-
+

“El tercer sector juega el rol principal en buscar soluciones innovadoras a problemas sociales y ponerlas en funcionamiento”

Agenda Pública

9 de Mayo de 2024, 16:26

“La colaboración de las instituciones y la sociedad civil es, seguramente, la que puede generar mejores políticas públicas”. Así lo aseguró el director de Agenda Pública, Marc López Plana, este miércoles, 8 de mayo, al presentar el ciclo Una sociedad de oportunidades, organizado con la colaboración de la Fundación “la Caixa”.
 
Con este convencimiento, la primera sesión reunió en el CaixaForum Madrid a una treintena de representantes de ONG y fundaciones, de la administración y de la academia para hablar de innovación social en España. “El tercer sector juega el rol principal en buscar soluciones innovadoras y en ponerlas en funcionamiento, en hacer de bróker de la innovación social, porque todos los demás tienen que participar, pero tiene que haber alguien que la mueva”, subrayó el codirector de SIC4Change Borja Monreal.
 

En su intervención —que encuadró el posterior coloquio—, el especialista en políticas públicas detalló que la innovación social “surge para ponerle un apellido a la innovación”, debido a que “la innovación y la tecnología no son neutras”, y porque “la innovación estaba dejando de ser social” y tenía que tener “un impacto social”. “El consenso académico dice que la innovación social es cualquier proceso de innovación para dar una solución a un problema social persistente”, sintetizó.

Igual que
en su artículo previo publicado en Agenda Pública, Monreal pidió “ser estrictos con la innovación social” y recordó que “no es innovación social si no genera justicia social”. Según desgranó, también “tiene que tener un enfoque sistémico” e “intentar alterar las estructuras que soportan cualquier problema social”, pues no se trata de buscar “una solución fácil a un problema”, sino de activar “palancas que te acerquen hacia una determinada dirección”. 


Asimismo, agregó, es clave “buscar colaboraciones radicales” y “poner a quienes sufren los problemas en la mesa”. “La participación no es juntar a la gente y darles un bocata, que es lo que hacemos normalmente para hacer a la gente participar, sino ceder espacios de toma de decisiones”, aseveró.

En este punto, el responsable de SIC4Change lanzó la pregunta de “quién hace la innovación social”. Como lamentó, “las empresas no entran generalmente” en estos procesos porque “surgen especialmente en ámbitos donde el mercado no ha encontrado una respuesta”. Mientras, “las administraciones públicas son lentas” y “están muy centradas en la ejecución”, al tiempo que “la academia está siempre demasiado lejos”. Por todo ello, abundó, el tercer sector ha de jugar un papel fundamental.
 

Tiempo, confianza y capacidad de admitir los errores

A la hora de intentar que esto suceda y prospere la innovación social, a juicio de Monreal, en primer lugar se requiere tiempo. “Creemos que vamos a encontrar una solución muy rápido, pero tardamos mucho tiempo. Mi comprobación es que, en menos de cinco años, no pasa nada y que los impactos se empiezan a generar a partir de los 10 años”, explicó.

En segundo lugar, continuó, hacen falta “capacidades diversas”. Entre estas, “capacidades tecnológicas, capacidades de medición y evaluación —que son absolutamente inexistentes en la mayoría de las organizaciones del tercer sector por su coste—, capacidades de diseño, o capacidades vinculadas a la intervención como antropología, trabajo social...”.

En tercer lugar, el experto remarcó que “los procesos de información social requieren la generación de un capital social brutal entre los actores que conforman un determinado ecosistema”, es decir, es necesario que haya confianza y que esta “se active y se gestione de una manera activa”. Y, en cuarto lugar, en un proceso de aprendizaje así “tiene que haber capacidad de admitir los errores”.

El problema del corto plazo

La realidad, sin embargo, es que todo el sector está “apremiado por conseguir resultados en el corto plazo” y Monreal incluso denunció que “la inmensa mayoría de las fundaciones, las administraciones públicas… financian al corto plazo”. “Además, financian vinculados a resultados, cuando los procesos de innovación social, como todos los procesos de innovación e incluso de investigación o de ciencia, en realidad no generan resultados en el corto plazo”.

En esta línea, apeló a eliminar el concepto de la convocatoria “como mecanismo competitivo para acceder a fondos y para elegir proyectos”. Eso no quiere decir “que no se hagan llamadas”, pero estas deben funcionar como “un filtro, de poco esfuerzo para las organizaciones, para intentar entender si esas capacidades y las propuestas tienen sentido”. Y en paralelo, “el ecosistema necesita financiación abierta de fondos operacionales, de fondos no restringidos”.

Al final, en expresión del codirector de SIC4Change, si todo encaja se generarán modelos, pero el problema volverá a ser que los modelos los tienen que adaptar las administraciones públicas porque, “en la mayoría de los casos, los problemas que estamos intentando aplacar son problemas que son de competencia de los estados".
 

“La adaptación continua es innovación”

Al lado de Monreal, el coloquio lo abrió Carlos Fernández Cárcoba, gestor del programa CaixaProinfancia, que promueve el desarrollo social y educativo de la infancia y adolescencia y las familias. Como destacó, ahora cuenta con más de 70 millones de euros de presupuesto, repartidos entre más de 400 entidades sociales que ofrecen las ayudas y los servicios, y así se llega a atender a más de 35.000 familias de toda España y a más de 65.000 menores. Para él, siempre hay que “ir viendo los resultados”, detectando que “a veces cambia el entorno” o que “esto no está funcionando”, porque “la adaptación continua es innovación”.
 
 
Tal y como había valorado el director corporativo de Comunicación de la Fundación “la Caixa”, Jesús Arroyo, en el saludo del encuentro, este programa enlaza con la misión de la fundación, que quiere construir “una sociedad mejor que permita tener más oportunidades, especialmente a quienes más lo necesitan”, y que cuenta con un presupuesto de más de 600 millones de euros. “Este trabajo lo desarrollamos en colaboración con centenares, miles, de entidades sociales, fundaciones, administraciones públicas, escuelas, centros de investigación, museos, etc. sin los cuales no seríamos nada”, afirmó.
 

Tras esta primera sesión del ciclo Una sociedad de oportunidades sobre innovación social, habrá otros dos encuentros que estarán dedicados a la pobreza infantil en España, el 29 de mayo, y a las migraciones como oportunidad, el 11 de junio.
¿Qué te ha parecido el artículo?
Participación