Martes, 28 de julio de 2026
PARTIDO POPULAR

Moción de censura: hoy precipitada, mañana imprescindible

El exdiputado del PP catalán Joan López Alegre reivindica la necesidad de presentar una moción de censura por parte de Alberto Núñez Feijóo, pese a los riesgos que podría tener en el corto plazo: "la opinión pública espera de sus líderes coraje", señala.

Joan López Alegre Joan López Alegre 16 de junio de 2025
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Feijóo y Moreno protagonizan un acto este domingo en Málaga.  | Álex Zea / Europa Press / ContactoPhoto
Feijóo y Moreno protagonizan un acto este domingo en Málaga. | Álex Zea / Europa Press / ContactoPhoto
Seis mociones de censura se han presentado desde 1977. Todos los presidentes, excepto Aznar y Zapatero, han sido objeto de censuras, aunque solo una de ellas ha triunfado, la que encumbro al actual presidente. De las seis mociones presentadas, dos las ha firmado el PSOE; dos, Vox; una, Podemos, y una, Alianza Popular (el antecesor del PP). 

"El PP no es un partido abonado al riesgo estratégico"
El dato es más que histórico, así que a no ser que en los próximos días o semanas tengamos más revelaciones sobre la corrupción y prácticas delincuenciales que atenazan al presidente del Gobierno y su entorno difícilmente veremos a los diputados del PP pasando por el registro de la Cámara Baja para registrar una moción de censura. 


El entorno mediático presidencial ha intentado desviar la atención sobre la corrupción y las sospechas de hasta qué punto Pedro Sánchez tenía conocimiento de lo que sucedía a su alrededor, lanzando a todas sus terminales a retar a Feijóo a presentar una moción de censura. El intento es legítimo: intentar cambiar el foco del debate y traspasar el problema al PP


"Si el escándalo sigue creciendo, aunque hoy ya sea de dimensiones inconmensurables, el líder del PP no tendrá más remedio que presentar una moción de censura"
Hay frases como "ver pasar el féretro por la puerta de tu casa" o "coger palomitas para disfrutar del espectáculo" que en este caso debería tener Feijóo muy presentes. Si el escándalo sigue creciendo, aunque hoy ya sea de dimensiones inconmensurables, el líder del PP no tendrá más remedio que presentar una moción de censura, pero hoy en día la presentación de la misma sería un error mayúsculo.


Presentar una moción de censura forzaría a los socios a cerrar filas con Sánchez. Suele decirse que los aliados de Sánchez tienen al presidente arrodillado, pero la realidad es la contraria, ni Junts, ni Bildu, ni ERC, ni mucho menos el PNV, este último si no quiere perder la Lehendakaritza, pueden votar una moción de Feijóo contra Sánchez como si hicieron a favor de Sánchez contra Rajoy hace ahora siete años. Sánchez es quien los sostiene, les da poder y prebendas, sin Sánchez en la Moncloa ni Otegui ni Puigdemont ni Junqueras ni Baldoví son nadie, dado que no ninguno de ellos gobierna en sus comunidades. 


Además, si Feijóo presenta una moción de censura para ganarla, deberá contar con el apoyo de Junts y eso rompería su partido por dentro. Ni Díaz Ayuso ni el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, tolerarían cambiar el rehén de Puigdemont de Sánchez a Feijóo. El discurso del PP solo puede ser el de que España necesita un Gobierno que no decida lo que hace en un cuarto oscuro de Ginebra con un mediador salvadoreño de por medio. En definitiva, una moción de censura negociada y apoyada por Junts daría alas a VOX y sumiría al PP en una crisis interna a las puertas de su congreso nacional a celebrar a primeros de julio.       


Presentar una moción permitiría a Sánchez recuperar el discurso de la unión indisociable entre VOX y el PP que tan buen resultado le dio en las precipitadas elecciones generales de verano de 2023. Es más, el argumento de la izquierda y el independentismo sería doble y siempre ganador. Por un lado, acusarían a Feijóo de estar unido a VOX por un cordón umbilical, pero a la vez, dado que VOX hace grandes esfuerzos por separarse del PP y ataca por igual al PSOE como a los Populares, acusarían a Feijóo de no ser capaz ni de lograr el apoyo de Abascal. 


La opinión pública espera de sus líderes coraje, ese fue uno de los lemas con los que Chirac se enfrentó a Mitterrand, y quizás por eso la sociedad española castigo a Feijóo en una medida limitada, pero suficiente, como cerrarle las puertas de la Moncloa cuando no acudió al segundo debate electoral en 2023, pero el momento de plantear una batalla dialéctica y de opinión de dimensiones de audiencia equivalentes a una final de Champions, como es una moción de censura, debe ser cuando tu adversario este casi KO y todos sabemos que aunque el Manual de resistencia de Sánchez esté llegando a sus últimas páginas al presidente siempre le queda algún truco imprevisible para dar un nuevo giro de guion.  


"Feijóo hará bien en dejar que crezca la protesta interna en el PSOE para así ganar argumentos"
Es cierto que Felipe González presento una moción de censura, que perdió, pero que le fue útil para luego ganar con 202 diputados en 1982, pero es la excepción histórica junto a la de Sánchez, que quizás ni el mismo pensaba ganar cuando la presentó.  


El hasta ahora bastante cohesionado, entorno al poder, Partido Socialista empieza a tener voces críticas más allá del habitual García-Page. Feijóo hará bien en dejar que crezca la protesta interna para así ganar argumentos, el tiempo hará que, a medida que haya nuevas informaciones sobre la trama de corrupción orquestada desde los despachos nobles de Ferraz, Sánchez se siga desangrando, políticamente hablando. Desde la misma izquierda son Felipe González, Madina y todos aquellos que busquen desmarcarse antes del naufragio, los que pueden ayudar a Feijóo a tener el camino expedito hacia la Moncloa sin tener que pasar por la Carrera de San Jerónimo vía moción de censura. 
Joan López Alegre
Joan López Alegre
Analista político
Es un político, analista y escritor español. Fue diputado en el Parlamento de Catalunya durante su VII legislatura como miembro del Partido Popular, destacando su labor junto a figuras como Josep Piqué y Alejo Vidal-Quadras, con quien también trabajó en el Parlamento Europeo. Durante el procés, ganó notoriedad como el 'català tranquil' por sus intervenciones en los principales medios de comunicación. En la actualidad, es un destacado analista en temas de política catalana.
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