El Gobierno ha acordado que, en caso de prosperar la OPA del BBVA al Sabadell, ambas entidades no puedan fusionarse al menos durante tres años para proteger el "interés general". A juicio del periodista económico Bernardo de Miguel, "la condición anunciada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, aboca al BBVA a arrojar la toalla", sobre todo "en un escenario económico tan volátil como el actual".