Martes, 28 de julio de 2026
LA BRÚJULA EUROPEA DE LÓPEZ PLANA

"Me lo pide Berlín": la peligrosa estrategia de algunos socialistas en Bruselas

Un llamada telefónica de Berlín, quejas de los eurodiputados socialdemócratas alemanes y la delegación española tomando nota. En la entrega de esta semana de La 'Brújula europea de López Plana', la columna semanal del editor y director de 'Agenda Pública', el análisis destapa las grietas del grupo socialista (S&D) tras salvar la inmunidad de una eurodiputada de la CDU. Rompiendo las normas no escritas del grupo, los socialdemócratas asumen un costoso sacrificio para intentar amarrar al PPE de Manfred Weber al cordón sanitario, un juego estratégico que, como advierte López Plana, corre el riesgo de alimentar el discurso de la derecha radical.

Marc López Plana Marc López Plana 25 de mayo de 2026
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Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. | Parlamento Europeo
Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo. | Parlamento Europeo
El pasado lunes, en Estrasburgo, se vivió un ambiente tenso en la reunión del Grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D), especialmente entre los miembros de la delegación alemana, la tercera más numerosa del grupo después de la española.

El detonante fue el suplicatorio para levantar la inmunidad parlamentaria a una eurodiputada alemana de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el principal partido de la coalición de Gobierno alemana y buque insignia del Partido Popular Europeo (PPE). Un detalle importante: la norma no escrita del grupo suele ser votar a favor de los levantamientos de inmunidad.


"La reunión se tensó cuando René Repasi, líder de los socialdemócratas alemanes (SPD) en Bruselas, defendió votar "no" a la retirada de la inmunidad y salvar a la diputada conservadora"
Lo que se discutía en la reunión del S&D era si debía corregirse lo ya votado en la Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI). En esa comisión ya se había votado en contra del levantamiento de la inmunidad de la eurodiputada de la CDU. Ahí comenzó la discusión interna, protagonizada por la delegación alemana contra su propio líder, René Repasi, presidente de la Comisión JURI e impulsor del voto contrario al levantamiento de la inmunidad. 
La reunión se tensó aún más cuando Repasi, líder de los socialdemócratas alemanes (SPD) en Bruselas, defendió la posición: el S&D votaría "no" a la retirada de la inmunidad y, por tanto, salvaría a la diputada conservadora.

El mensajero de la Cancillería

Ver a Repasi en el papel de salvador de la CDU fue difícil de digerir para muchos. Se trata de un doctor en Derecho, catedrático y portavoz del grupo en la Comisión de Asuntos Jurídicos.

Varios eurodiputados socialdemócratas alemanes se levantaron contra la decisión. La protección de una rival directa era, para ellos, un insulto a sus bases electorales. ¿Cómo explicar en sus distritos que habían votado para proteger a los conservadores?

"La dirección federal de la CDU había descolgado el teléfono para pedir el favor directamente a la cúpula del SPD"
Fue entonces cuando Repasi tuvo que verbalizar el verdadero motivo. El argumento definitivo procedía de un mensaje llegado desde Berlín. La dirección federal de la CDU había descolgado el teléfono para pedir el favor directamente a la cúpula del SPD. En el frágil tablero político alemán —donde la estabilidad de las alianzas territoriales y la gobernabilidad federal obligan a socialdemócratas y democristianos a mantener un pacto tácito de no agresión frente al avance de los extremos— la reciprocidad es una moneda de enorme valor. Y Repasi ejecutó la orden.


La delegación española mantuvo un perfil bajo en público, aunque bastante más crítico en los pasillos. Un perfil bajo en público porque en el Parlamento Europeo se sabe que un favor concedido a la delegación alemana es una factura que se guarda en un cajón y se cobra más adelante, con intereses, cuando Madrid necesite blindaje en debates sensibles de política nacional o apoyo financiero para las prioridades del sur de Europa. Pero por otro, fueron muchos los sorprendidos por la incapacidad de Repasi para disciplinar a su propia delegación y llegar a la reunión del grupo con el asunto cerrado.

La trampa estratégica: el abrazo del oso al PPE

Sin embargo, reducir el episodio a un simple debate interno sería ignorar la verdadera tectónica de placas que atraviesa al grupo S&D en el Parlamento Europeo. Fuentes socialdemócratas explican el movimiento de Repasi desde una lógica mucho más amplia y, a su juicio, vital para preservar el cordón sanitario europeo: la necesidad imperiosa de mantener puentes de confianza con el PPE de Manfred Weber.

En un Parlamento Europeo donde la derecha radical —ECR y Patriotas por Europa— ha ganado influencia legislativa desde las últimas elecciones europeas, la obsesión del S&D es evitar que el PPE consume un giro estructural hacia su derecha. Salvar a la diputada de la CDU era, en el fondo, una ofrenda de paz y un mensaje que el S&D pretendió enviar a los populares.


El problema es que esta estrategia de apaciguamiento coloca a los socialdemócratas en la posición de "rehén responsable". Al asumir voluntariamente el coste político y ético de proteger a una rival para cortejar al PPE, el S&D corre el riesgo de pagar un precio a cambio de una promesa de lealtad que el centroderecha rompe con frecuencia cada vez que necesita los votos de la derecha dura para tumbar medidas del Pacto Verde o endurecer la política migratoria.


"Weber y el PPE utilizan su posibilidad de pactar con los grupos de derecha radical para reforzar su posición negociadora ante el S&D en las grandes carpetas legislativas"
Pero Manfred Weber y el PPE huelen y perciben la debilidad estructural de un S&D que teme quedarse fuera de los centros de decisión y utilizan su posibilidad de pactar con los grupos de derecha radical para reforzar su posición negociadora en las grandes carpetas legislativas.


El mayor peligro de este pacto de la inmunidad es el regalo argumental que se entrega a la narrativa de los partidos antisistema y de la derecha radical. Para formaciones como AfD o Vox, episodios como este sirven como prueba empírica de su discurso sobre la existencia de un cártel político o una partitocracia transnacional en Bruselas: un sistema donde las dos grandes familias tradicionales escenifican enfrentamientos de cara a la galería en los Estados, pero pactan y se protegen mutuamente en la penumbra de las comisiones y del pleno del Parlamento Europeo. 


La inmunidad de la diputada de la CDU se mantuvo intacta en el pleno, preservando así los equilibrios de la política alemana y alimentando la esperanza de atraer al PPE hacia el centro. Pero, en el camino, la estrategia socialdemócrata quedó desdibujada.

BONUS: Atención porque en Alemania, más concretamente en el grupo parlamentario de la CDU, algunos sueñan en un gobierno de la CDU en minoría, prescindiendo del SPD. Ayer se hacía eco de este debate el excanciller Olaf Scholz en un video difundido en redes sociales. Y atención porque el futuro de una CDU que se puede plantear pactar con AfD está escrito: "si la democracia cristiana pactara con la AfD, probablemente se rompería". 
Marc López Plana
Marc López Plana
Editor y director de 'Agenda Pública'
Participación