La Comisión Europea lleva años alertando de que la contratación pública en España sufre un mal estructural. Bernardo de Miguel, corresponsal en Bruselas, analiza cómo la contratación pública en España, que mueve más de 100.000 millones de euros anuales, está gravemente expuesta a prácticas corruptas. Casos como el de Koldo García, con implicaciones para José Luis Ábalos y Santos Cerdán, reflejan un patrón recurrente: la manipulación de concursos públicos para favorecer a empresas dispuestas a pagar sobornos, con la complicidad de intermediarios políticos o administrativos.