación social y esta segunda dedicada a la pobreza infantil, la tercera tendrá lugar el 11 de junio y abordará las migraciones como oportunidad.
“Son temas importantes y el que nos toca hoy es uno de los que nos identifica desde hace años. [...] Cuando hablamos de sociedad de oportunidades este es, seguramente, el que más relacionado está con el futuro”, dijo Marc Simón, subdirector general de la Fundación “la Caixa”. La entidad también estuvo representada por Montse Buisán, directora corporativa de Programas Sociales, e Isabel Fuentes, directora del CaixaForum Madrid.